Entre Ríos

Areneras: Cristamine pidió levantar la clausura y asegura que hay 5.000 puestos de trabajo en riesgo

La República de Cristamine fue clausurada en octubre por orden del juzgado de Gualeguaychú tras una denuncia de la Cooperativa de Agua de Ibicuy. La empresa asegura que el pozo no es clandestino y que no contamina.

Lourdes Marchese
Lourdes Marchese domingo, 6 de noviembre de 2022 · 13:00 hs
Areneras: Cristamine pidió levantar la clausura y asegura que hay 5.000 puestos de trabajo en riesgo
Foto: Gobierno Argentina

Hace una semana MDZ contó que hay preocupación en el sector petrolero por irregularidades que se detectaron en algunas areneras de Entre Ríos y que se deben a compromisos de compliance a la hora de contratar proveedores para poder realizar el fracking, para lo cual requieren las arenas de sílice para el proceso. Las mismas colaboran como sostén, se acumulan en las grietas y aportan la porosidad que requiere la fractura para que el hidrocarburo fluya.

En ese contexto, se puso como ejemplo las denuncias realizadas por la Cooperativa de Agua de Ibicuy que terminó con la clausura de La Republica de Cristamine el pasado 14 de octubre. 

Tras esa decisión, desde la empresa solicitaron a la Justicia el levantamiento de la clausura de la perforación del pozo de agua, del circuito cerrado de recuperación, y de la bomba de succión de agua que se encuentra en el extremo de los canales de la cava dispuesta el día 14 de octubre de 2022.

Con ese telón de fondo, emitieron un comunicado en el que manifiestan que “es falso que una de las bombas está tomando agua de un pozo subterráneo no declarado”. Según refieren “esa bomba extrae agua superficial de lluvia”.

Asimismo, aclaran que todas las areneras que no toman agua de río, utilizan pozo subterráneo y sistema de recupero. Así lo habilita la reglamentación municipal. “Nuestra planta reutiliza el 90% del agua mediante un sistema de recirculación y decantación sin aditivos ni químicos que vuelve a ingresar el agua del lavado a la planta. El 10% que se pierde en el proceso de lavado, Cristamine la tomaba de un pozo de agua subterránea inscripto correctamente en el CORUFA. Este sistema tiene además la habilitación de la Secretaría de Ambiente”, sostienen.

Agregan que a comienzos de septiembre Cristamine implementó una mejora en este sistema, incorporando una fuente alternativa de agua para ese 10%, que es el agua superficial de lluvia que se encuentra acumulada en las cavas explotadas. Para eso se generó una pileta al costado de la cava para que drene allí el agua y mediante una bomba extraerla y dirigirla a la planta de lavado. “Esa es la bomba sobre la que se sospecha infundadamente que en realidad toma agua de un pozo subterráneo”.

Según el abogado denunciante, Ricardo Luciano, “con el desecho tapó y contaminó el curso del arroyo el cuartillo, lo que significa una modificación en el curso de agua”.

Desde la empresa, sin embargo, afirman que no están cometiendo ninguna infracción: “Nuestra planta de recupero funciona adecuadamente según los parámetros reglamentarios.  Desde Cristamine estamos comprometidos con la sustentabilidad de nuestra operación, mejorando nuestros estándares con respecto al uso del recurso hídrico como lo demuestran las últimas modificaciones”.

Al pedir el levantamiento de la clausura realizó explicaciones técnicas sobre los puntos del sistema de lavado con el que Cristamine S.A. realiza su actividad (solamente cuenta con un pozo subterráneo debidamente registrado y prácticamente en desuso), y refirieron ante la Justicia sobre “el notorio y grave error en el que incurrieron los especialistas que concurrieron al allanamiento”.

