Mendoza "no alcanza" para los jóvenes: no se genera empleo desde hace una década

Mendoza "no alcanza" para los jóvenes: no se genera empleo desde hace una década

Desde hace una década no se crea empleo genuino en el sector privado. Y la pandemia agudizó la crisis: se perdieron 17 mil trabajos registrados y el desempleo supera el 15%. Un informe del CEM que alerta sobre el problema.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

Hay un error de concepto en los discursos públicos. Se relaciona a la economía solo con los datos macro que, obviamente, ponen un marco para el desarrollo pero muchas veces se alejan de la realidad cotidiana. Pues ahora en Mendoza los problemas de la economía son bien tangibles en cada familia, en cada empresa y en el propio Estado: caída de la actividad, poca demanda (nadie compra y vende) y la peor consecuencia; el desempleo.

La pandemia agudizó las dificultades; tanto que la desocupación medida por el INDEC es la más alta desde la crisis del 2001 (15,3%)y se perdieron más de 17 mil empleos registrados. Sin embargo en Mendoza el problema es crónico: hace una década que en la provincia no se genera trabajo de calidad. Es decir empleo con valor agregado, en blanco, con estabilidad y con derechos garantizados. Vale decir que en el mismo período se agregaron, por simple crecimiento vegetativo, más personas que necesitan trabajar y no hallan dónde. El Consejo Empresario Mendocino midió el alcance de esa crisis. Mendoza no ha generado riqueza, oportunidades ni empleo. El Estado provincial y los municipios pasó a ser el principal empleador (tomando datos relativos).

Con una mirada más aguda sobre los datos se puede notar que se siembran más problemas a futuro. Los jóvenes y sobre todo las mujeres jóvenes son quienes más sufren la falta de oportunidades de empleo. En una década el empleo privado creció poco más del 1 por ciento. Pero en realidad desde el 2012 no hubo movimientos. "Entre junio-19 y junio-20 nuestra provincia destruyó 17.000 empleos asalariados privados registrados (-7,2%), lo que la ubicó como la tercera provincia más golpeada, en un contexto en el cual todas las provincias vieron caer sus niveles de empleo privado registrado", explican desde el CEM.

En Mendoza se agregan más personas al mundo del trabajo, pero en realidad no encuentran empleo.

En la década el Estado fue el principal "motor" de absorción de mano de obra. Mientras en las empresas solo se creció un 1,4%, en el ámbito público el empleo creció un 11,4%. En general Mendoza creció poco y nada. Incluso mucho menos que la Nación en la última década.

Al momento de la elaboración del informe hubo una polémica interna. El ex gobernador Alfredo Cornejo se quejó porque lo habían puesto a su gestión dentro del grupo que habían agregado empleados públicos al Estado. Tanto, que hasta hizo un informe interno defendiendo su gestión y el "ajuste" que hubo.

En el informe oficial del CEM se hace una aclaración. "Se advierte el importante crecimiento del empleo público provincial y municipal entre 2010 y 2013 y una desaceleración posterior que, a partir de 2016, deriva en la reducción del empleo público provincial y la estabilización del empleo municipal en torno de 30.000 agentes", advierten. Salvado eso, la diferencia es grande. "Mientras el empleo registrado privado aumentó en Mendoza solo un 1,4% entre 2010 y 2020, nuestra estimación de la tasa de crecimiento del empleo público consolidado (provincia y municipios) ronda el 11,4% punta a punta, con un aumento del 9,7% a nivel de la administración provincial (aún considerando la reducción realizada desde 2015 en adelante) y un aumento estimado del 17,9% a nivel de municipios", agregan los empresarios. 

En el empleo estatal hay que hacer una diferenciación. Hay servicios críticos e irremplazables que tienen mano de obra intensiva y que no hay otra forma de mejorarlos que con más recursos. Es el caso de la educación, la seguridad y la salud, por ejemplo. Sin embargo en cada uno de esos sectores hay una carga de recursos humanos que no tiene que ver con la prestación directa de esos servicios. 

Mendoza ha tomado un equilibrio entre el abordaje de la crisis sanitaria y la económica. Sin embargo la realidad le pasa por encima a cualquier estrategia. En una encuesta realizada por ARESCO en toda la provincia a la que accedió MDZ, se nota el grado de impacto de la crisis.

El 28% de los encuestados dijo no estar trabajando. Un 19% por haber perdido el empleo y otro 9% por las complejidades que trae la pandemia para ejercer su trabajo. Y 6 de cada 10 mendocinos tienen una situación económica peor. La economía y el empleo son las principales preocupaciones de los mendocinos. 

La encerrona que vuelve a tener la provincia es cómo generar riqueza en una provincia que no crece desde hace una década. El turismo es el sector que crece, pero está golpeado por la coyuntura. Las industrias extractivas tienen dos problemas: el petróleo está también en una crisis profunda y casi no hay inversión a futuro (de hecho hubo desinversión) y la minería está vedada. A mediano plazo la industria del conocimiento es una alternativa, pero requiere una inversión enorme en recursos humanos y también en infraestructura básica (desde mejorar la conectividad hasta la movilidad urbana). La salida no es sencilla; pero al menos ya se conoce el punto de partida. 

