El frágil congelamiento de salario de los jueces

El frágil congelamiento de salario de los jueces

Los jueces tienen sus salarios blindados, pero la Corte adhirió a través de una acordada. Un amparo podría frenar el gesto de buena voluntad.

Pablo Icardi

Pablo Icardi

El gobernador Rodolfo Suarez anunció el congelamiento de salarios de la planta política y, a coro, hicieron lo mismo los legisladores y 10 intendentes de la provincia. Pero hay un sector que quedó en duda: el Poder Judicial y en particular los jueces, que tienen un régimen de privilegio al tener sus salarios atados a los jueces federales y no a lo que pasa en la provincia. 

Ayer, tras el anuncio, el presidente de la Suprema Corte Jorge Nanclares y otros ministros estuvieron en comunicación para ver cómo actuar. Y sugirió que la voluntad política es adherir al congelamiento de salarios de los magistrados de la provincia. El mecanismo elegido sería una acordada de la Suprema Corte que adhiera a la medida adoptada por el Poder Ejecutivo. Por eso antes de hacer oficial cualquier decisión quieren tener en la mano el Decreto de Suarez para evaluar los alcances. 

La decisión de la Corte sería un gesto político, pero tendría un dudoso alcance. Los jueces de Mendoza tienen sus salarios fuera del alcance de decisiones provinciales. Sus salarios están blindados y cobran un básico más el 2,6% extra por cada año de antigüedad. Pero además los aumentos están atados a lo que decida la Corte de la Nación, por lo que se aleja del alcance de Nanclares. Si se aplica, podría abarcar a los 360 magistrados y a los funcionarios de tribunales que tienen sus salarios anclados en el de los jueces.

"No es la primera vez que la Justicia va a colaborar con un plan de austeridad. Ya se hizo con la reducción de la planta de personal y la reducción de otros gastos", explicaron desde Tribunales. Claro que esa premisa guarda también un reclamo: el ex gobernador Alfredo Cornejo condicionó el nombramiento de personal a la autorización del Poder Ejecutivo, una medida que generó problemas en la relación entre él y la Corte.

El problema para que la Justicia es que cualquier decisión política sobre el salario está "a tiro de un amparo" para que se caiga. Por eso hay quienes no son muy optimistas en cuanto a la medida, pues es muy difícil lograr unanimidad y que ninguno "saque los pies del plato". Ya ocurrió, incluso, con temas menores, como los descuentos extra para la obra social Osep, medida a la que muchos jueces se opusieron. 

El plan de austeridad impulsado por Suarez comenzó a ser tomado en cuenta por todo el oficialismo desde hace varias semanas. Incluso hay intendentes que tenían el congelamiento decidido, pero esperaron a que sea el Gobernador quien lo anuncie. 

La medida no tendrá efectos económicos tan relevantes, pero sí apuntan a lo gestual. "Son tiempos difíciles. Es parecido a lo que ocurrió en otras crisis, pero esta vez nos toma mejor parados y con posibilidades de actuar antes", explicó un jefe comunal. 

Entre otras cosas, los intendentes (oficialistas y opositores) bajaron la orden de ajustar gastos considerados prescindibles para ahorrar y mantener el plan de austeridad. Pero el problema es que no abarca a todos. 

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