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El proyecto de poder y los "enroques" a futuro detrás de la lista del Frente de Todos

El Frente de Todos consiguió la "lista posible" antes que la ideal. Hay representantes de todos los sectores, pero el armado del proyecto de poder aún no está cerrado. Dinastías, acuerdos y el semillero de Anabel Fernández Sagasti.

Una gestora, un operador y "la lista posible". Las candidaturas del Frente de Todos en Mendoza traslucen parte de las pujas internas que se resolvieron a último momento y algunas señales del proyecto de poder que busca construir Anabel Fernández Sagasti hacia el futuro. 

Desde que Sagasti fue designada como presidente del PJ local hubo tensiones y hasta intentos de deslegitimación. Tanto que desde el peronismo surgió la idea de vaciar las listas para dejar a "La Cámpora" como eje de la posible derrota y tratar de dar la pelea interna luego. Pero, analizaron, cualquiera fuera el resultado el costo podría ser global para ellos. Al final casi todos los sectores fueron incluidos, aunque con matices, y se armó la mejor "lista posible" con intendentes, referentes y algo del semillero. La misma lista mantiene la vigencia de las dinastías del peronismo, como los Félix y los Bermejo, la representación de los intendentes y algunas curiosidades. 

La pelea a futuro va a ser por la conducción de los bloques legislativos y mantener una sola estructura por cámara con egos e intereses diversos José Ramón y Omar Félix en Diputados; Alejandro Bermejo y Lucas Ilardo en el Senado. Fernández Sagasti sabe que para ser relevante como oposición o aspirar a gobernar, es clave mantener las estructuras unidas. Lo aprendió del PJ y también de su némesis política; Alfredo Cornejo. Es que el líder del radicalismo ejecutó la estrategia que Anabel quiere imitar: forzar la unión más amplia posible y controlar los espacios de poder interno. La presidenta del PJ se rodeó de viejos operadores para ello. Por eso el principal gestor de esa estructura es Carlos Ciurca.

Carlos Ciurca, el gran operador. 

Tejidos

El atractivo de las listas del PJ se trasluce en los candidatos a diputados por la primera sección electoral. José Luis Ramón va primero en la lista; un candidato disruptivo y que genera tensiones puertas adentro. Ramón peleó por ingresar en la lista al Congreso, donde se siente cómodo al calor del poder donde lo cobijaron Sergio Massa y Máximo Kirchner. No hubo caso y "casi obligado" quedó en la lista para trabajar en Sarmiento y Patricias, punto neurálgico de la rosca política y las protestas sociales. La situación no es cómoda porque el fundador de Protectora prefiere no exponerse mucho en su pago chico. Pero hay una especulación basada en datos reales: que Ramón no durará mucho en el cargo porque tiene la vista puesta en Buenos Aires, en algún organismo de control o de defensa de los consumidores. Por eso cobran mayor relevancia el resto de los postulantes. 

Tina Morán, una de las apuestas de Fernández Sagasti. 

Segunda en la lista está Valentina Celeste Morán, que tiene 25 años y es una de las apuestas para el proyecto de poder a futuro. Al estilo de Cristina Fernández de Kirchner, Fernández Sagasti impulsa su propio semillero en los cargos. . Como ocurrió con ella en 2011, cuando fue candidata a diputada nacional, Anabel pondera a una joven de su propia línea en un lugar de privilegio en las listas. En el caso de "Tina", milita en ese grupo desde los 14 años. 

Marcelo Aparicio es el que le sigue, un sindicalista duro que va por la reelección. Luego aparece otra dirigente del mismo semillero de Anabel; la economista Amalia Granata, que es la principal asesora en esos temas de la Senadora nacional. En el mismo distrito, aparece otro operador que estuvo tejiendo en las sombras para el armado de José Luis Ramón. Se trata de Mauricio Guzmán, quien se gestó como dirigente en el PJ, quedó marginado luego de denunciar las coimas en Godoy Cruz y volvió a aparecer como armador de Protectora. Si se cumple la especulación de la retirada de Ramón, Guzmán podría ingresar a la Cámara. 

La convivencia en las dos cámaras es una de las dudas. Lo mismo en cuanto a la respuesta orgánica que puedan tener algunos legisladores que asumirán en mayo del año pasado. En ese sentido, los ojos estarán puestos en lo que hagan los dos integrantes de las "dinastías" peronistas de Maipú y San Rafael. Alejandro Bermejo renunció a su cargo de legislador nacional por "hartazgo". Pero volverá como senador provincial. Ambos hermanos tienen el horizonte de construcción política algo bloqueado, pues el renunciamiento en Maipú, la redundancia de candidaturas de Adolfo y las dudas de Alejandro hacen que les sea complejo reconstruirse como futuros aspirantes al poder provincial. Omar Félix, que siempre tensó la cuerda con el kirchnerismo duro, será diputado provincial. A los hermanos del sur les cuesta hacer pie en el Gran Mendoza, dato trascendente para tener alguna aspiración territorial fuera del principado sureño. El propio Omar ya está instalado desde hace tiempo en Ciudad con ese objetivo: construir un proyecto para tratar de ser opción en la provincia. 

Los intendentes están presentes en las listas. Ellos con poca posibilidad de entrar, y también de manera delegada en las listas provinciales. Es el caso de Gerardo Vaquer, quien es candidato en primer término y tiene un rol particular. Fue subsecretario de obras y ahora es una pieza clave en la gestión del intendente de Lavalle Roberto Righi. Ocupa el rol de "gestor empresario", pues conduce la empresa Lavalle SAPEM; una firma que emula la forma de gestión de San Luis: una empresa estatal que facilita contratos. 

Las elecciones 2021 en Mendoza tiene un escenario más o menos claro: Cambia Mendoza cree que gana con holgura, aunque con menos peso electoral que en 2019; el Frente de Todos tiene resignación y apuesta a superar los 30 puntos. Pero en el trasfondo lo que se gestan son los proyectos de poder a futuro; aún para quienes salgan derrotados. El paraguas para Fernández Sagasti son los seis años en el Senado que le dan más margen.