Alberto Fernández reúne la tropa y complica a provincias "opositoras"

Alberto Fernández reúne la tropa y complica a provincias "opositoras"

Tras el desencuentro con el Jefe de Gobierno porteño a raíz de la coparticipación, el Presidente movió sus fichas y dejó a las provincias opositoras frente a una disyuntiva: o se alinean o pierden capacidad de llegada al Gobierno Nacional. Y en plena crisis, ese canal de diálogo se vuelve necesidad.

MDZ Política

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Esta semana, un decreto del presidente Alberto Fernández arrancó un punto de la coparticipación porteña y se lo otorgó a la Provincia de Buenos Aires, revirtiendo en parte una decisión que había tomado -también por decreto- su antecesor, Mauricio Macri. La medida levantó revuelo en la capital, con un Jefe de Gobierno que se sintió "traicionado" tras haber mantenido algún ánimo dialoguista a la hora de enfrentar la pandemia.

Ante ese tablero, las piezas se acomodaron rápidamente. Fernández apeló a los gobernadores justicialistas para legitimar su postura -que busca tranquilizar con plata fresca a la Policía Bonaerense-; y el porteño Horacio Rodríguez Larreta tendió puentes hacia las provincias opositoras para eludir el tango de la soledad.

En el damero resultante, pertenecer a la "liga del PJ", por ahora, paga mejor. Al menos si lo que se busca son fondos nacionales. La Casa Rosada ya arrancó con una serie de obras que derivarán 31.000 millones de pesos hacia jurisdicciones afines. Y diecinueve gobernadores respondieron con un comunicado en el que invitan a revisar el sistema de coparticipación en pos de "reducir desigualdades para una Argentina Federal".

Enfrente, las casillas no peronistas se abroquelan, con Rodolfo Suarez en Mendoza, Gerardo Morales en Jujuy y Gustavo Valdés en Corrientes, además de Larreta. La gran incógnita es como continuará, a partir de ahora, el diálogo con esos alfiles. 

¿Y la vía del medio? Por ese angosto desfiladero parece transitar Juan Schiaretti, el mandatario cordobés, que integra el PJ pero sabe que su provincia tiene visos anti K y en consecuencia se ve obligado a jugar al equilibrio. Desde su perspectiva ese balance implica, por ejemplo, no haber firmado el comunicado de los gobernadores peronistas en apoyo a Fernández. Una estrategia que a mediano plazo podría traerle tantos beneficios como dolores de cabeza

 

 

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