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El “operativo clamor” que impulsa Máximo Kirchner con un alfil de Alberto Fernández

El desbebe en el seno del Frente de Todos sobre el armado de las listas, gira en torno a la operación para instalar a Santiago Cafiero en primer lugar, pese a las resistencias de Alberto. Katopodis podría ser el sucesor. O jugar con dos Barones del GBA que miden bien: el tándem Insaurralde-Zabaleta.
¿Cafiero candidato? Máximo Kirchner quiere un operativo clamor para el Jefe de Gabinete. Foto: Gentileza
¿Cafiero candidato? Máximo Kirchner quiere un "operativo clamor" para el Jefe de Gabinete. Foto: Gentileza

El mal momento político que atraviesa el Frente de Todos le quita el sueño a Cristina Fernández de Kirchner con su mirada puesta obsesivamente en la provincia de Buenos Aires. Por eso el debate interno gira ahora entre poner al frente de la lista a un Barón del Conurbano o una figura representativa del presidente Alberto Fernández. 

En la Casa Rosada el albertismo resiste cualquier intento de exponer a los funcionarios más valorados por Alberto. De ahí que planteen el “candidato es la marca”. Cerca del presidente aseguran que el Frente de Todos como coalición mide mejor que cualquier candidato. “A eso debemos ayudarlo con toda la primera línea en campaña recorriendo el GBA, Alberto, Kicillof, Massa y Cristina en apariciones esporádicas”, dicen en el gobierno nacional. 

Pero en las últimas semanas desde el tándem Massa-Máximo Kirchner se empieza a instalar el “operativo clamor” para que el jefe de gabinete, Santiago Cafiero, lidere la lista del FDT. “Es el hombre del presidente y es el que mejor mide”, dicen, aunque el dato está opinado en el mundo del oficialismo y de los consultores que trabajan para ellos. Hoy nadie mide más que la marca, el único que agrega algo adicional es Sergio Berni, pero su candidatura está en el freezer por las resistencias de todo el gobierno nacional, empezando por el jefe de Estado. 

Los impulsores de la postulación de Cafiero sueñan con una martingala que va más allá de las elecciones legislativas. Máximo y Massa, se supone con el aval de Cristina, impulsan al jefe de gabinete a la lista para que deje el cargo estratégico que ejerce actualmente. “Para que no sea tan duro para Alberto, el sucesor de Santiago debe ser un hombre de la confianza presidencial como Gabriel Katopodis”, explican para evitar la reiteración de conflictos de la gestión de Mauricio Macri, cada vez que intentaron que despida a Marcos Peña. Incluso, la movida no termina ahí. Le darían al actual jefe de Gabinete la presidencia de la Cámara de Diputados y que Massa salte al Ministerio de Economía y Desarrollo Productivo, uniendo ambas carteras, junto al reaparecido Martin Redrado.

Aceptaría la vice darle tanto poder al jefe del Frente Renovador, más allá de la alianza cada vez más consolidada con su hijo? No parece fácil. ¿Que diría Kicillof de un regreso de Redrado? Y Alberto? Pero todo es posible en la ingeniería electoral del FDT. Tampoco hay que descartar un desembarco de los Barones del GBA en las listas. Resulta que los últimos sondeos que llegaron a los despachos más importantes del mundo del oficialismo indican que los alcaldes tan vilipendiados por La Campora miden mejor que Alberto y Kicillof en sus respectivos territorios. De ahí que surge un mix con Martín Insaurralde al tope de la lista (Lomas de Zamora, Tercera Sección Electoral y aliado de Máximo), en segundo lugar Victoria Tolosa Paz, cercana al presidente, y tercero Juanchi Zabaleta (Hurlingham, Primera Sección Electoral y albertista). Un equilibrio casi ideal para contener la relación de fuerzas en el oficialismo. La clave sería la cuarta candidata, quien seguramente tendría que ser alguien del massismo. Un rompecabezas, cada vez más complicado.