Paralizan la Variante Palmira y hay temor por el trabajo de 500 obreros

Paralizan la Variante Palmira y hay temor por el trabajo de 500 obreros

La autopista que se construía en el este dejó de ser una vidriera para los políticos. La semana pasada empezó a decaer el ritmo de la obra y ayer directamente no hubo actividades: sólo quedó el personal de vigilancia. El titular de Vialidad aseguró que los pagos a la empresa están al día.

Juan Carlos Albornoz

Juan Carlos Albornoz

La empresa Cartellone paralizó completamente la construcción de la Variante Palmira ayer y a nivel oficial hay preocupación por la continuidad laboral de unos 520 empleados que están involucrados en la obra.

La gradual disminución de los trabajos se empezó a notar la semana pasada, después de Pascuas. Fue bajando día a día el número de obreros y, este lunes, solamente había quedado personal de vigilancia en la zona.

El delegado de Vialidad Nacional en Mendoza, Guillermo Amstutz, descartó problemas contractuales y aseguró incluso que los pagos a la empresa están al día. Hasta ahora, no ha recibido una explicación concreta por la parálisis de parte del privado.

Vialidad Nacional ya había pedido explicaciones a Cartellone por la disminución de los trabajos. Los argumentos privados, según el funcionario, no serían atendibles, ya que la empresa adujo dificultades por las expropiaciones necesarias para construir la autopista. "Ese tema es de 2018 y ya fue subsanado, incluso se dio una ampliación de plazos", afirmó Amstutz a MDZ.

También reconocieron en Vialidad Nacional que han existido otros planteos económicos de la empresa, aunque tampoco se podría atribuir a ellos que la obra se haya detenido.

En lo concreto, Amstutz buscó en las últimas horas abrir una vía de comunicación con funcionarios de Cartellone y sindicalistas de UOCRA, con el objetivo de proteger los empleos.

"Yo prefiero encontrar un diálogo que permita retomar las obras", indicó Amstutz, para quien es posible que haya "alguna dificultad interna de la propia empresa". Cartellone se encuentra intervenida por la Justicia desde fines del año pasado. 

La Variante Palmira arrancó durante el gobierno anterior y estuvo un tiempo parada en el inicio de la nueva gestión. Fue reactivada por Alberto Fernández en agosto del año pasado e incluso la visitó el ministro de Obras de la Nación, Gabriel Katopodis, cuando vino a Mendoza en febrero.

Pero nadie se quedó afuera de la vidriera política mientras la obra era una buena noticia. El Gobierno provincial festejó en enero del año pasado cuando Katopodis le garantizó que la Nación iba a continuar la obra y el ministro provincial del área, Mario Isgró, se mostró en las recorridas que hizo el funcionario nacional hace unos meses por la autopista en construcción.

En cambio, ante la parálisis de los trabajos, hoy en el Ejecutivo prefirieron hacer silencio. "No vamos a hablar porque es una obra meramente nacional", se limitó a responder un vocero del Ministerio de Infraestructura.

La Variante Palmira tiene más de 35 kilómetros de extensión. Su trazado se abre sobre la ruta 7, a la altura de Palmira, y finaliza en la ruta 40, cerca de la ruta internacional a Chile. Su mayor virtud será redirigir el transporte de carga internacional, que no deberá ingresar a Gran Mendoza.

Ya se ha superado el 50 por ciento en cuanto al nivel de ejecución. Calculan que costará 6.270 millones de pesos en total y la idea de Vialidad es que quede terminada en octubre del año que viene. Aunque primero habrá que resolver el conflicto que paró la obra.

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