"Inacción policial": los destrozos generan más críticas

"Inacción policial": los destrozos generan más críticas

El peronismo cuestiona la ausencia de los efectivos y acusa al Gobierno de haber "liberado" zonas para los disturbios. Cómo cambió la estrategia del jefe policial ante las marchas callejeras y la tormenta que construye el PJ en la Legislatura.

Juan Carlos Albornoz

Juan Carlos Albornoz

Octubre de 2019. Terminaba el gobierno de Alfredo Cornejo y empezaba a tomar forma el de Rodolfo Suarez. En medio de una protesta que replicaba en Mendoza las marchas que se estaban produciendo en Chile, un funcionario tomó protagonismo: el director de la Policía, Roberto Munives.

El jefe de la fuerza se puso al frente del operativo para frenar los desmanes. Apareció en videos protagonizando peleas cuerpo a cuerpo con algunos de los jóvenes. Defendió su accionar bajo el argumento de que así había protegido bienes del Estado.

La reacción de Munives le jugó a favor, ya que poco después fue confirmado como director de la Policía para el próximo gobierno. Cornejo ya le había sugerido a Suarez que Munives debía continuar. Entre otras tareas, había sido quien se había encargado de descabezar la Policía que había heredado del justicialismo. 

Pero las imágenes del enfrentamiento en las adyacencias de Plaza Chile indicaban por qué seguía siendo necesario. "Demostró que a su edad está entrenado para dar la pelea, hay que saber que los policías hoy no están chochos con reprimir", fue la lectura que se hizo en aquellos días de la intervención del jefe policial.

El contraste entre lo que ocurrió en octubre del año pasado y lo que pasó el viernes en Mendoza fue rotundo. Lejos de cualquier intervención, la Policía no contuvo ni marcó presencia en ninguno de los momentos de la marcha por la muerte de Florencia Romano. Los daños a los bienes del Estado que dejaron los incidentes fueron, según el propio gobierno, millonarios.

El Gobierno adujo que la Policía no intervino para evitar un "mal mayor". Pero este cambio de actitud aumenta las críticas opositoras. "Hubo una zona liberada, una inacción. No hacía falta reprimir. No fue nadie, a pesar de que hubo gente que llamó a los bomberos", señaló ayer en MDZ Radio el jefe del bloque de senadores del PJ, Lucas Ilardo.

De este modo, la oposición sigue sumando elementos para atacar al Gobierno. Ya no es solamente la llamada desatendida de la operadora del 911, también es el operativo policial del viernes a la noche. Y aparecen críticas al Ministerio Público Fiscal, por la forma en que fueron atendidos, al menos cuando acudieron por primera vez a una comisaría, los padres de la víctima.

La tormenta no afecta a Munives únicamente, sino que también alcanza al ministro de Seguridad, Raúl Levrino.

Suarez puso a Levrino al frente del ministerio, pero dejó casi todo el gabinete de Seguridad igual. Estos funcionarios son los que más pusieron la cara, hasta que el femicidio y los incidentes del viernes exigieron que Levrino hablara.

Los pedidos de renuncia abarcan al subsecretario de Relaciones Institucionales, Néstor Majul. No hay ningún síntoma de que algún pedido opositor vaya a prosperar. Pero el PJ tiene la decisión de exponer al Gobierno tras un femicidio que dejó a la vista errores de gestión y desajustes en el área de Seguridad.

Esto se reflejará hoy con intensidad en la Legislatura, en la que hubo desde el fin de semana reparaciones contrarreloj para que se la pudiera ocupar. Con el impulso peronista, la oposición promete unirse en las críticas allí mismo donde ardió el fuego el viernes.

Pero además, el PJ empuja otra medida: la presencia de todos los senadores de la oposición en el recinto para la sesión de tablas. Hasta ahora esto no ha ocurrido en tiempos de pandemia: solo algunos legisladores participan de los debates en forma presencial. 

"Si Suarez habilitó reuniones de 250 personas, no hay razones que impidan que estemos todos los senadores", desafió un justicialista.

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