Facundo Manes y su día de furia en la provincia de Buenos Aires
El diputado nacional Facundo Manes participará este sábado de dos encuentros que prometen ser multitudinarios aunque cuidarán las formas de que uno de ellos no aparezca "operado políticamente". Durante la media tarde estará en La Plata, en la que consejeros escolares, concejales, intendentes y legisladores de la UCR de la provincia de Buenos Aires debatirán en diferentes paneles temáticos y escucharán disertaciones específicas sobre narcotráfico y economía.
Más tarde, en Chascomús, el neurocientífico presentará su libro Ser Humanos, que firmó junto con Mateo Niro, en la que el legislador y precandidato presidencial enumera diferentes aspectos de nuestra vida cotidiana, explica el alcance que tienen las emociones y marca claramente cuál es su proyecto de país, aunque no sugiera, en ningún momento, algún aspecto político partidario.
Si bien en ambos lugares habla con comodidad y soltura, parece más cómodo cuando está fuera del límite partidario. Ahí su simpatía y locuacidad lo hace llenar teatros y microestadios con historias simples y que generan empatía rápidamente a un público que llega sin micros ni adhesiones políticas.
El primer cónclave está organizado por el presidente de la UCR bonaerense, Maximiliano Abad y tendrá como objetivo mantener vigente la musculatura política alcanzada tras la interna del año pasado y la continuidad de su crecimiento con la llegada de la dupla Gastón y Facundo Manes, el primero como convencional y apoyo político cotidiano del más famoso de los dos hermanos.
Interiormente, Facundo Manes se exaspera porque hay "una dirigencia desacoplada de las necesidades y las preocupaciones de la gente. Necesitamos líderes que nos unan, que nos ayuden a construir un nuevo rumbo con esperanza, no con miedo. Líderes que dejen de apelar a nuestro tribalismo, a las cosas que nos dividen y sigan el ejemplo de Alfonsín, militando por 'la unión a través de lo esencial'”.
Auto referencial de manera positiva, el neurocientífico pide que otros hagan lo mismo que él, aunque en ese paso tengan que sufrir las consecuencias "de salir de la zona de confort que cada uno tenemos". En su opinión, "la única manera de que la sociedad vuelva a creer en algo, en mi opinión, es involucrarla como se involucró con la democracia".
"La democracia fue posible porque millones de argentinos estaban decididos a vivir en democracia y no querían más golpes militares. Si nos decidimos a encarar la modernidad y el desarrollo, esto es imparable. Y el statu quo que no quiere que cambie nada (porque acá hay mucha gente que no quiere que cambie nada) no va poder resistir a millones de voces que se unan. Y esto no es un deseo, o un slogan, 'es estrictamente una necesidad' como decía bien Alfonsín", dijo, en exclusiva Manes a MDZ.
Consultado por el mal momento que vivió con posterioridad a que los diputados del PRO se levantaran de sus bancas hace una semana y lo dejaran rodeado de sillas vacías, no quiso entrar en debate aunque opinó que "tenemos que empezar a hablar con más empatía, no intentando todo el tiempo anular al otro. Creo que la mejor manera de construir el futuro es reconociendo al otro y comprender que si queremos sacar a la Argentina adelante vamos a tener que trabajar colectivamente".
Como siempre dice, su referencia es Raúl Alfonsín, a quien reivindica en cada oportunidad que tiene, mucho más si habla con dirigentes de su partido. "El mejor homenaje a Alfonsín es hablar de la Argentina que viene. Él fue un adelantado a su época y ahora nos toca a nosotros construir un nuevo paradigma", enfatiza con todo su cuerpo. Su histrionismo lo saca, de manera diplomática pero firme, de la discusión que mantienen los radicales y sus socios de Juntos.
"Hay que honrar el legado de Alfonsín como se merece. Con la audacia de adelantarnos a lo que se viene. De adelantarnos a la Argentina de la modernidad y del siglo XXI. Porque que ese sueño colectivo se haga realidad, depende de nosotros", afirmó. Quizás la preocupación más importante que tienen las generaciones a las que le habla enfáticamente Manes no saben qué Alfonsín es el que vale. Si el que reivindican la mayoría de los dirigentes y votantes que se quedaron con la opción de Juntos por el Cambio o la que expresan su hijo, actual embajador del Frente de Todos en España, o Leopoldo Moreau, el otro mimado de don Raúl, que hoy es uno de los voceros del Instituto Patria.
El discurso antigrieta de Manes no estará ajeno de algunos contrapuntos históricos y futuros.