Ganancias Deportivas y la devoción nacional por la plata dulce

Ganancias Deportivas y la devoción nacional por la plata dulce

La estafa que confirmó esta semana la Justicia de San Rafael reveló una trama social en la que la crisis y la desinformación hicieron su juego.

Nicolás Attias

Nicolás Attias

Una parte de la población pareció caer siempre hipnotizada por esos cantos de sirena que hablan de dinero fácil. La película “Plata Dulce”, de Fernando Ayala, instaló en el imaginario de todos ese fenómeno tan arraigado en gran parte de nosotros de buscar la mayor rentabilidad posible a través del menor costo o esfuerzo. Y estas búsquedas se potencian en tiempos de crisis, como suelen demostrar las convocantes loterías entre aquellos que buscan del azar o la suerte lo que les es esquivo en sus trances cotidianos.

La estafa de Ganancias Deportivas, confirmada esta semana por la Justicia de San Rafael, reveló en su constitución una trama social muy dispuesta a invertir lo que tiene con el afán de cambiar su realidad lo más pronto posible. En este caso podemos decir que jugaron dos factores clave que le dieron cierto sustento al espejismo: una crisis de arrastre que asfixia y un retorno de 20% mensual que haría sospechar hasta el mismísimo Elon Musk.

 "La conclusión a la que arribé es que estábamos ante esquemas fraudulentos tipo Ponzi o piramidales. Esto no es una opinión, es para mí una conclusión forzosa". Así lo sentenció el fiscal Javier Giaroli al cierre de su investigación sobre el sitio de apuestas. "El engaño es que la gente piensa que el dinero surge de un negocio fabuloso, cuando en realidad el dinero proviene de los futuros suscriptores", agregó.

El esquema Ponzi toma su nombre del célebre estafador italiano Carlo Ponzi, quien a principios del siglo XX encantó con su carisma seductor y promesa de retorno mayúsculo a los desprevenidos e incautos habitantes de Boston que les dieron sus ahorros para multiplicarlos mágicamente en un breve lapso de tiempo. Toda música muy parecida a la que sonó en San Rafael.

Ganancias deportivas era la promesa de plata fácil y rápida. Pero creen que fue una estafa.

"Luego de una semana de investigación sobre Ponzi, el interés público sobre el hombre y sus actos permanece inalterable. Es seguido por centenares de personas dondequiera que aparece en la calle y lo saludan como a un héroe", reseñó el 1 de agosto de 1920 el diario The New York Times. La misma negación que se escuchó en el sur y otros sitios hasta que el castillo de naipes finalmente cayó por el propio peso del engaño.

En definitiva, estos esquemas de estafa piramidal solo se mantienen mientras siga habiendo aportantes y nuevos inversores que financien los pagos de los ya inscriptos. De ningún modo existe una reinversión de las utilidades que permitan imaginar una proyección del negocio por otros medios que no sean la captación de nuevas personas que con su dinero fresco alargan la ilusión. Generalmente antes de aceptar lo peor, los ahorristas prefieren aferrarse a la creencia para luego caer en la desangelada realidad.

Una buena manera de poder curarse en salud y no ser víctima de estas telarañas, que encandilan con sus filamentos de dinero fácil y rápido, es la buena y auténtica información. Poder conocer los esquemas fraudulentos que marcaron hitos en la historia financiera para estar atentos y no ser seducidos con falso predicamento. En este sentido la educación financiera debería ser impartida ya en edad adolescente para poder dar una introducción a ese mundo que sirva para encender futuros alertas.

El afiche del clásico "Plata dulce".

Las mejores decisiones materiales se toman luego de un proceso racional de detección de riesgos y probabilidades. Y esta lucidez es necesaria agudizarla en momentos en que el contexto nos sofoca con urgencias y apremios de todo tipo. Las emociones e impulsos pueden llevarnos a tomar una elección desacertada.

"Lo que no se ha determinado aún es quiénes perderán dinero con el sistema. Es como una ruleta rusa con un arma. Todavía la bala no sale y no sabemos quién va a sobrevivir y quién va a morir. Pero alguien va a morir”, dramatizó Giaroli en su informe que develó el engaño en marcha. Una vez consumada la estafa solo quedará putear a Arteche, como en la legendaria escena que inmortalizó Federico Luppi en Plata Dulce.

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