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Peligro: el radar de los que deciden sigue apagado

¿Hasta cuándo habrá que malgastar energías dándole de comer al cortoplacismo? + Las ideas y las propuestas no cotizan en la previa de las PASO + Los hinchas aplican las reglas del far west para sembrar terror e impotencia + El forismo, un género con tanto de cloaca como de "inspiración".

Maridaje. Para musicalizar la lectura de esta columna, el autor propone Rolling, de Roedelius & Arnold Kasar


#El futuro, pero ya. Dirán que no es el momento, pero aquí nunca es el momento. Que las PASO, que el país de ayer versus el de hoy, que los números no dan. En medio del constante fuego cruzado por todo y por todos, se impone una necesaria "pacificación" que, desde luego, tendría que comenzar con un profundo reseteo del gobierno nacional (sobre todo en lo referido a su falta de sintonía fina con aquellos problemas sociales de alta conflictividad) y continuar con el de los referentes políticos, gremiales, sociales y económicos. Varios de ellos, eternos abonados en las marquesinas de los que miran desde lo alto pero jamás pisan el barro. Para quienes no militan la Argentina bipolar (Aguinis dixit), la sensación recurrente es de una profunda frustración por constatar que hay potencial de sobra para que no existan los niveles de pobreza y desocupación que nos pisan el poncho desde años ha. En medio de las esquirlas que a todos nos rozan, sorprende que el radar de los que deciden no esté activado las 24 horas para captar las buenas y nuevas ideas, las iniciativas revolucionarias que apuren el despegue, las visiones superadoras de la mera coyuntura. Detectar, por caso, los talentos jóvenes que se necesitan para modernizar los ámbitos estratégicos para una nación que pretenda hacer pie en el siglo XXI. Retórica, pero oportuna, es la pregunta que inquiere acerca de qué políticos, funcionarios, organizaciones sociales, empresarios, periodistas y referentes de la cultura están, en este presente de brújula desbocada, con las antenas prestas para captar las señales de un futuro de bonanza. ¿Qué están haciendo para empezar a darle forma a la Argentina de los próximos 10, 15, 20 años? Intentos genuinos hubo (del CEM, la UNCuyo, la Coviar, algunas ong) pero no pueden prosperar si el compromiso no se amplifica y deviene en una política de Estado que supere el confortable cortoplacismo. Otro interrogante válido es cómo capitalizar ese abundante caudal de materia gris para saltar por sobre la absurda división que mengua la calidad de vida de todos. Es complicado, qué duda cabe, prescindir de esas dos visiones -antagónicas- de país, porque en ambas orillas hay un capital valioso que podría servir para tender ese imprescindible puente que hoy se avizora tan lejano como Ushuaia de La Quiaca. Superarlo nos pondría un paso adelante de ese proyecto de país que no empieza con M ni termina con K.

Letra chica: La Universidad Nacional de Cuyo, como cantera de profesionales y ámbito natural de las ideas y el debate, también considera que focalizarse únicamente en el presente nos condena al retraso y nos quita posibilidades para despegar. Por eso impulsa el Programa Argentina 2030, en el cual especialistas, académicos, funcionarios nacionales, provinciales y empresarios debaten sobre los desafíos del desarrollo productivo en el país.

