El abogado Sushi de los servicios que sigue vigente gracias a la protección de Angelici

El abogado Sushi de los servicios que sigue vigente gracias a la protección de Angelici

Darío Richarte es uno de los personajes más emblemáticos del Grupo Sushi, ya que fue el número dos de la SIDE en la gestión delarruista. El versátil abogado se fue reciclando con acercamientos al kirchnerismo pero su protección más destacada fue la de Angelici. Pese a su pasado, sigue vigente.

Beto Valdez

Beto Valdez

En tiempos de reciclaje político del Grupo Sushi después de dos décadas de la caída de Fernando De la Rúa, han surgido varios padrinos dentro de la UCR porteña que han decidido proteger a los dirigentes que más daño hicieron sobre el final de la gestión de la Alianza. El grupo que acompañaba a Antonio De la Rúa logró reacomodarse en los negocios y en el poder. Uno de los casos más emblemáticos es el polémico abogado Darío Richarte, quien luego de una desprolija gestión como número dos de la SIDE pudo sobrevivir gracias a la relación política con Emiliano Yacobitti, Enrique Nosiglia y fundamentalmente la protección política de Daniel Angelici.

Sobre su desempeño como número dos de Francisco De Santibáñez se comentan muchas historias dignas de una película de misterio. En las oficinas de la calle 25 de mayo, los pocos que quedan en actividad no guardan un buen recuerdo del entonces joven Richarte. Esos voceros aseguran que en la salida de esa administración faltaron los fondos de la plantilla de salarios para el personal y fondos reservados. También siempre se comentó una historia que no se puede probar por el no rendimiento de ese dinero: varias fuentes aseguran que le consiguieron varios millones de dólares para financiar la carrera de Shakira, le novia ese entonces del hijo del presidente.

Otro dato sospechoso es que quien manejaba los fondos de la dependencia de inteligencia local, Juan Galea, durante la gestión Santibáñez-Richarte. Paradójicamente, este personaje vidrioso volvió a ocupar el área de finanzas de la AFI con la llegada de Cambiemos al Gobierno nacional. Gustavo Arribas y Silvia Madjalani se vieron obligados a nombrarlo a instancias de Angelici, padrino de Richarte. Designación que irritó a Elisa Carrió hasta que logró su salida de esa dependencia.

Sin embargo, lo más curioso del recorrido de Richarte es su alianza con el kirchnerismo a través de radical K, Alejandro Tulio, y el oscuro personaje Sergio Spolsky también de origen radical. Esto se produce entre la gestión delarruista y la llegada de Néstor Kirchner al poder. La extraña operación para quedarse con Canal 9 terminó sugestivamente con Gallea en un cargo directivo en esa emisora.

Al mismo tiempo el versátil abogado fue defensor junto a su socio Diego Pirotta, del entonces vicepresidente Amado Boudou. Según se comentaba en Comodoro Py, Richarte recibía asesoramiento de sus examigos Jaime Stiusso y Javier Fernández, operador judicial todoterreno que está de vuelta activo luego de haber sido víctima de un atentado mafioso a tiros contra su auto. Parece que fue un mensaje para su aliado Stiusso de parte de un excéntrico intendente peronista del oeste del Gran Buenos Aires.

Pero Angelici se encargó de rescatarlo del submundo de la inteligencia y la política. Yacobitti le dio una mano para refugiarse en la Facultad de Derecho de la UBA y el “Tano” se lo llevó a Boca Juniors sobre el final de su mandato. Llegó a ser uno de los vicepresidentes de la entidad xeneixe y representante ante la AFA. Hoy sigue vigente de la mano de su viejo aliado del Grupo Sushi, Lautaro García Batallán, quien está por desembarcar en el gobierno porteño con el aval de Enrique Nosiglia. Casi la versión local del film de  Martín Scorsese “Buenos Muchachos”.

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