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La economía de Mendoza cayó más que en 2002 y se perdieron más empleos

La pandemia golpeó duramente a la economía de la provincia. Y el Producto Bruto Geográfico cayó más que luego de la crisis del 2001. También se perdieron más empleos. Los sectores más golpeados y las posibles salidas.

El shock económico que produjo la pandemia fue brutal para Mendoza y el país. Incluso más agudo que otras crisis: la economía de la Provincia cayó más durante el año pasado que en el 2002, cuando se produjo la crisis social más grave desde el retorno de la democracia. El otro indicador dramático es la pérdida de empleo, que también fue más grave que en esa época. Incluso, a diferencia de lo que ocurrió luego de la devaluación pos crisis por la renuncia de De La Rúa, no hubo factores intempestivos que mejoren la situación. En 2002 hubo una inyección de consumo por parte de los turistas chilenos que, aprovechando el cambio, llegaban de manera masiva. En 2020 y 2021 ese aluvión no existe. A esa realidad se le suma el aumento de los precios. Por eso la consecuencia más dura de ese combo es el fuerte incremento de la pobreza. 

El IERAL, de la Fundación Mediterránea, presentó ayer el Informe Anual sobre la economía de Mendoza y las perspectiva para este año. Allí se ratifican los datos que se presumían: el Producto Bruto Geográfico se contrajo bruscamente (cerca del 9%), aunque un poco menos que el nacional. Y los 5 motores que identifican como claves para Mendoza se contrajeron." Además de la hecatombe sanitaria, el Covid en 2020 desató una verdadera catástrofe económica", concluye el Informe. "En Mendoza, la misma fue de tal magnitud que la contracción del empleo y de la actividad económica resultó mayor que en 2002, aunque el cierre de empresas y la caída en el poder adquisitivo del salario fueron menores. Durante 2020, los cinco tradicionales motores de corto plazo de la economía provincial fueron contractivos: el mundo, la economía nacional, el mercado laboral, el financiero y el sector público", detallan en las conclusiones. 

El comercio, el turismo y el petróleo fueron los sectores de mayor caída, justamente algunos de los que tienen más peso en la generación de riqueza. Según los cálculos del IERAL, la producción de bienes y servicios en la provincia durante 2020 ascendió a los u$s11.400 millones . "En términos per cápita, el nivel de ingreso promedio de cada mendocino alcanzó aproximadamente los u$s 5.800 anuales", dice el informe. Mendoza tiene la misma economía que en 2007, con más población, más demanda y menos oportunidades.

En cuanto al empleo, hubo menos caída que a nivel nacional, pero el empleo privado y de calidad tuvo un derrumbe mayor, algo que ya es tendencia porque ocurre desde hace una década. 

Futuro incierto

Para los economistas de la Fundación Mediterránea, "la economía de Mendoza exhibe un extremadamente débil desempeño económico de mediano plazo". Y lo engloban en tres claves

  • En 2020, el Producto Bruto Geográfico de la provincia registró valores similares a los del 2007. Aun excluyendo el terrible año 2020, entre 2009 y 2019, la tasa de crecimiento promedio anual de la economía de Mendoza fue de solamente el 0.3% anual, muy por debajo del ritmo promedio de expansión de su población (1.1%), del crecimiento promedio de la economía nacional (0.7%) y de las economías del mundo (3.3%).
  • El desempeño de las exportaciones de Mendoza también ha sido bastante pobre en la última década. Los niveles actuales niveles de las ventas de productos al exterior por parte de la provincia se encuentran muy cercanos a los registrados en 2007.
  • Como resultado de la baja performance en la economía, la capacidad de generación de empleos formales asalariados en el sector privado de Mendoza experimentó también un gran estancamiento. El ritmo de creación de estos empleos fue de solamente el 0.1% anual (promedio) entre 2013 y 2019, y del -0.6% cuando se incluye el 2020.

El futuro inmediato no es de lo más promisorio. Los empresarios encuestados por el IERAL creen que el 2021 será mejor. Pero hay muy baja expectativa de inversión. "Casi la mitad de los encuestados espera que dicho año resulte mejor que el 2020. A pesar de ello, menos de un tercio de los empresarios planea aumentar su planta de personal y un 56% invertiría solamente entre 1% y 10% de su facturación en dicho año", explicaron. Los sectores con mayor proyección de crecimiento son el Turismo, la Construcción y las telecomunicaciones e Informática.

La base no es muy buena, porque incluso ha caído fuertemente el poder adquisitivo. "Con respecto al poder adquisitivo de los salarios en el sector privado formal, los mismos cayeron por tercer año consecutivo y en el caso de 2020, en porcentajes superiores al promedio nacional", explican. 

La falta de empleo es uno de los problemas más graves de la economía de Mendoza. En particular la poca generación de nuevos trabajos. En el informe se hila fino sobre un dato que parecía positivo, pero no lo es: bajó el desempleo, pero porque hay menos gente que busca trabajo. "Con respecto a la desocupación, los últimos datos disponibles muestran una pequeña caída de la tasa de desempleo en Mendoza en el último año (del 8,7% en el III trimestre del 2019 al 8.3% en 2020)", describen. "No obstante, este último dato que aparece a priori como una buena noticia en realidad no es tal, ya que dicha caída se explica por el hecho que el número de gente que abandonó el mercado laboral en este período (14.8 millones de personas) resultó superior a las pérdidas de puestos laborales (9.9 millones de personas)", aclaran.