El operador "invisible" que fue fundamental para la Independencia

El operador "invisible" que fue fundamental para la Independencia

José de San Martín era gobernador de Cuyo y fue fundamental en le declaración de la independencia como "operador político".

Pablo Icardi

Pablo Icardi

El Acta de la Independencia está firmada por los "héroes" cívicos de la época; los representantes de cada provincia en el Congreso de Tucumán. Pero ese documento no refleja la trastienda política que hubo y, sobre todo, la enorme influencia que tuvieron otros dirigentes políticos en la declaración; en particular un Gobernador: José de San Martín. Sí, el Libertador fue uno de los principales operadores políticos de la Declaración de la Independencia y tuvo como ejecutores de sus ideas a Juan Agustín Maza, diputado por Mendoza, y también a los diputados sanjuaninos. 

San Martín pujaba por la independencia y mientras planificaba la campaña a Chile, accionaba políticamente para avanzar y hasta enfrentando enemigos internos, como los dirigentes de Buenos Aires. Sí, ya en ese entonces había una fuerte puja interna entre la "capital", las provincias y particularmente contra San Martín. El Gobernador de Cuyo estaba preocupado. Argentina no era un país independiente y necesitaba esa bandera para encarar la campaña a Chile. La información de inteligencia que tenía indicaba que los realistas podían avanzar desde el otro lado de la Cordillera de los Andes. Así lo refleja el historiador Marcelo Calabria en sus textos basados en las cartas que San Martín le enviaba a Juan Agustín Maza y a Tomás Godoy Cruz  desde Mendoza. "¿Cuándo se juntan y dan principio a sus sesiones? Yo estoy con el mayor cuidado sobre el resultado del congreso y con más si no hay una unión íntima de opinión. Los enemigos están todos reunidos en Aconcagua, y según noticias recibidas ayer, haciendo aprestos para pasar; Dios lo haga, pues tal vez de este modo tomaremos a Chile. Dígame usted algo sobre los diputados llegados, ábrame su opinión sobre los resultados que espera de esa reunión, pues esto me interesa más que todo, como que está ligado al bien general", arengaba San Martín. 

Más adelante, cambiaron los términos. "¡Hasta cuándo esperamos declarar nuestra independencia! No le parece a usted una cosa bien ridícula, acuñar moneda, tener el pabellón y cucarda nacional y por último hacer la guerra al soberano de quien en el día se cree dependemos. ¿Qué nos falta más que decirlo?", dijo San Martín en una de sus cartas más recordadas.

La lucha con Buenos Aires

La ironía conque se refiere San Martín a los diputados de Buenos Aires también es digno de destacar. "El odio cordial con que me favorecen los diputados por Buenos Aires; la continuación hace maestros, así es que mi corazón se va encalleciendo a los tiros de la maledicencia, y para ser insensible a ellos me he aferrado con aquella sabia máxima de Epitecto: Si hablan mal de ti y esto es verdad, corrígete. Si son mentiras, ríete", expresó y hasta sugirió en esa misiva que había que trasladar la capital a otro lugar. En la recopilación que hace Calabria hay un dato trascendente: la admiración de San Martín hacia Belgrano. Tanto que lo postula como presidente del Congreso. Sin embargo San Martín apoyó a Francisco Narciso Laprida como presidente del Congreso luego de la Declaración. 

El 9 de julio se firmó y se declaró la Independencia argentina. La noticia no llegó de inmediato, pues corría 1816. De hecho Mendoza "se enteró" casi un mes después: el 8 de agosto de 1816. San Martín no dudó: fue el primero en jurar lealtad a "las Provincias Unidas" y ordenó que todos los jefes y oficiales hicieran lo mismo. 

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