Incertidumbre y juegos políticos por la demora en la publicación del Decreto

Incertidumbre y juegos políticos por la demora en la publicación del Decreto

El Gobierno nacional no publicó aún el Decreto que le dará forma a los anuncios de Alberto Fernández. Eso genera incertidumbre sobre lo que va a pasar desde mañana.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

Habló el presidente Alberto Fernández pero no está la norma; la letra chica que transforma en acción lo que anunció. No debería ser un gran problema, salvo los antecedentes: el año pasado hubo diferencias sensibles que complicaron la interpretación del "deber ser" en medio de la pandemia. Por eso en Mendoza se arraigan a una premisa que también es costumbre. Esa idea de esperar a leer la letra chica para saber si hay algún resquicio interpretativo para aliviar las restricciones. Mientras tanto, reina la incertidumbre. 

El Gobierno nacional no publicó aún el Decreto que debería regir desde mañana a la madrugada. Para algunos distritos no es mayor inconveniente, pero para Mendoza sí por las diferencias entre lo que el gobernador Rodolfo Suarez dispuso y lo que Alberto Fernández busca imponer. Los principales puntos de conflicto están en las reuniones familiares y los horarios de "toque de queda". El Presidente dijo que los gobernadores de las provincias que están en alerta solo pueden tomar medidas más restrictivas. Es decir "acortar" los horarios, pero no extenderlos. 

Tampoco está claro el alcance geográfico. La Nación podrá las restricciones por municipios. Hasta la semana pasada ponía a cuatro departamentos de Mendoza en rojo, pero los datos provinciales son más duros: toda el área metropolitana tiene indicadores en alerta y lo mismo ocurre con casi todas las comunas. Además el Gran Mendoza es tomado como núcleo urbano único. 

El gobernador Rodolfo Suarez mantiene su idea de buscar no restringir. Y las quejas por la falta de claridad crecen, porque no queda margen para organizar los controles y establecer la "nueva normalidad". Tanto que no está claro si los eventos, actividades y rutinas que cada familia tiene establecidas deben suspenderse o no.

A nivel político para el Gobierno hay algún alivio detrás de las medidas. Un alivio difícil de reconocer: saben que el costo por las medidas tomadas vuelve, en parte, a cargo del presidente Alberto Fernández. Cuando la segunda ola acechaba, había alguna queja sutil. Apuntaban a que con la crisis sanitaria en puerta y una situación compleja la Nación se desprendía de cargos. Ahora vuelve a poner medidas por encima de la provincia. El formato sería distinto al del año pasado, es decir sin decretar "aislamiento" pero poniendo un marco más restringido de maniobra a los gobernadores. 

La discusión por cómo se administra la situación y las estrategias para enfrentar la segunda ola ha entrado en un terreno fangoso. Se mezclaron las medidas y datos objetivos, con las intencionalidades y declaraciones políticas. Fue lo que ocurrió antes del anuncio nacional, y también después. Cada decisión parece teñida también de alguna otra intención. 

Las dudas

Si se hace un hilado fino en el diagnóstico y las propuestas de solución, en realidad no hay tanta diferencia entre Alberto Fernández y Rodolfo Suarez. Sí discrepan en la intensidad y el momento: Suarez es partidario de esperar más para tomar las mismas medidas.

Las dudas están puestas en los horarios de restricción, sobre todo el cierre de barres y restaurantes. Cerrar a las 23 implica dejar de atender al menos una hora antes, algo que golpeará fuertemente al sector. También ocurre con las reuniones familiares, algo que en Mendoza ya estuvo restringido y que es de difícil control. Sin que medien otras medidas que reduzcan la movilidad, es complejo establecer el origen y destino de tantas personas. 

En Mendoza por ahora rige el decreto provincial que impone la prohibición de circular desde las 00.30, se achica la capacidad ocupacional de los bares y restaurantes y se imponen multas más caras a quien no cumpla. Desde el viernes se supone que correrían las nuevas medidas: 

  • La suspensión de los deportes que se realizan en lugares cerrados afecta fuertemente, sobre todo a niños y adolescentes. También hay dudas allí si eso abarcará otras actividades que requieren reunirse, como las culturales. 
  • Se suspenden actividades sociales en domicilios particulares.
  • Se suspenden reuniones sociales en espacios públicos al aire libre de más de 20 personas.
  • Se suspenden actividades de Casino, Bingo, Discotecas o cualquier salón de fiestas.
  •  Se suspende la práctica recreativa de cualquier deporte en lugares cerrados donde participen más de 10 personas.
  • Se establece el cierre de los bares y restaurantes a partir de las 23hs.
  • Se prohíbe la circulación entre las 00.00 y las 06.00 de la mañana de cada día. Según las jurisdicciones, las autoridades podrán solo ampliar estos horarios en función de las especificidades de cada lugar.

 

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