Axel Kicillof y el duro desafío de negociar con propios y extraños

Axel Kicillof y el duro desafío de negociar con propios y extraños

El gobierno de la provincia de Buenos Aires presentó su nuevo presupuesto para el año 2022 en el que anticipa su plan de acción para el año que viene. A diferencia de los dos primeros años, tras la derrota y cierta orfandad política, inclusive del oficialismo, deberá negociar mucho más.

Alejandro Cancelare

Alejandro Cancelare

El ministro de Hacienda de la Provincia de Buenos Aires, Pablo López, presentó hoy en la Legislatura el presupuesto general de gastos para el año próximo, que rondará los 260.000.000 millones de pesos, aunque para su aprobación se necesitarán arduas negociaciones que dependerán de la próxima composición legislativa.

Con claros incentivos a la inversión pública en Salud, Seguridad e Infraestructura, la propuesta presentada hoy será trabajada casi artesanalmente por el único interlocutor válido para la oposición, el jefe de Gabinete, Martín Insaurralde, quien podrá entender mejor los requerimientos de sus antiguos pares intendentes y destrabará temas precedentes con la oposición, como los nombramientos que le corresponden en los organismos públicos de control y entidades descentralizadas como Banco Provincia y empresas de servicios públicos.

Sin embargo, a diferencia de los dos proyectos presupuestarios anteriores, en esta oportunidad Axel Kicillof deberá modificar sustancialmente sus formas y manejos con respecto a sus socios del Frente de Todos y de la oposición. La derrota lo debilitó más que a nadie y es casi un náufrago en el territorio bonaerense por la postura que asumieron los intendentes oficialistas tras la remontada de noviembre. 

“Este proyecto va ser puesto patas para arriba, acordate. Nada saldrá si no se negocia con la oposición y eso se hará después del 10 de diciembre, por lo menos”, le dijo a MDZ uno de los más importantes referentes legislativos oficialistas. El nivel de endeudamiento se mantiene igual con respecto al de años anteriores y el fondo especial para infraestructura municipal aún no tiene un número preciso.

Para agregar otro elemento a la discusión, planteada la semana pasada en el asado al que el gobernador invitó a todos los intendentes del Frente de Todos, uno de los propios jefes comunales oficialistas expusieron como problema principal era el aporte especial por COVID que la Provincia había repartido entre los municipios y ahora pretender recobrarlo. 

"Es dinero que puso Nación y como en ese momento Alberto Fernández debía hacer todo lo que pedía Cristina Fernández de Kirchner, lo tuvo que mandar vía gobierno provincial. No afectó la coparticipación, con lo cual, no tendría que pedirlo de vuelta", fue la queja casi idéntica entre todos los que pretenden que se destrabe el compromiso de devolución que habían fijado en 2020 en medio de la emergencia y el paro total de actividades producido por la cuarentena impulsada por Kicillof y sus ministros más influyentes. 

En su presentación, López estuvo acompañado por Federico Otermin, presidente de la Cámara de Diputados bonaerense y aliado político de Insaurralde. Habrá que ver si ambos tienen mayor capacidad de maniobra que la que mostraron, hasta ahora, Carlos Bianco, el antecesor del ex intendente de Lomas de Zamora, y Facundo Tinganelli, el presidente del bloque del Frente de Todos que dejará su lugar el mes próximo porque no alcanzó a ser reelecto.

Para ayudar en la negociación que siempre fue casi sin conflictos hasta la llegada de la actual gestión estará como diputado frentetodista el ahora intendente de Almirante Brown, Mariano Cascallares, uno de los más dialoguistas en las épocas de María Eugenia Vidal.

En el resumen brindado a la prensa, López también consideró, aunque no lo dijo así, que ahora empezaría la verdadera gestión de Axel Kicillof. “Luego de dos años de pandemia, este proyecto de Ley de Presupuesto que estamos presentando pone el eje en la reconstrucción y la integración de la provincia de Buenos Aires. Para esto, se contemplan importantes fondos para consolidar la reactivación económica y productiva con inclusión social”.

“Además, profundizaremos el plan de obra pública, de una escala sin precedentes, que se ha iniciado en estos dos años, con miras a mejorar la infraestructura productiva y logística, pero también la infraestructura social, tan necesaria para integrar a la Provincia y reforzar la identidad bonaerense”.

En cuanto a la recaudación, el ministro explicó algunos parámetros sobre el incremento y la variación de los más importantes impuestos que cobra la Provincia. Destacó que el proyecto de ley impositiva de 2022 “está diseñado sobre la base de la recuperación económica. Al igual que en 2021, continúa con la premisa de dotar de mayor progresividad a la estructura tributaria, evitando aumentar la carga sobre la mayoría de las y los habitantes de la Provincia y haciendo hincapié en la solidaridad de los sectores con mayor capacidad contributiva. Atiende especialmente la realidad de las Pymes, que son el principal factor de generación de empleo”.

En el caso de Ingresos Brutos, “se mantienen las alícuotas vigentes y se refuerza el régimen de alícuotas diferenciadas que favorecen a contribuyentes de menor facturación, a partir de un incremento en el tope de facturación del 101% para acceder al beneficio. Se trata de un incentivo importante particularmente para PyMEs, acompañando la reactivación de la actividad económica”.

En lo que hace al impuesto Inmobiliario Urbano Edificado, para dotar al Impuesto de mayor progresividad, “se establecen topes de crecimiento del gravamen respecto del año anterior, los cuales son ascendentes a mayor patrimonio. De este modo, casi el 90% de los contribuyentes tienen aumentos menores al 35%”.

Con relación al impuesto Inmobiliario Urbano Baldío, se reconstruyen los límites de la tabla de alícuotas con el objetivo de no incrementar la presión tributaria (igual alícuota implícita).

En el impuesto Inmobiliario Rural, se establece el mismo escalonamiento progresivo que en el Edificado. De esta forma, la mayoría de las y los contribuyentes tienen un incremento inferior al 35%.

Respecto al impuesto Automotor, para procurar el objetivo de progresividad, se disponen topes de crecimiento del impuesto que son ascendentes a mayor valor. De esta forma, la mayoría de los dominios abonarán un incremento igual o menor al 35%.

Finalmente, con relación al impuesto de Sellos, se adopta la misma política impositiva que la vigente durante el año 2021, manteniéndose las alícuotas vigentes.

 

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