Destitución o sobreseimiento: hoy se resuelve el futuro de Sánchez Rey

Destitución o sobreseimiento: hoy se resuelve el futuro de Sánchez Rey

El Jury de Enjuiciamiento dictará sentencia este jueves respecto a la acusación por mal desempeño y desorden de conducta. El ministerio público asegura que el juez tuvo una intervención directa en el expediente apretó a sus colegas y la defensa desacredita las declaraciones de una testigo clave.

Mariano Bustos

Mariano Bustos

A dos semanas de la primera audiencia testimonial, este jueves el Jury de Enjuiciamiento dará a conocer su veredicto sobre el futuro del juez de la Quinta Cámara del Trabajo, Antonio Sánchez Rey. El juez es investigado por mal desempeño y desorden de conducta y se lo acusa de haber presionado a sus compañeros de cámara para que homologaran el acuerdo con Provincia ART para que se le pagara una indemnización de 4.5 millones de pesos por un accidente laboral. 

"Acá vamos a discutir y analizar dos comportamientos particulares llevados a cabo por Sánchez Rey que configuran las causales por la cual se inicia el Jury: mal desempeño de las funciones y desorden de conducta", expresó en sus alegatos el procurador adjunto Gonzalo Nazar. En primer lugar, manifestó que "resulta evidente que Sánchez Rey "llevó a cabo actos a espaldas de sus colegas camaristas". Por ejemplo dijo que suscribió a las apuradas un convenio con la contraparte cuando ni siquiera estaba formalmente integrado el tribunal y que hizo avanzar un expediente sin que hubiese jueces consolidados. 

"No obstante que los colegas hicieron saber sus claras intenciones de no intervenir en la causa por tratarse de un reclamo personal de uno de los tres camaristas -en el que propio Sánchez Rey se excusó- entendemos que él impulsó el avance de este expediente. Nada dijo ni hizo respecto a las causales de sospecha que sus colegas camaristas habían manifestado y entendían que no era cómodo intervenir en dicha causa", cuestionó Nazar para manifestar la incidencia del juez en un expediente del cual era parte.

"Con respecto a la segunda causal, pretendo manifestar que desde el ingreso del expediente el propio Sánchez Rey de una u otra manera y en más de una oportunidad les hizo saber que no debían preocuparse. Que no había obstáculos morales. Que si se abstenía de intervenir se estarían equivocando. No obstante, desde el día uno dijeron que no querían intervenir", adhirió.

"Cuando advirtieron que el expediente avanzaba de hecho por voluntad de Sánchez Rey y dijeron que querían excusarse, Sánchez Rey redobló la apuesta y los increpó de forma irrespetuosa e indecorosa. A todas luces incompatible con la calidad de magistrado compañero de colegio", remarcó basado en el testimonio del juez Jorge Consolini y la jueza Viviana Gil.

Justamente, el testimonio de Viviana Gil es el que sustenta gran parte de los argumentos contra Sánchez Rey y la defensa se encargó de expresar todas las incoherencias que encierra la declaración de Gil. 

Viviana Gil se excusó de declarar de forma presencial y lo hizo por escrito. "Primero que nada quiero aclarar que nunca nos pasó una situación así. desde un comienzo dijimos que no íbamos a intervenir y que debía pasar a las sexta cámara. Pero él insistía de todas las formas posibles que el expediente quedará en nuestra cámara. No obstante eso no estábamos en las causales para excusarse. Si pusimos en conocimiento las causales de sospecha junto a los funcionarios del tribunal. Pero nunca pensamos que él iba a firmar un convenio con la otra parte sin nuestra firma y con la firma del secretario y que había firmado las causales de sospecha. Fue allí que decidimos excusarnos al sentirnos violentados moralmente. El accionar de Sánchez Rey llevó a que tomáramos la decisión de excusarnos. Hizo que tengamos motivos para ello", declaró.

"Intervenir en el proceso a través del secretario donde lo mandó a iniciar el expediente sin que nosotros lo dijéramos rebalsó nuestra buena fe y nos sentimos violentados moralmente. Hizo todo lo contrario a no intervenir. Su accionar fue total mala fe tratando de violar las reglas del proceso y nuestra condición de magistrados", agrega el testimonio de Gil. 

Desde la defensa de Sánchez Rey afirmaron que la doctora gil "no solo ha falseado los hechos, los ha magnificado". En concreto, el abogado Diego Sánchez Azcona, hijo de Sánchez Rey, aseguró que las mentiras y falsedades denunciadas por escrito por Gil tiene por objetivo justificar por qué no se excusó desde un primer momento de intervenir en el expediente. "La declaración que presta parece una declaración pensada. Miente para justificar su postura y excusación", sostiene el letrado.

Específicamente, cuestionan que los magistrados Gil y Consolini no se hayan excusado desde un primer momento y en su lugar hayan puesto en conocimiento causales de sospecha. Luego, cuando el caso se mediatizó presentaron la excusación y allí se desencadenó una discusión con Sánchez Rey que les dijo que lo que estaban haciendo no era jurídicamente válido. 

"Debo presumir que la conducta de la doctora gil y su construcción testimonial han tenido como fin primero no se si poner de manifiesto su enemistad con el doctor Sánchez Rey y no se si ir en detrimento de él, sino justificar sus conductas procesales", dijo Sánchez Azcona.

Para la defensa ya se comprobó en sede penal que no hubo ningún delito y que el monto de 4.5 millones de pesos era el que correspondía por la incapacidad producto del accidente laboral que Antonio Sánchez Rey tuvo en mayo del 2017 en la playa de estacionamiento del Poder Judicial, cuando se apretó un brazo con el portón eléctrico. "Ha quedado demostrado que mi defendido obró correctamente", remarcó el abogado Efraín Quevedo Mendoza. Además, se quejó de la generalidad de lo que se acusa a Sánchez Rey ya que no permite que sepa de qué tiene que defenderse. 

Además, mencionó que si bien existió una discusión entre Sánchez Rey y los otros dos jueces cuando se mediatizó el caso, ambos aclararon en sede penal que no se sintieron coaccionados ni forzados a intervenir en el expediente.

Pero a pesar de ello, el procurador adjunto manifestó que Sánchez Rey podría haber evitado esa situación si hubiese actuado correctamente. "La defensa de Sánchez Rey habla de la mala suerte de que el expediente quedara justo en esa Cámara. Y es mala suerte, porque choca con la ética. Debía resolverse en otro tribunal. Pero esta mala suerte inicial era fácil de torcer. Si era mala suerte y tenemos por acreditado desde el primer día que Gil y Consolini no querían resolver en la causa, él debía decir: 'no se preocupen nos excusamos los tres' y el expediente iba a la Sexta Cámara del Trabajo", sostuvo.

"Pero ante el rigorismo exagerado de los jueces, que entendían que no tenían impedimento pero si causales de sospecha, Sánchez Rey los podría haber recusado como parte ante eso. Y de esa manera esto también llegaba a la Sexta Cámara Laboral. En días esto podría haber llegado a la Sexta Cámara. Nada de esto pasó. Sanchez Rey hizo silencio estampa", esgrimió.

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