Caída la escandalosa licitación, Cornejo va por una VTO "limpia"
Buscando sacarse de encima los últimos "pernos" que recibió de la gestión de Francisco Pérez, el gobernador Alfredo Cornejo decretó el fin del llamado a licitación para la concesión de la Verificación Técnica Obligatoria (VTO) y dejó entrever su plan para terminar con un sistema enviciado y sospechado de corrupción, según lo evaluó.
Ayer, mediante el decreto 357 publicado en el Boletín Oficial, el Gobierno dejó sin efecto el llamado a licitación vinculado a la concesión de la VTO. El proceso venía mal parido desde sus inicios, en el gobierno de Francisco Pérez, y, de hecho, ya había tomado intervención la Suprema Corte.
Este viernes, Cornejo, luego del acto por el Día Internacional de la Tierra en el Parque Aborigen, defendió y justificó su decisión: "Hemos anulado la licitación del anterior gobernador porque creemos que tenía muchos vicios. Estaba muy sospechada de corrupción, tenía muchas impugnaciones de los distintos oferentes".
En ese tren aclaró que si bien "necesitamos verificación técnica, la necesitamos sin ningún tipo de sospecha, necesitamos que se verifiquen los autos en tiempo y forma pero sin sospechas de corrupción ni ningún tipo de irregularidad".
Sin dar demasiados detalles sobre los problemas encontrados, apuntó: "Se han comprobado irregularidades que surgen de las propias impugnaciones pero también de un estudio que hizo la Asesoría de Gobierno, el ministro de Gobierno, Dalmiro Garay, y el de Seguridad, Gianni Venier, así que hemos resuelto dejarla sin efecto".
A propósito del plan del Gobierno de aquí en más, el jefe de Estado señaló: "Vamos a estudiarlo bien porque queremos que, paralelamente a la verificación técnica, los oferentes hagan una inversión de control".
"Queremos hacer un nuevo pliego que obligue a los oferentes a cumplir inversiones", y dejando entrever su idea, deslizó: "Hacen la verificación, cobran una tarifa, pero, paralelamente, equipan al Estado para que controle que la verificación técnica funcione", cerró.

