Pandemia: la realidad y la necesidad sanitaria superan el relato

Pandemia: la realidad y la necesidad sanitaria superan el relato

La vacunación avanza, pero llegó tarde y hay incertidumbre por la segunda dosis. La realidad mató al relato respecto a las clases presenciales. La política de prevención y de salud debe estar por encima de las grietas.

MDZ Política

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La alentadora conferencia de prensa de ayer de la ministra de Salud, Carla Vizzotti, anunciando tres semanas de caída en contagios y en la ocupación de camas UTI, dejó en claro que la realidad se impone claramente sobre el relato y las posturas dogmáticas y extremas.

Veamos algunos datos concretos que sustentan lo afirmado.

1) La decisión firme del gobernador de Mendoza, Rodolfo Suarez, y de la ministra de Salud, Ana María Nadal, de habilitar las clases presenciales, acompañada esta medida por el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta, resultó correcta, oportuna y necesaria. La presencialidad de niños y jóvenes en escuelas y colegios no eran factor de aumento de contagios, como repetían agoreramente Alberto Fernández y Axel Kicillof con su equipo de salud.

Los mendocinos están de acuerdo con las clases presenciales.

Era y es indispensable reparar el grave daño causado a la educación por la pandemia y las políticas de restricciones extremas  tomadas por el Gobierno nacional y la provincia de Buenos Aires.

El impacto negativo que tuvo en las encuestas en la provincia gobernada por Kicillof el cierre de escuelas, y apremiados por necesidades políticas, dejaron rápidamente de lado sus convicciones para modificar 180 grados la visión del tema. Dogmatismo duro y relato derrumbado por la realidad de los números concretos y por la urgencia política.

2) Vacunación. Sobre esto es imprescindible señalar algunos aspectos fundamentales.

a) El aumento de la vacunación ha sido clave para conseguir el descenso en la fuerte ola que nos afectó. Esto reafirma la necesidad y el concepto de que vacunarse y que con todas las vacunas disponibles, aún las discutidas, es el camino correcto.

Pero sobre esto es necesario hacer alguna disquisición. Las vacunas llegaron tarde, por más que el vocinglero de algunos funcionarios y la propaganda oficial pretendan instalar lo contrario. El caso de la Sputnik V es particular porque hay numerosas personas aguardando la segunda dosis. Solo en Mendoza hay 266 mil personas que tienen solo una vacuna y tienen incertidumbre. Frente a la mutación del virus y su mayor contagiosidad, sobre todo por la variante Delta, la vacunación completa es indispensable.

Incluso si se demorara en extremo la provisión por parte de Rusia (son conocidas sus limitaciones productivas) se debe analizar completar con otra vacuna la segunda dosis; al menos eso recomiendan algunos especialistas. El cambio de situación ha sido rápido y complicado y debe atenderse prestamente.

b) Por esta situación en Europa se está elaborando una política de inoculación de una tercera dosis de refuerzo. Incluso el laboratorio Pfizer enunció que en algunos  meses tendrá disponible su nueva versión de refuerzo, de cobertura más amplia y completa.

Frente a un virus que muta y rápido para evadir las vacunas preventivas, el país debe, por encima de ideologías, dogmas y frases y palabras erradas e inconducentes, vacunar con las dosis correspondiente, mínimo al 40% de la población, insistir en conseguir todo tipo de vacunas aprobadas, incluidas las americanas y sobre todo las de ARN mensajero (Pfizer y Moderna) y prever desde ya la opción de la aplicación de una dosis de refuerzo, para mitigar las variantes nuevas y más contagiosas.

La salud de los argentinos está por encima de la grieta, las necesidades políticas de ocasión de los gobernantes, del relato falso,  vacuo y de los ideologismos  dogmáticos.

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