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El show vendimial de los radicales surcado por el acuerdo con el FMI

Estuvieron en la Fiesta casi todos los dirigentes de la UCR que aspiran a una candidatura presidencial en 2023. Sin embargo, el clima vendimial estuvo teñido por el la discusión del proyecto de ley que ingresó el viernes al Congreso. Las diferencias entre Morales y Cornejo y la postura del PRO.
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En buena medida la idea fue de Rodolfo Suarez: invitar a los principales dirigentes y figuras de su partido a la Fiesta, como una forma de marcar la cancha e intentar consolidar esa proyección que, desde hace tiempo, el gobernador le quiere dar al radicalismo mendocino a nivel nacional. Y, si se quiere, mucho de eso finalmente terminó sucediendo.

Este fin de semana estuvo en Mendoza el puñado de dirigentes que aspira a quedarse con la candidatura a presidente de la UCR, que competirá luego con el PRO dentro de Juntos por el Cambio para ver quien llegará al final de la carrera. Fue así como el show de la Vendimia juntó a Gerardo Morales, a Facundo Manes, podría sumarse a la lista a Martín Lousteau y, por supuesto, a Alfredo Cornejo, que jugó de local y compartió aunque un poco a regañadientes la convocatoria del gobernador.

Pero, sin dudas, algo trastocó el clima festivo que por lo general suelen acompañar a este tipo de presentaciones políticas vendimiales. El viernes finalmente entró al Congreso el proyecto de ley que someterá a votación el acuerdo alcanzado por la Argentina con el FMI y, en el medio de más de 130 páginas plagadas de detalles técnicos leídos medio de apuro, los popes del radicalismo detectaron un punto clave.

A diferencia de lo que en principio se había acordado entre oposición y oficialismo en los últimos días, el Poder Ejecutivo elevó su proyecto para que no solo le sea autorizada  la toma de un nuevo endeudamiento con el Fondo para pagar a su vez el préstamo de U$S 44.000 millones tomado por Mauricio Macri en 2018. Sino que también, tal como entienden que está redactada esta ley de tres artículos, los legisladores deberán aprobar también el memorándum de entendimiento con el organismo internacional que no es otra cosa que el listado de las medidas con las que el gobierno buscará cumplir las metas del Fondo. Es decir, el compromiso a la reducción del déficit, el recorte de subsidios a la luz y el gas, y los cambios en las políticas monetarias, entre otras medidas.

El Gobierno había aceptado modificar el proyecto para conseguir la aprobación del acuerdo con una mirada puesta en las resistencias del Frente de Todos y también en el rechazo de una parte de la oposición. Y en ese sentido había definido desdoblar el artículo 1 de la iniciativa para que figurara, en primer término, la aprobación para el nuevo endeudamiento y después, en un segundo artículo, el anexo con las metas a cumplir.

¿Qué detectaron este sábado Cornejo, Morales, Lousteau, Mario Negri y compañía en Mendoza? Que por la forma en que quedó redactada la iniciativa, el Congreso terminará aprobando tanto el pedido de endeudamiento como los anexos. “Nos quieren tirar el gato en la cara”, se quejaron, a la vez que blanquearon cuál es la principal preocupación que deriva en un debate interno tan intenso dentro de Juntos por el Cambio: el asunto para la oposición es es cómo sale mejor parada, o mejor dicho, menos mal parada de este asunto.

Los radicales mostraron sus diferencias acerca de qué hacer. Morales planteó que es permeable a respaldar el proyecto y Cornejo resolvió jugar una alternativa. Apuntará a que el pedido de endeudamiento se apruebe, pero que los anexos sean incluidos dentro del proyecto de ley de Presupuesto 2022 que el Congreso todavía no vota.

Juntos por el Cambio mantendrá una reunión de la Mesa Nacional este domingo a la tarde para intentar fijar una postura. Aquí ya se sabe que el ala dura del PRO, que encarna Mauricio Macri, directamente está llamando a votar en contra del acuerdo. Una información inquietante rondó por las terrazas del Hyatt entre copas de vino y empanaditas este sábado: Macri estaría endureciendo su postura por la inminencia de un fallo judicial en contra en la causa del Correo Argentino que se conocería esta semana. 

Mientras tanto, los radicales andan un tanto envalentonados después de las últimas elecciones legislativas de 2021. Perciben que la buena elección de Manes en la provincia de Buenos Aires, funcionó como un propulsor a nivel país que les permitió equilibrar fuerzas internas con el PRO. Y que eso les dará, en 2023, la chance de disputarle mano a mano en las PASO la candidatura presidencial a su principal socio en la coalición opositora. “Ya no aceptamos dueños dentro de Juntos por el Cambio”, fue una de las frases que se le escuchó a Morales.

En algo se pusieron de acuerdo el jujeño y Cornejo en esta Vendimia, luego de meses de enfrentamientos y de recelos en la relación que todavía se mantienen. El senador mendocino entiende que la única forma de que un candidato a presidente radical llegue con chances a una PASO (eventualmente para competir con Horacio Rodríguez Larreta o con Patricia Bullrich o para encarar alguna fórmula cruzada con esta última) es que esa nominación tenga el respaldo unánime de toda la UCR detrás. Morales fue en ese mismo sentido este sábado en el Carrousel: “Se va a dar ese respaldado, hay que estar tranquilo y no hay que cortarse las venas por eso. Nos vamos a poner de acuerdo para encolumnar a todo el partido detrás de un candidato”, dijo.

¿Cómo se va a definir en su momento quién va a ser el candidato?. “Ya veremos”, pateó hacia adelante el gobernador norteño, quien además es el titular del Comité Nacional de su partido. Por ahora, la regla de juego es que el elegido será el que mejor llegue en las encuestas y consiga aglutinar además detrás de sí a la mayor cantidad de dirigentes. Lousteau parece estar por ahora más concentrado en lograr un acuerdo con Horacio Rodríguez Larreta para pelear por la jefatura de Gobierno porteño que en una aventura nacional. Y de los otros tres en carrera, la figura que más acecha es la de Manes. Se vio en Mendoza eso. Intendentes que compiten por la gobernación como Ulpiano Suarez o Tadeo García Zalazar buscaron su momento con el neurocirujano y dentro de la UCR mencionan el “techo” contra el que golpearán oportunamente tanto Morales como el propio Cornejo.

Si esa proyección que muchos ven en Manes llegará a buen puerto nadie lo puede asegurar hoy. Lo que sí, el médico buscó desplegar todas sus virtudes, que no son muchas más que su afinidad con la gente, en su visita de estos días a la provincia. Ulpiano le organizó un acto en la Plaza Independencia y hasta se bajó a socorrer a una familia accidentada en una la ruta, el viernes, cuando volvía de San Rafael. Protestón por lo que veía, un viejo dirigente de la UCR mendocina lo observaba a Manes a pura selfie y reflexionaba en voz alta: “Siempre la política argentina fue así. Cuando alguien la transita como haciéndose el boludo, sobrevive. Ahora, cuando quiere hacer cosas, por lo general, termina crucificado”.