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La reedición del "plan platita" para ayudar a Axel Kicillof pensando en 2023

Gracias al recorte de la coparticipación a la Ciudad de Buenos Aires, el gobernador bonaerense dispondrá de $200 mil millones extra. La provincia de Buenos Aires es la más beneficiada por los giros discrecionales del Gobierno nacional.
Foto: Telam
Foto: Telam

En un año electoral todos los recursos para hacer política son bienvenidos. Un ejemplo de esto fue el "plan platita" de Martín Guzmán (causante del salto inflacionario que todavía impacta en el bolsillo de los argentinos) y más si esos recursos fueron arrebatados, con una puñalada trapera, para debilitar a un adversario.

Lo cierto es que gracias a los puntos de la coparticipación que le arrebató, en septiembre del 2020, el presidente al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires con la excusa de subir los sueldos de la policía bonaerense y frenar la rebelión policial que hacía tambalear al Gobierno de Axel Kicillof, sirvieron para alimentar al Fondo de Fortalecimiento Fiscal por el que la provincia de Buenos Aires recibirá, según consta en el proyecto del presupuesto elevado al Congreso, fondos adicionales por 200 mil millones de pesos.

El aumento del Fondo de Fortalecimiento Fiscal es de 242%, muy por encima de la inflación proyectada para este año, comparándolo con los fondos que recibirá la provincia en todo el 2022.

A saber, por el Fondo de Fortalecimiento Fiscal, el Gobierno nacional empezó el año girándole a Kicillof $58.066 millones, llegando a transferir en los primeros nueve meses del año $75.415 millones. Se espera para fin de año que las transferencias lleguen a los $104.500 millones representando para este año un aumento del 90%.

La provincia de Buenos Aires fue la más beneficiada en el reparto de fondos discrecionales del estado nacional. De los $352.546 millones repartidos del Fondo de Fortalecimiento Fiscal entre las provincias, Kicillof se llevó el 43% y el resto de las provincias, incluida Capital Federal, se repartieron el 57% restante.

Los auxilios financieros, repartidos discrecionalmente, por el Gobierno nacional a la provincia de Buenos Aires fueron destinados al pago de sueldos, gastos corrientes, planes sociales y el fortalecimiento, sin pandemia, del sistema de salud bonaerense.

Los datos parten de un informe elaborado por la consultora Aerariun, especializada en economía y finanzas públicas, que dan cuenta que mientras la provincia de Buenos Aires se llevó el 43% del Fondo de Fortalecimiento Fiscal, el resto de las provincias debieron repartirse el 57% de la torta con porciones totalmente desiguales. Por ejemplo, a Santa Fe para el año 2022 va a recibir el 6%, Capital Federal el 5,6%, Córdoba el 4,3 % y última en la tabla se encuentra la provincia de Chubut con el 0,5%.

Los giros que recibió la provincia de Buenos Aires para pagar salarios quintuplicaron la ayuda que recibió la provincia de Santa Fe para el mismo fin. Queda más que claro que el reparto de fondos no es proporcional a la cantidad de habitantes ni a las necesidades de las provincias, algo que por lo bajo critican gobernadores oficialistas y denuncian a viva voz que son discriminados por ser de otro signo político gobernadores y legisladores de la oposición.

Tal es el caso del senador nacional por Mendoza Alfredo Cornejo, quien estalló al conocer que Kicillof es el gobernador que más fondos recibe.

Además denunció que el kirchnerismo ya está en modo electoral por lo que el próximo año Kicillof va a recibir muchos más fondos públicos. El exgobernador de Mendoza escribió. “Millones y millones para el desgobierno de Axel Kicillof. Este es el verdadero núcleo de poder de Cristina. Y la muestra de la irrelevancia de Alberto"

Un intendente opositor confió a MDZ que los fondos para los municipios opositores la provincia los gira a cuentagotas y agregó: “Nos vamos a tener que preparar para no ver un mango el año que viene. La guita se la van a dar toda a sus candidatos. No es la primera vez que lo hacen”. Recordemos que la provincia de Buenos Aires va a recibir en el 2023 $200 mil millones adicionales. Buena parte de esos fondos van ser destinado a fortalecer, en un año electoral, la territorialidad de los intendentes del Frente de Todos.

Además, en concepto de coparticipación, el próximo año Kicillof contará en caja con $2,6 billones para calmar, en un año electoral, todos los focos de conflicto generados en su gran mayoría por la alta inflación. Seguramente el próximo año el gobernador bonaerense vuelva a convertirse en el hijo político de Cristina Kirchner, algo que no le cae en gracia a Máximo Kirchner, y no reciba “tirones de orejas tuiteros”, como si recibieron el presidente y algunos ministros.