Cristina Fernández de Kirchner ya se fue del Gobierno y Alberto Fernández elabora su plan B
"Cristina y Máximo Kirchner ya se fueron del Gobierno. No harán ningún acto para anunciarlo, no harán que renuncie nadie ni se pondrán a decirlo por los medios, pero ya está. Hay que ver cómo reacciona el presidente, porque por primera vez en mucho tiempo tomó nota de que esto terminó", le dijo a MDZ un diputado nacional que ha visto y escuchado todo lo que viene pasando desde el inicio mismo de la concreción del Frente de Todos como coalición.
Sabedor de los humores del kirchnerismo camporista, este mismo legislador, también politólogo, describió que "es la primera vez que noto que el presidente tomó nota de que ya está solo. No porque tenga o no que pedir autorización para algo, sino porque directamente ellos (por La Cámpora) se desentendieron del Gobierno", agregó.
Por eso cada decisión que adopte la vicepresidenta no tendrá ninguna referencia al oficialismo. La foto con el embajador norteamericano Marc Stanley días atrás y su proyecto para imponerle un impuesto a los que tienen la plata en el exterior y que no lo informaron, son algunas de las primeras actitudes que irá promoviendo de ahora en más.
Con cada funcionario, dirigente y miembro decisorio de todos los sectores del Frente de Todos que se hable, las consideraciones del actual estado de situación es "está todo muy complejo" hasta "se rompió todo". Sin embargo, a pesar del no diálogo y el enojo de la vicepresidenta para con Alberto, lo cierto es que ningún funcionario vinculado con La Cámpora o el Instituto Patria presentará ninguna renuncia.
"Es imprescindible que se retome el diálogo entre el presidente y su vice", había dicho Sergio Massa, a quien ya no le alcanza su práctica de lenguaje para vincular al kirchnerismo con el albertismo y viceversa. Su rol de "conector" y aceite que permite trabajar a todos los engranajes de distintos tamaños, hoy no tiene posibilidad de incidir.
Que todos los miembros del Gobierno vinculados con Máximo y Cristina Fernández de Kirchner sigan a pesar de que ellos no tendrán más nada que ver con el oficialismo, ya lo explicitó Andrés "El Cuervo" Larroque, quien dijo que no se van a ir de un lugar del cual son propietarios y socios fundadores.
Esta sensación de que "ya no hay más nada que hacer" la palpó en primera persona Jorge Ferraresi, vicepresidente del Instituto Patria, que preside la vicepresidenta, vaya paradoja. Salió de ahí enojado, arrepentido y con la certeza que no había más nada que hacer en la relación que ella decidió tener con Alberto Fernández. Y eso se lo transmitió a varios con los que se juntó después.
Ni Gabriel Katopodis, Martín Insaurralde, Juan Zabaleta o Wado de Pedro podrán hacer nada más al respecto, a pesar que son ellos los que deben lidiar en el día a día de la gestión, tanto en Provincia como en Nación. Una cosa es el ministro del Interior, ya medido y considerado para ser parte de una fórmula presidencial o para la gobernación, motivo de otro debate que no se sabe cuándo se votará en la provincia de Buenos Aires.
"La estrategia la definiremos recién el año que viene, y no tiene que ver cómo le vaya el Gobierno. Nos tomaremos un tiempo y decidiremos si vamos a seguir siendo parte del Frente de Todos, yendo a una PASO con candidatos propios, o directamente rearmamos Unidad Ciudadana", le dijo a MDZ un referente seccional oriundo de donde hoy vive el kircherismo, la Tercera Sección Electoral.
La situación había sido adelantada por el hijo de los dos presidentes a fines de febrero, cuando en una reunión en La Plata con los consejeros y congresales del PJ provincial ya había anticipado parte de esta jugada. "Dejémoslos correr a Sergio Berni, por un lado, a Sergio (Massa), por el otro, y cada uno de nosotros haga lo que mejor pueda para retener a su público. Luego, ponemos todo eso en el Frente de Todos de nuevo y no se escapa nada".
El desenlace posterior a la votación con respecto al FMI y "las operaciones que nos venimos comiendo", según sostienen los allegados del joven Kirchner, hicieron el resto y lo que era "poner todo en una misma cajita", actualmente es "lo vamos a ver el año próximo. Pero, por ahora, ni cuenten con nosotros".
El desdoblamiento de la elección bonaerense es algo analizado pero no definido. Se necesita una ley y, antes que todo, saber si le sirve o no electoralmente al oficialismo. La certeza que Cristina Fernández de Kirchner tiene que estar sí o sí en la boleta provincial hace que, en caso de votar en otra fecha que la nación, ella deba estar como gobernadora o vice. Difícil.
Mientras tanto, Martín Insaurralde, quien cada vez recibe más señales de no tolerancia del gobernador Axel Kicilof, y viceversa, sigue armando su propio proyecto provincial, aunque las encuestas lo pongan muy abajo de cualquier otro candidato. Sabe, mientras tanto, que tendrá el acompañamiento de muchos de los intendentes que estuvieron en la noche de San Justo, en la que en un documento sorpresa le pidieron al presidente que "cuide la mesa de los argentinos".


