Por qué forzaron el "fracaso del kirchnerismo" en el Congreso y la pelea que viene por la Corte
Fue un día clave institucionalmente. Por lo que pasó, y por lo que puede pasar. Todo, con epicentro en el Congreso y el edificio de Tribunales de la Corte Suprema. En dos movimientos, quedó claro que el 14 de noviembre se eligen mucho más que diputados y senadores. El Gobierno y la oposición lo saben y por eso sobreactúan. En noviembre se reestructura el esquema de poder y cómo corolario de la importancia del "nuevo Congreso", hasta tendrán que elegir a un ministro o ministra de la Corte Suprema tras la renuncia de Elena Highton.
Hoy Juntos por el Cambio forzó el fracaso de la sesión de Diputados para "marcarle la cancha" al kirchnerismo, particularmente a Máximo Kirchner. Era la primera sesión presencial de diputados, y luego de la elección. El "gesto" de no lograr quórum fue craneado por el PRO y un sector del radicalismo.
Lo lograron, aún negándose a tratar dos proyectos con los que se supone están de acuerdo. La ley de etiquetado es una norma surgida de un curioso consenso: de la senadora ultra cristinista Anabel Fernández Sagasti y el "enemigo de Cristina", Julio Cobos. El tratamiento se cayó y generó una particular reacción: contradicciones discursivas en la oposición. Lo mismo con la ley de jubilación de los viñateros. La presencia de dos legisladores opositores mendocinos en el recinto alcanzó para marcar que el ausentismo del resto era más una sobreactuación que un hecho político profundo.
Sí sirvió, entienden, para dar una señal política a Máximo Kirchner sobre el futuro del manejo de la Cámara de Diputados: el consenso que le aseguraban los propios y los aliados no será tan sencillo si el resultado de las elecciones del 14 de noviembre es similar al de las PASO. En Juntos por el Cambio aprovecharon que el oficialismo estaba diezmado por las ausencias, licencias y renuncias. Vieron la oportunidad y la aprovecharon, aún sin consenso pleno. Le atribuyen la maniobra a Mario Negri y al ala dura del Pro. "Las dos leyes van a salir igual", explicaron desde la oposición.
Hacia la Corte
Si un condimento le faltaba a las elecciones, la jueza Elena Highton presentó su renuncia desde diciembre, en medio de una crisis interna en la Corte Suprema cuyo resultado aún es incierto. El presidente Alberto Fernández deberá proponer a quien ocupe ese lugar, pero es imposible sin acuerdo: necesita la aprobación de dos tercios de los senadores, un número inalcanzable para el kirchnerismo. Esa decisión pone atentos a todos.
Alberto Fernández debe proponer, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner debe intentar buscar los votos y la oposición debe evaluar si apoya o no. La Corte puede funcionar, aunque de manera extraordinaria. El "quinto elemento" puede ser ocupado por algún presidente de Cámara Federal (como Pérez Curci de la Cámara de Mendoza).
La Corte se complementará luego de las elecciones y muy probablemente con la nueva composición. Se sumará a la situación que vive el Ministerio Público Fiscal. El Presidente propuso a Daniel Refecas, la vicepresidenta no habilitó el tratamiento y, en cambio, propuso una modificación a la ley. Con la corte ocurre algo similar, pues también hay una propuesta de reforma judicial que incluye otros mecanismos de decisión y hasta la sugerencia de ampliar nos miembros de la Corte.