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La licitación del juego online ya tiene favoritos, mientras sacan cuentas de los ingresos posibles

El Gobierno licitó hasta 5 licencias de juego online. Se guardó dos permisos. Pero hay favoritos: las empresas que explotan tragamonedas tienen preferencia. Habrá 15 mil dólares de "valor llave" y un canon mínimo del 6%.
Las empresas que explotan tragamonedas en Mendoza tendrán preferencia para la adjudicación del juego online. Foto: Imagen ilustrativa
Las empresas que explotan tragamonedas en Mendoza tendrán preferencia para la adjudicación del juego online. Foto: Imagen ilustrativa

El Gobierno busca acelerar la regulación del juego online para lo cual mantiene su política de Estado en ese sentido. Ayer se conoció oficialmente la licitación para concesionar hasta 5 licencias para operar en la provincia con juegos virtuales que incluye todo tipo de apuestas, incluidas las deportivas. Una de las particularidades es que se guardan dos licencias, pues la ley habilita hasta 7. Pero el concurso ya tiene favoritos antes de que se vendan pliegos. Es que la norma prevé darle un puntaje enorme a las empresas que ya son concesionarios de juegos de azar en la provincia; sea solos o en UTE's. 

Es decir, todos los concesionarios de tragamonedas en la provincia corren con ventaja; incluso sin poner un peso pueden ganar: si se asocian con otra empresa, la UTE que formen tendrá el plus que otorga el pliego de licitación. Es un dato relevante para el proceso y más si se tiene en cuenta que en los últimos años hubo una reconfiguración y un relanzamiento de la industria del juego en Mendoza.

La tabla de ponderación para la licitación. 

Hagan sus apuestas

En el relanzamiento, por ejemplo, tomó más poder la empresa Fuentemayor SA (de la familia Kristich), que se quedó con la concesión de los tragamonedas del Este y también Traylon, empresa fundada por Cristóbal López, que ahora tiene la concesión del Casino Central. Además de esas dos firmas, las empresa que correrán con ventaja son Emprendimientos Maipú (ligada a Angelici), la chilena Sun Plaza (del Hyatt), Casino Condor (KLP, del Intecontinental), Enjoy (Sheratton), Hotelera Emprender (Tower de San rafael y anexo de Alvear). Todas esas empresas que tienen una concesión estatal ya arrancan ganando con 15 puntos extra en la licitación. Cualquier firma extranjera o local que tenga la infraestructura para ejecutar el juego online, se puede asociar con las empresas "mendocinas" para tener ese plus. 

La otra clave de la licitación es el canon. Las empresas deben ofrecer cuánto le pagarán al estado por el permiso. El piso es del 6%, neto de gastos y premios. De ahí hacia arriba deben ofrecer. Ese canon se pagaría mensualmente. Antes, hay un valor de llave: las 5 empresas que resulten ganadoras deberán pagar 15 mil dólares como canon inicial. En realidad es el equivalente a 15 mil dólares, pero pagados en pesos y al cambio oficial. El control de los ingresos y egresos se haría por dos vías. Primero, a través de un sistema que le permita al Instituto de Juegos y Casinos conocer el flujo. Y, además, a través de declaraciones juradas. 

Las empresas de apuestas deportivas aprovechan la popularidad de las estrellas para promocionarse. 

El pago exigido es el triple de lo que cobra la Ciudad de Buenos Aires, donde las empresas pagan el 2% de las utilidades. 

La tentación para engrosas las arcas públicas es grande, pues la eliminación delos límites les permite soñar. En la intimidad de cada hogar, cualquier persona puede gastar sin restricciones y las empresas y el Estado recaudar con menos pudores. El cliente no tendrá cara, cuestión que es diferente en los casinos físicos que tanta repercusión tuvieron y tienen en los pueblos mendocinos. Sumado con la promoción que tienen y tendrán en las camisetas de las estrellas de fútbol y en cuanto espacio haya.  

Para el año que viene, por ejemplo, el Instituto de Juegos y Casinos tiene previsto transferir remesas por 683 millones de pesos. Esos recursos representan hasta el 35% de los ingresos del Instituto (descontados los gastos) y que son transferidos a programas sociales y de salud.