La estrategia de Máximo Kirchner y La Cámpora que hará estallar al Frente de Todos
A medida de que se profundiza la interna en el Frente de Todos, se va produciendo un fenómeno que no pocos analistas políticos identifican como una característica recurrente del peronismo: la fragmentación en un ala 'oficialista' y otra 'opositora', esta última encarnada en el kirchnerismo duro y, especialmente, en La Cámpora, cuyo líder Máximo Kirchner busca con esta configuración recuperar terreno entre los sectores que se volcaron más hacia la izquierda en los últimos meses.
En su columna semanal del programa Odisea Argentina, el periodista Carlos Pagni advirtió sobre la transformación del Frente de Todos en un espacio que alberga tanto Gobierno como oposición al mismo tiempo. De hecho, el razonamiento de Cristina y Máximo Kirchner es que si la gestión de Alberto Fernández "sigue por esta línea, como interpretan en el kirchnerismo duro acuerdo con el Fondo, van directamente a la derrota, y pueden estar razonando así: mejor pasarse a la oposición ahora y no quedar complicados con un Gobierno que nos va a hacer socios del ajuste durante dos años para terminar en una derrota".
"Esa duplicidad forma parte de la historia del peronismo desde hace muchísimo tiempo. Es un intento de Cristina Fernández de Kirchner y, sobre todo, de Máximo Kirchner y de La Cámpora, que estaban mirando un fenómeno, para ellos interpelante, que es el crecimiento de la izquierda trotskista en Jujuy y el conurbano bonaerense", argumentó el conductor en su clásico programa emitido anoche en el canal LN+.
Según Pagni, se trata de "un fenómeno matemático que impactó en las últimas elecciones, donde esa izquierda sacó más de un millón de votos. Entonces frente a un sistema electoral con ballotage, donde puede ser estratégico tener un punto más o menos, esos votos del trotskismo los quieren recuperar, porque los consideran propios".
Dichas tensiones se vieron reflejadas en los incidentes que ocurrieron frente al Congreso durante la votación del acuerdo con el FMI, y particularmente en el ataque al despacho de Cristina Kirchner. "No sabemos si no es la que aparece, no sabemos con qué actor, en las pedradas que recibió el despacho de la vicepresidenta, que es un hecho muy inquietante y raro. Tiene razón ella de estar indignada porque, cuando uno mira las imágenes, da la impresión de que su despacho fue el único agredido y sin que hubiera ningún tipo de vallado", continuó Pagni.
"Todo indicaría que hay un grupo de izquierda radicalizada y anarquistas, como los que llevaron adelante la agresión contra Clarín. Cristina piensa 'justo a mí me lo hacen, que estoy contra el Fondo, que soy la heredera del mandato de mi esposo'. ¿Se lo hacen porque hay un sector de la izquierda radicalizada que no quiere que ella se lleve esa bandera y que, al mismo tiempo, esté disfrutando del poder del Estado junto a Alberto Fernández, que es su socio? Es posible", añadió.
En ese sentido, el conductor remarcó que "hay sectores que no toleran esta duplicidad de ser Gobierno y oposición al mismo tiempo y que prefieren, de manera repudiable, a través de la violencia, que quede clara la fisura".

