Los 3 motivos que obligan a acelerar definiciones sobre la causa Bento

Los 3 motivos que obligan a acelerar definiciones sobre la causa Bento

El caso entró en el Consejo de la Magistratura y rápidamente se le dio curso a la investigación. Si bien no hay plazos que obliguen a actuar con rapidez, si existen circunstancias puntuales que exigen una pronta definición sobre la situación laboral del juez.

Mariano Bustos

Mariano Bustos

El caso del juez Federal Walter Bento ha generado un sismo interno dentro de la Justicia Federal. Se lo acusa de ser líder de una asociación ilícita y de cobrar millones de pesos en coimas para beneficiar a procesados con cambios de carátula y otras medidas que les permitían salir en libertad. Pero más allá de la repercusión social del caso, tiene connotaciones que han obligado a acelerar los trámites para definir el futuro del magistrado.

Sobre todo, puertas adentro del Consejo de la Magistratura. En este sentido, el consejero instructor de la Comisión de Disciplina y Acusación, Pablo Tonelli, reconoció tres motivos por los cuales le darán celeridad a la causa. 

El diputado del PRO Pablo Tonelli.

En concreto, Tonelli se refirió a la gravedad de las acusaciones, el hecho de que el juez se sigue desempeñando en su función y por último la exposición mediática que ha tenido el caso. Esos tres factores obligan a darle velocidad a la investigación y eso es lo que se comprometió a hacer Tonelli como consejero instructor.

No hay dudas de la gravedad de las acusaciones en contra del juez del Juzgado Federal N°1, pero también es sabido que muchas veces eso no termina repercutiendo en la celeridad del proceso. Pero en este caso particular, se suma el peso del segundo factor mencionado por Tonelli en la entrevista realizada por MDZ Radio.

El hecho de que el juez se siga desempeñando en su función obliga a actuar rápidamente. No solo porque es un magistrado con causas calientes que deben continuar su curso, sino sobre todo porque se ha cubierto de un manto de dudas todo el actuar de ese juzgado. Es decir, todo lo que resuelva el magistrado estará salpicado de sospechas y esto afecta los procesos. En concreto, existe una amenaza latente de que lluevan planteos de nulidad en las causas que instruye Walter Bento o -peor aún- en las que resolvió con anterioridad.

Ese factor es clave a la hora de entender por qué la Comisión de Disciplina y Acusación se apuró en sortear al Consejero Instructor. A tal punto que pocas horas después de que Tonelli resultado sorteado, llegó a sus manos el expediente de la causa. Aún más si se tiene en cuenta que Bento es el juez con competencia electoral en Mendoza y este año se desarrollarán las elecciones legislativas. 

Pero hay un tercer punto que incide en la cuenta regresiva y que está vinculado a la trascendencia mediática que ha tenido el caso. No solo ha despertado interés en la provincia de Mendoza sino que también llegó a los medios nacionales.

Para muchos, el Consejo de la Magistratura suele relegar situaciones y pedidos del interior del país y existía la oportunidad de que esta vez ocurriera lo mismo. Sin embargo, el escándalo que se vive en la Justicia Federal y las repercusiones que ha tenido el caso llegaron a los medios nacionales y eso le da otra perspectiva. Se nacionalizó.

Por todo ello, Tonelli adelantó que trabajará con celeridad porque el caso justifica y demanda una investigación rápida. Si de plazos se tratase, la investigación puede extenderse hasta 3 años. "Ese es el plazo máximo pero de ninguna manera aplica para este caso. Vamos a hacer una investigación lo más rápida posible", aseguró pero dejó claro que no puede saber cuánto tiempo implicará.

Como consejero instructor, Tonelli deberá emitir un dictamen luego de analizar y estudiar las pruebas. En ese dictamen puede aconsejar a la Comisión que desestime la denuncia, que aplique una sanción (desde multa a suspensión) o que se promueva el enjuiciamiento para la destitución del magistrado. En los primeros escenarios se votaría en la misma Comisión de Disciplina y Acusación y requeriría de mayoría simple. Es decir cinco votos de los nueve integrantes.

Pero si se inclinara por esta última opción, para promover el jury de enjuiciamiento es necesario que se trate en plenario del Consejo de la Magistratura y se apruebe con dos tercios de los 13 consejeros. Es decir, 9 votos afirmativos a favor de comenzar el enjuiciamiento.

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