En el acta consta, según refiere en su escrito, expresamente una vez delante de las cavas de recupero de agua de lluvia los sres. Arroyo y Alanís y la sra. Méndez sostuvieron “de manera asertiva que no se generaron perturbaciones en la superficie del canal y que es agua de perforación subterránea, agregando además que en las fisuras de las cañerías se observa agua limpia y cristalina manifestando con gran caudal no concordante con el agua de los canales de recupero de agua de lluvia”. Inmediatamente, consta que a partir de estas intervenciones "vuestro Tribunal dispuso su clausura".

Si bien no consta en el acta de allanamiento y clausura ninguna referencia a eventuales problemáticas de otro tipo, en el escrito presentado ante el juez Hernán Viri, desde Cristamine sostuvieron que la empresa ha dado cumplimiento a lo expresado y requerido por la normativa municipal al recuperar y reutilizar sus aguas de proceso.

“No existe el trasvasamiento de agua entre cuencas, de encharcamiento de las áreas explotadas, variaciones del pH de las aguas dado que no se agrega a las aguas de proceso ningún químico ni para el lavado ni para la sedimentación (además es un circuito cerrado), ni se le efectúa aporte de calor alguno a las mismas”.

Además, en relación a los planteos sobre posible contaminación sostenida por el querellante Ricardo Luciano quien aseguró que se encontraron restos de hierro – residuo/sedimentación del agua subterránea –altamente contaminante-, y demás posibles residuos tóxicos que se llevaron muestras del agua estancada en lo piletones para analizar, desde Cristamine dijeron: “El proceso u operación de lavado de las arenas extraídas de la superficie no agregan sustancias que puedan ser consideradas contaminantes, y solo retiran de los mencionados materiales aquellos que pueden ser considerados indeseables para su posterior utilización. Entendiendo como tales material orgánico (tierra, vegetación, etc.), arcillas, tanto como fracciones de rechazo de minerales indeseables de acuerdo a densidad”.

En ese sentido, recalcan que “el proceso de lavado solo separa los minerales que ya se encontraban como sustrato en el terreno. Por ende, no hay posibilidad de contaminar aguas, si no hay un agente contaminante externo que se esté agregando en el mencionado proceso tal cual se expresó con anterioridad”.

Desde la empresa apuntaron directamente al denunciante de quien sostienen que “los denuncian pero no registran sus pozos de agua” y consideraron que existe sobre la empresa una “persecución mediática que se traslada directamente a la formación de uno y otro expediente judicial distinto”.

Cristamine manifestó que la clausura afecta al sector del vidrio al que se dedican mayormente y además que pone en riesgo 5.000 mil puestos de trabajo. 

Tras un amparo presentado por el abogado Ricardo Luciano, el 7 de septiembre pasado se hizo lugar parcialmente a la acción ordenando que en el plazo de ciento ochenta (180) días corridos desde que quede firme la presente, el Superior Gobierno de la provincia de Entre Ríos, realice, a través de sus organismos competentes, los estudios hidrogeológicos a fin de conocer acabadamente las características, condiciones, calidad del agua subterránea y dimensión del acuífero "Delta Aluvial Formación Isla Talavera".

Según el denunciante, el estudio es necesario para determinar capacidad en m3, estado y calidad del agua subterránea de lo que se denomina “Valle Aluvial – Formación Isla Talavera” ubicado en el sur de la provincia de Entre Ríos y “que de forma indiscriminada está siendo utilizado por la areneras para el lavado de la arena que extraen y así separar la arena de Sílice utilizada en Vaca Muerta”.

Vaca muerta, se estima, va consumir 8 millones de toneladas al año, Entre Ríos va proveer el 80 por ciento de esa arena. 6 millones 400 mil toneladas al año, hoy está entregando 2 millones de ese total.

La situación a esta altura parece un tanto compleja. Entre quienes hablan de posible contaminación ambiental, quienes ven un riesgo de los puestos de trabajo y aseguran cumplir con las normas y quienes deben estar alerta a los compromisos internacionales a la hora de contratar a esas areneras. Es una historia con final abierto.

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