#Campaña "Se busca una idea". La previa de las poco apasionantes PASO (primarias abiertas simultáneas y obligatorias) se empeña en mostrarnos un panorama tristemente ramplón. Lo que prima es un cúmulo de reuniones partidarias, la recurrente y obvia apelación a detenerse en aquella parte de la crisis que más reditúe, la nula autocrítica (aquí reparten deméritos oficialistas y opositores), y la alarmante falta de ideas y propuestas. Los candidatos hacen su tour por los departamentos -con alguna vueltita por el barrio para las fotos- para encontrarse sólo con los suyos y decirles lo que quieren escuchar y escuchar lo que quieren decirle. No van para capitalizar lo que podría ser un valioso diagnóstico si se abriera el juego a un auditorio variopìnto. Es cierto que lo que se dirime es la interna de cada partido, pero eso no implica que no digan públicamente para qué quieren acceder al cargo al que postulan. Qué harían para mejorar la realidad desde el lugar que ocupen. Cero proyección y más cortoplacismo. No pueden -o peor, no quieren- ver la Mendoza de mañana, mucho menos la de una década adelante. La unidad que se menta es más un amontonamiento que una estrategia consensuada, siempre en virtud de la coyuntura electoral. Proponer no garpa, no rinde, no suma. Con un horizonte tan chato y de poca sesera, difícilmente el 13 de agosto vayamos a las urnas con el entusiasmo de antaño.

Letra chica: Lo sabemos, un consultor político está para pensar, dirigir y coordinar una campaña. Pero cuando todos proponen lo mismo, los candidatos también parecen lo mismo. La "moda de la temporada otoño-invierno" viene por el lado de "mostrarse con gente real". Contar historias. Bajar al político del póster y acercarlo al votante de carne y hueso, sería la consigna. Ejemplo: "Hoy estuve con Vale que, con 11 años, me dijo que quería votar y acompañarme. Gracias por el cariño y el de los compañeros de Panquehua, LH", tuiteó Pedro Miranda, actual diputado nacional y exintendente de Las Heras. 

#Huyan, llega la caravana del terror. La escena podría parangonarse con esas películas del Oeste en que apenas se veía aparecer en el horizonte la temible silueta de los forajidos, la calle principal del pueblo se alborotaba. Todos corrían a protegerse antes de que los recién llegados comenzaran impunemente a hacer estragos y a sembrar el terror. En el presente y acá a la vuelta nomás, sería lo mismo que ocurre cada vez que juega la Lepra, Godoy Cruz o Huracán Las Heras. Una caravana de micros con hinchas parados temerariamente en el techo marchan orondos por las calles de la ciudad, escoltados como a jefes de Estado por la policía motorizada. A su paso, insultan, provocan, arrojan lo que tengan a mano, ante la mirada cómplice de los efectivos policiales que parecen temerles más que los transeúntes. Y aunque esto se repite con cada partido de locales, el operativo en cuestión no evoluciona. Mucho menos los hinchas. El miércoles, en ocasión del choque entre Independiente Rivadavia y Douglas Haig en el Parque, los oyentes de la Mesa MDZ reportaban situaciones similares: volvían a sus casas escuchando la radio y se cruzaban indefectiblemente con la columna terrorífica. En sus testimonios se mezclaba el asombro con la bronca, la impotencia y las críticas a los responsables de la seguridad provincial. En medio de ese reporte callejero, uno de los oyentes confirmó "en vivo & en directo" el asalto a una chica que iba por la vereda. Dos hombres en moto habían aprovechado que el foco estaba puesto en los hinchas para hacer lo suyo sin reparos. Las empresas de colectivos dicen sin decirlo que son rehenes: "Si no ponemos los coches, igual los toman sin pagar mientras hacen su circuito habitual e impiden que el resto de la gente puede utilizar ese servicio". ¿Llevarlos detenidos? Ni soñar; estallaría una trifulca con resultados previsibles. Por su parte, la policía no dispone de tanto personal como para controlar todo el circuito de los micros. Conclusión: hasta que le encuentren la vuelta, los rehenes serán todos aquellos que no van a la cancha. Después de todo, nada que extrañarnos, son un recorte del país que tenemos.

Letra chica: Otro oyente de MDZ radio se preguntaba, más preocupada que irónica, si a los mandatarios que llegarán a Mendoza para la Cumbre del Mercosur se les brindará un blindaje con tanto despliegue como cada vez que juega la lepra en su cancha. La pelota está, una vez más, picando en el campo del ministro Venier.

