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De nuevo, las elecciones empiezan a calentarse de manera acelerada

"La cosa se pone cada vez más picante", confió un dirigente encargado de la fiscalización en la Primera Sección Electoral. Es que, a poco más de diez días para las elecciones, todas las trampas, mezquindades y daño que se le puede hacer al contrincante están a la orden del día.
Foto: Twitter Victoria Tolosa Paz
Foto: Twitter Victoria Tolosa Paz

Ya no es sólo La Matanza la tierra donde la venganza y la persecución se nota y se palpa. Con otras formas, más silenciosas, sigilosas, pero no por eso menos violenta, las últimas semanas pronostican que los pases de factura, compra venta de votos o favores y destrozos de cartelería, serán moneda corriente.

A esto se suma el "consejo" que han recibido en la región noreste algunos dueños de pequeños medios regionales, radios o portales web, en las que los jefes de prensa, verdaderos militantes políticos, amenazan con la quita de pauta para obligar al dueño a cancelar o pedir que "baje los decibeles" a un periodista o comunicador crítico. 

Además de lo habitual -los subsidios cruzados, la demanda de comida, asistencia directa o la plata para el remis el día de la elección- en varios municipios aparecieron cheques abiertos con montos que van desde los $10.000 hasta diez veces esa cantidad, con tal de garantizar, por lo menos, tres personas para el día electoral. Hasta aparecen boletas cortadas o de otras secciones electorales para confundir. 

Los opositores que quedaron fuera de las listas fueron raudos a trabajar para los oficialismos, fundamentalmente en los municipios administrados por el frentetodismo, que tiene las ventanillas de Nación, Provincia y municipal para ofrecer un producto ante cada necesidad.

Dirigentes cercanos a Diego Santilli y Facundo Manes cuentan que aún no paran de asombrarse por la receptividad que tienen en barrios que se presumían adversos. Chipeados con el formato de Durán Barba u otro gurú de moda, los principales candidatos siempre recibían la misma recomendación. Pescar en la pecera propia, en los lugares "amigables", y dejar los barrios hostiles. 

Manes, Santilli y Ocaña.

"Eso no pasa más. Vamos, nos metemos, y salimos llenos de energía", dicen los asistentes a cada una de las recorridas. Pero no todo es lineal. Salvo Joaquín De la Torre, para "conseguir que los peronistas republicanos bajen a un barrio humilde te piden miles de garantías y sólo aceptan estar en horarios irrisorios", reconoció referente provincial.

Es cierto. El mensaje en contra del "pobrismo" le sirve a Miguel Ángel Pichetto en los sectores medios y medios altos del Gran Buenos Aires, pero podría pasarla mal donde el plan es el único sustento. 

Diferente es el caso de Patricia Bullrich, que gustosa acepta a caminar por lugares amigables y no tanto. Sin embargo, no siempre tiene el horario adecuado en la agenda. "Quería que vayamos a las 9.30... Ni el loro hay alguien por ahí", reconoció el mismo operador que tiene calcado el mapa provincial en su frente. 

Por el lado del oficialismo, la mayoría de las expresiones son de pesimismo y, a la vez, tensa expectativa por lo que vendrá luego del 14 de noviembre. Nadie cree en una victoria, pero hay números que aventuran una importante remontada. Sin embargo, tal cual reconoció un hombre que habitualmente entraba a cualquier lado sin custodia, "hoy la gente no nos deja pasar una. A nosotros mucho más que a la oposición, pero el humor no da para estar haciendo campaña", reconoció. 

Las opciones oficiales difieren cada vez más según sea el interlocutor, pero crecen las opciones ligadas a un empoderamiento de Máximo Kirchner en varios ámbitos nacional y provincial. Rumores en medio de operaciones cruzadas en las que cada uno mueve las piezas de manera más que sigilosa. 

Todos los días y en todos los horarios posibles hay encuentros, cruces o diálogos para reforzar la campaña, incorporar otras ideas más "aplicables" a lo que disponen las líneas más generales. No son catarsis, sino "mesas de trabajo en las que cada uno toma nota de donde estamos y adonde queremos ir".

"En todo hay coincidencia, inclusive en lo que debemos hacer de acá para adelante, más allá de esta elección. Nos venimos quejando pero no nos consolidamos como bloque de poder y eso después nos juega en contra", le dijo a MDZ un importante intendente que sabe que la confianza no es lo que sobra entre sus pares a la hora de pararse para discutir una postura con La Cámpora u otro sector.

Experiencias como las de Lanús, en la zona sur del Conurbano, o la de José C. Paz, en el noreste, son casos testigos de los que quieren agarrarse de ahora en más. En ambas localidades, una a manos de Juntos, la otra siempre peronista, hubo internas muy potentes que mejoraron la performance electoral. "Quedó demostrado que nos equivocamos con la lista única", confesó.

Según confió Nancy Capelloni, candidata a primer concejal del Frente de Todos de General San Martín, "más allá del alineamiento que cada uno tenga en el ámbito interno, se está viendo una comunión de esfuerzos y trabajo que nos complementan y nos hacen llegar a cada rincón del distrito".