Patricia Bullrich lanza su propia corriente interna en el PRO pensando en el 23

Patricia Bullrich lanza su propia corriente interna en el PRO pensando en el 23

La presidenta del PRO anuncia el lunes el lanzamiento de su propio espacio interno en la provincia de Buenos Aires y prepara su estructura electoral en Capital donde piensa encabezar la lista de diputados nacionales. Espera una negociación Rodríguez Larreta.

Beto Valdez

Beto Valdez

La actual fotografía política de Juntos por el Cambio muestra una novedad que muchos no preveían: la fuerte irrupción de Patricia Bullrich en el escenario nacional ocupando espacios que otros evitaban, transformándose en una jugadora a nivel nacional y consolidando su imagen en las encuestas. Cuando terminó el gobierno de Mauricio Macri nadie se imaginaba que la ex ministra de Seguridad iba a adquirir semejante centralidad política y repercusión mediática.

“No la vieron venir”, dicen en su entorno. Por eso ahora ha decidido ratificar su instalación lanzando una corriente interna dentro del PRO primero en la provincia de Buenos Aires y luego en la Capital, distrito en el que piensa competir electoralmente ya sea en una lista de consenso con el jefe de gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, o a través del instrumento de las PASO. Sus allegados la ven decidida a lanzarse como presidenciable para 2023 pero para ello primero debe ordenar su estructura en todo el territorio nacional con los propios y aliados.

La primera movida será el lunes cuando presente un documento firmado por dirigentes del partido amarillo como un lanzamiento en territorio bonaerense luego de haber recorrido varios distritos y ciudades con la presentación de su libro. Quienes han decidido adherir a la movida de la presidenta del PRO son el senador Esteban Bullrich, Eduardo Amadeo, Federico Pinedo, Hernán Lombardi (muy cercano a Macri), el diputado Waldo Wollf, el intendente de Capitán Sarmiento, Javier Iguacel, el senador provincial platense Juan Pablo Allan, además de concejales y referentes territoriales.

De esta manera Bullrich decide desembarcar formalmente en territorio bonaerense y apurar los tiempos de María Eugenia Vidal que sigue dilatando su decisión respecto a si va a encabezar la lista de diputados nacionales. Y quiere anticiparse al eventual desembarco del vicejefe de gobierno porteño, Diego Santilli, en la provincia de Buenos Aires. Su sector va a proponer a la mediática Florencia Arrieto como candidata para negociar o eventualmente ir a una PASO. Sabe que tiene algunas coincidencias con el grupo Dorrego que nuclea a los intendentes del PRO y además ha logrado la bendición del propio Macri para dar ese paso.

   

Al mismo tiempo tiene previsto lanzar su corriente en la Ciudad de Buenos Aires, pero viene regulando los tiempos de acuerdo a la negociación con Rodríguez Larreta. No es una novedad que la decisión de la titular del partido de presentarse en el distrito porteño ha generado tensión con el larretismo. Cerca del jefe de gobierno están preocupados porque un triunfo de Bullrich la puede empoderar como para discutirle a Horacio la candidatura presidencial.

Todavía no hay una definición en el oficialismo porteño respecto a cómo encarar el amado electoral en CABA teniendo en cuenta que ellos tienen compromisos con Martín Lousteau y Enrique Nosiglia, la Coalición Cívica, el socialismo local, el partido de Graciela Ocaña y el GEN de Margarita Stolbizer. Demasiados aliados para pocos lugares y la ex ministra de Seguridad no aceptarían que el larretismo le imponga una lista ya armada en la cual ella solo ocupe el primer lugar.

“Si esa es la intención vamos a una PASO, cada sector con su lista”, dicen los allegados a Patricia. Igual no quieren forzar esa situación, pero por las dudas ya tienen in pectore eventuales candidatos más afines a su paladar duro: Luis Brandoni, Fernando Iglesias, Adolfo Rubinstein y Roberto Cachanosky. Creen que frente a esa hipótesis el larretismo intentaría poner a Vidal para enfrentar a la ex ministra de Seguridad. En ese caso aseguran que tendría el apoyo de Macri. Ya empezó la cuenta regresiva y la última palabra la tiene Rodríguez Larreta.

Mientras tanto, Bullrich sigue agendando presentaciones de su libro por el interior antes de que se lo impidan las restricciones por la segunda ola de COVID. La mesa chica está conformada por Gerardo Millman, Pablo Walter, el legislador Juan Pablo Arenaza, Eduardo Amadeo, Silvana Giudici, Maximiliano Guerra, Arrieto y Lombardi. Uno de sus voceros sostiene que “Patricia no es Bolsonaro como despectivamente quieren instalar algunos picaros, ella es previsible y defiende la política”. En cambio, en otros sectores del PRO consideran que “debe moderarse un poco ya que últimamente ha sobreactuado y eso no le conviene para llegar bien a 2023”

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