#De la catarsis al aporte. ¿Qué quieren los foristas... aparte de hacer catarsis, putear, blasfemar, filosofar, chicanear? Pensar. Sí, algunos quieren pensar. Perdidas entre largas parrafadas, el ojo atento puede captar valiosas reflexiones, propuestas, genuinas inquietudes, interrogantes. Algunos con torpeza y falta de tacto, otros con la misma tosquedad con que maltratan al idioma, los menos con buena sintaxis y claridad de pensamiento, no hacen otra cosa que expresarse frente al bombardeo al que todos, dentro o fuera de los medios, estamos sometidos todo el tiempo. Es como una necesidad de decir, ey! escuchen, no hablen por mí, no crean que soy tonto, mi opinión (y mi voto) vale. Y proponen, sugieren, marcan la cancha, ¡exigen! En la mayoría de los casos, la nota que disparó el comentario queda al margen y la zona de opiniones se transforma en un auténtico campo de batalla. La intolerancia gana la pulseada y lo que pretendía ser el aporte de otra mirada para una reflexión abierta termina haciéndole el caldo gordo al maldito grietismo. Si nuestros funcionarios, gobernantes y referentes sociales, políticos y económicos se tomaran unos minutos por día para recoger esos impulsivos y desordenados aportes, sin duda encontrarían un puñado de buenas ideas, pero también un diagnóstico de cómo se los percibe vísceralmente. Algo que quizás en un timbreo, y rodeados de cámaras y community managers, un ciudadano cualquiera no se animaría a decir.

Letra chica: Ernestina Godoy, periodista, define con precisión al forismo como "un género de narrativa digital que pone entre paréntesis la noticia central para que los foristas sean escuchados. El forismo de una nota surge como un nuevo texto que es pasional, anónimo, fragmentario y casi surrealista, con un hilo conductor apenas visible que invita a una lectura adrenalínica. Tal vez los foristas sean los hermeneutas de la actualidad que intentan alertarnos de sentidos ocultos. O tal vez encuentren placentero aturdirse entre sordos".

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El resaltador

"La Argentina es un país barrabrava porque de tanto en tanto recae desde el fondo de la historia en episodios de violencia. A veces tienen explicación y otras son episodios sin sentido. Ejemplos de país barrabrava son los enfrentamientos en la época del liberalismo y del rosismo, la Patagonia trágica, la pelea entre peronistas y antiperonistas, la violencia armada de los '70, la dictadura militar y la represión ilegal, la guerra de Malvinas, los cortes de calle, los piquetes. Y el ejercicio de las barrabravas es una demostración individual de que la violencia en la Argentina crece, se reproduce y es muy difícil de extirpar. Hay algo en nuestro comportamiento, tanto individual como social, que hace que recaigamos en la violencia".

Fernando González, periodista y escritor, autor de El Barrabrava

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Big Data

Naciones Unidas eligió el 11 de julio para llamar la atención sobre la importancia del crecimiento de la población del mundo. En este video de la compartimos algunos datos del último informe de la ONU.

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Librería

Olivos. Historia secreta de la quinta presidencial, de Soledad Vallejos. 
Aguilar. 272 págs. $329.

Con entrevistas, archivos históricos y recorridos por su interior, Soledad Vallejos descubre la otra Olivos, una quinta de la que muchos hablan y pocos conocen. Historias secretas de los presidentes que habitaron esa residencia y de los empleados que velaron y velan por ella. Allí, Perón supo tener un tigre y los Kirchner una bóxer traída desde la Patagonia, que yace bajo un árbol del jardín. Durante los cacerolazos de 2001, cientos de desconocidos treparon su muro y amagaron con invadir el predio cuando De la Rúa dormía. En su microcine, Raúl Alfonsín vio el partido que consagró a la Argentina Campeón Mundial en México 86. Detrás de sus paredes, Olivos resguarda la vida íntima de la política argentina y eso por sí solo amerita cruzar sus límites.