 

Las conclusiones de los empresarios sobre la realidad de Mendoza

  • El mercado laboral muestra, desde hace años, dificultades para crear nuevos puestos de trabajo, en el marco de una economía estancada y con niveles altos de inflación. En ese contexto de dificultad, COVID-19 ha venido a golpear aún más nuestra economía y a exponer debilidades pre-existentes a la pandemia.Los datos oficiales muestran una importante contracción de la actividad económica en el segundo trimestre de 2020, consecuencia de las medidas preventivas de COVID-19. No obstante, es necesario mencionar que el nivel de actividad económica ya mostraba una gran debilidad en años previos. El Producto Interno Bruto real creció apenas 3,3% entre 2010 y 2019, para caer 12,6% a/a en el primer semestre de 2020, completando una década perdida en lo que a crecimiento se refiere. La consecuencia del estancamiento, no atribuible a COVID-19, es la incapacidad de generar nuevos puestos de trabajo formales en la economía y el aumento de los niveles de pobreza. A nivel provincial, el comportamiento del Producto Bruto Geográfico (PBG) local fue similar, pues creció solo 1,7% en 2010-2019. Aún no hay datos oficiales de la contracción acaecida en lo que va de 2020.
  • El ranking de desempleo de los 32 aglomerados urbanos relevados por el INDEC es liderado por Santiago del Estero, Viedma y San Luis con tasas de desempleo de 1,8%, 2,4% y 2,6% respectivamente. En el otro extremo, Mar del Plata detentó la mayor tasa de desocupación con un 26%, seguida por Ushuaia y Santa Fe. Mendoza se ubicó en el puesto 26, cayendo 10 posiciones en el último año.
  • San Juan es el aglomerado urbano de más de 500.000 habitantes con menor desempleo (6,5% en 2T20), seguido de La Plata (9,5%), Tucumán (10,4%) y CABA (11,1%), todos con tasas por debajo de la media nacional. Mendoza (15,3%), que por varios años lideró el ranking de menor desempleo entre los grandes aglomerados del país, fue cayendo en la lista hasta ubicarse actualmente en el séptimo lugar.
  • Gran Buenos Aires y la región Pampeana detentan las tasas de desocupación más altas, por encima del promedio nacional. Lasregiones Noreste y Noroeste se distinguen entre las de menor desocupación. Cuyo, con el 11,4%, se ubica cuarta, detrás de la región Patagónica. En el último año todas las regiones, excepto NOA, experimentaron aumentos del desempleo, destacándose la baja performance de la Región Pampeana y Cuyo. Mendoza lidera nuestra región en términos de desempleo, seguida por San Juan (6,5%) y San Luis (2,6%).
  • La tasa de desempleo en Mendoza alcanzó el 15,3% en 2T20, un incremento de 6,5 puntos porcentuales (p.p.) respecto de igual período de 2019. Con ello, por primera vez en la década supera a la tasa de desempleo nacional que se ubicó en el 13,1%. Este aumento se dio a pesar de que Mendoza fue una de las provincias en las que la tasa de empleo cayó menos el último año, pues mientras que en nuestra provincia se redujo 5,5 p.p., a nivel nacional lo hizo 9,2 p.p. Cabe mencionar que una porción muy significativa de los efectos mencionados se produjo entre el primer y el segundo trimestre de este año.
  • El aumento de la tasa de desocupación local se debió, fundamentalmente, a que la tasa de actividad se redujo mucho menos a nivel local que a nivel nacional (-2,8 p.p. vs. -9,3 p.p.). Las estadísticas muestran que, mientras a nivel nacional 2,5 millones de personas se retiraron del mercado laboral entre 2T19 y 2T20 en los aglomerados urbanos relevados por el INDEC (caída del 19,5% de la PEA nacional), este fenómeno se replicó con mucha menor intensidad en el Gran Mendoza, donde solo salieron del mercado 25.000 personas (caída de la PEA de apenas el 5%). Distintas simulaciones realizadas bajo el supuesto de que la tasa de actividad nacional y provincial se hubiesen comportado en forma similar, concluyen que la tasa de desempleo de Mendoza hubiera sido en 2T20 más baja que la del promedio país.
  • El trabajo registrado aumentó un 10,1% en Argentina entre 2012 y 2019. El empleo asalariado privado creció apenas 0,6% acumulado en 7 años, revelando la gran dificultad que enfrentó el sector privado para generar empleo en una economía estancada. Entre junio-19 y junio-20 se perdieron 369.000 empleos registrados (300.000 de ellos asalariados privados). El sector público creó 551.000 nuevos puestos de trabajo asalariado entre 2012 y 2019 (+20,8%), para seguir aumentando su planta entre 2T19 y 2T20 en otros 1000 empleos más. Con ello, el 50% del empleo registrado creado entre junio-12 y junio-19 tuvo origen en el sector público (551.000/1.109.000). El empleo público registrado fue la única categoría laboral que aumentó el último año.
  • Mendoza creó 19.000 puestos de trabajo asalariados registrados en el sector privado entre 2010 y 2012, para estancarseen torno de los 240.000 empleos privados registrados en 2012-2019. Entre junio-19 y junio-20 nuestra provincia destruyó 17.000 empleos asalariados privados registrados (-7,2%), lo que la ubicó como la tercera provincia más golpeada, en un contexto en el cual todas las provincias vieron caer sus niveles de empleo privado registrado.
  • Se advierte el importante crecimiento del empleo público provincial y municipal entre 2010 y 2013 y una desaceleración posterior que, a partir de 2016, deriva en la reducción del empleo público provincial y la estabilización del empleo municipal en torno de 30.000 agentes. 
  • Mientras el empleo registrado privado aumentó en Mendoza solo un 1,4% entre 2010 y 2020, nuestra estimación de la tasa de crecimiento del empleo público consolidado (provincia y municipios) ronda el 11,4% punta a punta, con un aumento del 9,7% a nivel de la administración provincial (aún considerando la reducción realizada desde 2015 en adelante) y un aumento estimado del 17,9% a nivel de municipios. 
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