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Arrancó una semana caliente y nadie descarta mayores restricciones

Ayer Rodolfo Suarez acordó con los intendentes adelantar el alerta sanitaria a las 23.30. Pero la reunión que tendrá con el Presidente y el análisis día a día del panorama sanitario podrían precipitar más medidas. Las clases presenciales siguen por ahora, a pesar de los reparos parciales del PJ.
Rodolfo Suarez discutió con los intendentes ayer la situación sanitaria. Foto: Prensa Gobierno de Mendoza
Rodolfo Suarez discutió con los intendentes ayer la situación sanitaria. Foto: Prensa Gobierno de Mendoza

Rodolfo Suarez anunció ayer una nueva restricción nocturna por el aumento de casos de coronavirus, pero nadie garantiza que haya sido la última de esta semana. 

Es que será una semana movida y en la que el juego se encuentra "abierto". Suarez junto al resto de los gobernadores tendrán una reunión mañana con el presidente Alberto Fernández para discutir medidas. Además, mientras tanto, seguirá mirando con los intendentes "día a día" las cifras de infectados de Mendoza y el impacto en el sistema de salud, que ya está muy comprometido.

En este contexto incierto, la reunión que el gobernador mantuvo con los jefes comunales ayer fue dentro de todo tranquila y surgió sin demasiado problema el acuerdo para que el alerta sanitaria opere desde ahora a partir de las 23.30, no a las 0.30.

Incluso el Gobierno mostró en la reunión una reducción de casos de coronavirus entre las semanas 15 y 16 (las últimas dos). Pero esto para nadie fue un indicio de que el panorama vaya a mejorar: se debió, según el oficialismo, a que el buen clima "ha favorecido". "Se trata de un badén después de los casos de Semana Santa", consideraron por su lado en el PJ.

"Lo más difícil está por venir dentro de 15 o 20 días", se sinceró a su turno un intendente radical. Esto deja como interrogante el momento que elegirá el gobernador para endurecer las restricciones.

Suarez encaró la reunión con los intendentes en compañía de algunos de sus ministros. Y al final, en el Gobierno quedó la sensación de que todavía hay un consenso alto respecto de la continuidad de las clases presenciales

En el Gobierno Escolar sostienen que los números son más favorables que lo que ellos mismos creían respecto del bajo impacto del virus en los colegios. En este sentido, están preparando informes que van a enviar a la Justicia, para enfrentar las medidas judiciales (entre ellas un amparo) que presentaron gremios y la Asamblea Permanente de Derechos Humanos para frenar las clases presenciales.

Ciertamente, ningún opositor dijo ayer que había que cerrar las escuelas, pero los intendentes del PJ marcaron algunos matices. Por un lado, la de Santa Rosa, Florencia Destéfanis, hizo conocer los miedos que generan los contagios en su comunidad. Y el de San Rafael, Emir Félix, incluso propuso cambios importantes.

Félix consideró que las clases presenciales para los alumnos de escuelas secundarias deberían continuar, con el objetivo de contener en los colegios a los adolescentes. Sin embargo, según explicó el intendente a MDZ, su opinión es diferente respecto de la primaria. " Los chicos de la escuela primaria no deberían tener la obligación de asistir. Se debería permitir que los padres decidan si los mandan o no y resolver las clases en forma virtual para los que no asistan por temor a poner en riesgo a sus familiares", expresó.

Esta opinión se extiende a otros protocolos. Los intendentes justicialistas fueron prudentes en la reunión general, aunque consultados aparte, creen que las restricciones del Gobierno provincial deberían ser mayores porque el sistema sanitario está a punto de colapsar.

Ante estas posiciones, Suarez estaría dispuesto a "cederles jurisdicción" para que sean más severos en las medidas departamentales.

Algunos de los intendentes dicen que decidirán qué hacer cuando reciban más información por parte del Ministerio de Salud. Pero un caso que ya marca el camino en este sentido es el de General Alvear.

El intendente Walther Marcolini pidió permiso para endurecer las medidas en su departamento, que hace semanas está en crisis por el aumento de casos. El gobernador aceptó el pedido y por eso General Alvear se convirtió ayer en el primer lugar de Mendoza en el que volvieron a estar prohibidas las reuniones sociales.