Los motivos del fuerte debate interno en Juntos por cómo seguir en caso de ganar la elección
Sentado en un recoleto café de Pilar, antes de emprender un breve viaje familiar, Emilio Monzó se sorprendió ante una pregunta lanzada en el medio de la charla post PASO. "¿Y si te toca ser de nuevo presidente de la Cámara de Diputados?" Desacomodado, su primer respuesta fue "no lo pensé. Estaría bueno, pero no sé si es políticamente lo adecuado en este momento".
Algunas semanas después fue la exgobernadora bonaerense y ahora candidata a diputada nacional porteña María Eugenia Vidal la que propuso que "la oposición presida la Cámara de Diputados", lo que provocó una mini tormenta dentro de la propia campaña de Juntos que no quiere hablar de temas que "sólo generan confusión y nos ponen como si sólo nos preocupara los cargos".
-
Te puede interesar
Sergio Massa reapareció en Mendoza y se reunió con un intendente peronista
"En los focus aparece este deseo de nuestros votantes de sacarle todo el poder posible al kirchnerismo", dicen los que avalan el planteo de Vidal, que a su vez está siendo revisado cotidianamente por los referentes más importantes del espacio por las ventajas o desventajas que esta decisión acarrearía.
En la cada vez más compartida mesa de campaña de Diego Santilli y Facundo Manes, hoy no es una urgencia la resolución del futuro de la Cámara. Pero quienes suelen hablar con ellos no ven ninguna ventaja en la idea de presidir la Cámara. "O terminas cogobernando o siendo el que obstaculiza todo. No le veo el rédito a todo esto".
Desde los dos lados de la mesa de discusión aparece la misma realidad para analizar la propuesta de reemplazar a Sergio Massa al frente de la Cámara Baja. "Son muchos los puentes armados durante este año con muchos de los nuestros". Por ese motivo, la declaración de Vidal también pudo haber sido un mensaje para sus propios aliados.
La exgobernadora al igual que Monzó, Cristian Ritondo y Rogelio Frigerio, entre otros, mantienen siempre una buena relación con el presidente de la Cámara. "No los veo reclamándole que se vaya y los deje a ellos", dijo uno que conoce la superestructura del poder. Por eso, otro experto en negociaciones y decisiones, atribuyó la idea de la candidata a diputada nacional por CABA como "un misil enviado por Elisa Carrió para desarmar un preacuerdo".
Ese diálogo político con los otros sectores había sido reclamado oportunamente por la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y ratificado hoy por Massa, quien no ve otra salida a la cantidad de temas que deben ser tratados y debatidos en el futuro inmediato y que tendrá al Parlamento como el ámbito central.
"La verdad que no podemos hablar de eso porque todavía la elección no se realizó. Creo que fue un intento de ratificar la idea opositora que podía irse para otros lados, pero no se si funcionó", dijo un asesor legislativo. En cambio, una de las autoridades partidarias con más peso en el PRO sostuvo que "hay que trabajar para conseguir todo lo que sea necesario para corregir el rumbo que planea el kirchnerismo".
"La presidencia de la Cámara no es relevante sino lo fundamental es establecer cómo nos vamos a parar frente al oficialismo. Si tenemos la conducción legislativa por lo menos vamos a manejar los temas a tratar y la agenda. Si ganamos, el problema con respecto a la relación con el oficialismo va a ser el mismo".
Ayer, el candidato Martín Tetaz, quien representa la línea de Martín Lousteau y Enrique Nosiglia, contrapuesta con la postura de Gerardo Morales, de Jujuy, avaló la propuesta de Vidal, aunque no todos en el centenario partido opinen igual. "En principio no creo que sea una buena idea", le dijo a MDZ un diputado nacional que cree que el camino es por el rol opositor pero no intervenir en cuestiones que den una imagen errónea de cogestión u obstaculización.