¿Podrá Máximo Kirchner llevar al PJ bonaerense a un triunfo contundente?

¿Podrá Máximo Kirchner llevar al PJ bonaerense a un triunfo contundente?

En algunas semanas Máximo Kirchner asume la conducción del PJ de la provincia de Buenos Aires con la intención de liderar al oficialismo a un objetivo muy difícil: lograr un triunfo contundente en el principal distrito del país, en medio de un clima de tensión social, recesión y avance del virus.

Beto Valdez

Beto Valdez

En el mes que se inicia el diputado Máximo Kirchner desembarca en la presidencia del PJ bonaerense con un desafío riesgoso: conducir al Frente de Todos a un triunfo contundente que le permita ayudar a una victoria nacional, retener o sumar más diputados de los que ponen en juego en las elecciones y además recuperar el control del Senado provincial, actualmente en manos de Juntos por el Cambio. Demasiadas pretensiones para un contexto de recesión, incertidumbre sanitaria y fuerte pesimismo en la opinión pública. Y encima parece que el poder adquisitivo seguirá deteriorado.

Los números de las encuestas marcan una creciente decepción sobre el contexto económico en los grandes centros urbanos del Gran Buenos Aires y un virus que contagia y mata más que el año pasado. Por eso el objetivo del oficialismo es postergar el calendario electoral y, si es posible, suspender las PASO o realizarlas el mismo día que las elecciones generales. Necesitan ganar tiempo para vacunar más y esperar que haya un rebote en la economía real que llegue a los bolsillos del electorado.

Consciente de esa situación, el jefe de La Cámpora intentará desde la presidencia del peronismo de la provincia de Buenos Aires aglutinar a todos los espacios que conforman el Frente de Todos para poner toda la carne en el asador. El primer paso será afrontar el actual escenario crítico aceitando los vínculos entre el gobernador Axel Kicillof y los intendentes peronistas, relación que siempre fue fría y distante. Los allegados a Máximo son críticos del manejo político de Kicillof y su entorno. "Se aíslan y no valoran el trabajo territorial”, suelen repetir en privado.

Mientras que el presidente del bloque de diputados del FTD considera que la unidad de la coalición oficialista es un activo esencial para haber regresado al poder y que ahora busca consolidar para llegar competitivos a los comicios de medio término. Para llegar a esa meta va a exhibir el poder que más disciplina: va a ser el dueño de la lapicera en el armado de las listas de diputados nacionales y legisladores provinciales. Más allá de poner a muchos dirigentes de La Cámpora, va a respetar lugares para el peronismo, el Frente Renovador y las organizaciones sociales. No va a ser nada fácil. Todavía hay varios heridos en el PJ por su desembarco intempestivo y demasiadas tribus para el armado electoral bonaerense.

Lo concreto es que si el domingo fueran las elecciones el oficialismo estaría muy lejos de lograr la victoria que sueñan Cristina y Máximo Kirchner en la provincia de Buenos Aires. De acuerdo a los números que manejan los encuestadores, el FTD ha perdido gran parte del voto blando que lograron seducir en 2019 y mantiene su base electoral sobre todo en el Conurbano. “Tenemos que buscar en los primeros puestos a candidatos moderados y que estén todos adentro, nos jugamos la vida”, dicen cerca del futuro presidente del PJ bonaerense. Seguramente sabe que si no logra el gran objetivo su carrera política quedará empañada, aunque no sea candidato.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?