Una mafia llamada SUTEBA
No son definiciones caprichosas, son hechos: el gremio que nuclea a los educadores bonaerenses y que lidera Roberto Baradel maneja, en connivencia con el gobernador Axel Kicillof, el sistema educativo, haciendo literalmente lo que quieren en materia administrativa a lo ancho y largo de la provincia. Una denuncia de las consejeras escolares del partido de General Pueyrredón, Karina Cermesoni y Mónica Lence, pone en negro sobre blanco el accionar ruinoso de quienes manejan a su gusto la trama administrativa del sistema educativo provincial.
Un ejemplo de estos manejos: propone la administración provincial de unos contratos para el transporte de los niños de escuelas periféricas y rurales, cuyos valores de contratación están muy por debajo de los costos de la operatoria, ergo, sin lograr oferentes. Hasta aquí, nada extraño. Nada extraño, porque la incompetencia campea.
Hay 211 chicos en el partido de General Pueyrredón sin transporte, lo que para la mayoría de ellos significa no poder ir a clases. En toda la provincia, hay ya 17 mil chicos que están en la misma situación. Pero eso no es todo: las consejeras denuncian que, por los cambios poblacionales en la zona, deberían sumarse a estos nuevos circuitos, lo que no ocurre. Los funcionarios responsables, Marcelo Relli y Magnameno, desde finales de febrero que no dan respuesta.
-
Te puede interesar
De lujo: el nuevo viaje que podría complicar a Manuel Adorni
El grado de acuerdo entre Axel Kicillof y Roberto Baradel fue expuesto claramente cuando, en sus dichos, el pope gremial lo caracteriza al gobernador como "un hombre que valora y respeta a los docentes". Un piropo para quien entregó al gremio todo el manejo administrativo de la educación provincial. Esta relación de connivencia perjudica, obviamente, a los más pobres, y acentúa un proceso sostenido de destrucción de las instituciones escolares.
Urge que se alcen voces muy fuertes en contrario. Las consejeras escolares de General Pueyrredón, solas, no pueden dar vuelta esta situación tremenda. Los acuerdos en la legislatura provincial apagan un debate que es esencial para toda la comunidad.

