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Ampliaron el procesamiento de Roberto Baratta en una causa clave para Cristina Fernández de Kirchner

El juez federal Julián Ercolini amplió el procesamiento de la ex mano derecha de Julio De Vido en el Ministerio de Planificación por haber recibido coimas en el marco de la causa Cuadernos.

El juez federal Julián Ercolini amplió el procesamiento de Roberto Baratta, la ex mano derecha de Julio De Vido en el Ministerio de Planificación, por haber recibido coimas en el marco de la causa Cuadernos, en donde también está acusada la vicepresidenta  Cristina Fernández de Kirchner como jefa de una asociación ilícita. La parte principal del expediente ya fue elevada a juicio oral, aunque todavía no hay novedades sobre cuándo podría llevarse adelante ese debate.

Ercolini ya había reactivado el expediente a fines de 2021 y había avanzado sobre los movimientos del financista Ernesto Clarens, quien ya está procesado en otra causa por por lavado de dinero vinculado a la obra pública. 

Como arrepentido, Clarens aportó listas con los montos que pagaron los empresarios de obra pública en coimas y que luego le entregaba a enviados del kirchnerismo. Dio los nombres de todos y cada uno de los "valijeros" que en representación de las empresas llevaban las coimas hasta su financiera. 

Ercolini también amplió los procesamientos del secretario de Baratta, Nelson Lazarte, y del ex funcionario de Planificación Hernán Camilo Gómez. También amplió los procesamientos por cohecho activo a los empresarios Hugo Alberto Dragonetti, Jorge Mauricio Balán y Claudio Glazman y se confirmó el procesamiento de Claudio Alberto De Lassaleta, que hasta ahora tenía falta de mérito.

El juez no encontró elementos para procesar o sobreseer a los indagados Hugo Dragonetti (hijo del empresario que admitió haber pagado a Baratta), de Mauro Pablo Guatti, de la firma ESUCO (del arrepentido Carlos Wagner) y de Fernando Alexis Sananez, de la firma JCR.

En su última indagatoria, Baratta sostuvo que es víctima de una "persecución indebida" e "infamante" y advirtió que las declaraciones de los arrepentidos deberían “darse por caídas". Y dijo que empresarios como Carlos Wagner o Hugo Dragonetti declararon en forma diferente a lo que habían dicho cuando comenzó la causa de los cuadernos.

Se descuenta que los imputados apelarán la resolución ante la Sala I de la Cámara Federal, que ya revisó anteriormente la causa.