Julián Domínguez pidió adaptarse a la realidad actual
El ex presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, habló esta mañana con MDZ Radio y aseguró que el retorno de Cristina Fernández de Kirchner no fue casual. Específicamente, destacó que existía un compromiso de que la ex presidenta no haría declaraciones públicas durante 100 días.
"Cuando aún estaba en su mandato previo al 10 de diciembre, le escuche decir a la presidenta dos definiciones. Primero que había que contribuir a la gobernabilidad de la Argentina y que el presidente de la Cámara de Diputados debía ser un hombre del presidente. Segundo, que por 100 días no iba a emitir ningún juicio público. Estas dos cosas se cumplieron", explicó el hombre que supo defender a capa y espada al kirchnerismo en la Cámara Baja del Congreso.
En cuanto al retorno a la vida pública de Cristina Fernández, señaló que se terminó dando en el marco de la judicialización de decisiones de políticas económicas del Estado. "Después viene todo tipo de análisis y contextualización, manifestó sobre el modo en que volvió a reaparecer publicamente.
Si bien admitió que no habla con la ex presidenta desde fines del año pasado Domínguez subrayó que era predecible que el kirchnerismo se opusiera al acuerdo con los fondos buitres. "La construcción de lo que había sido una política de estado de reestructuración de deuda soberana iba a ser una política que íbamos a defender en el tiempo", argumentó el ex congresista.
En este sentido, subrayó que tiene que ver con lo que consideraban conveniente para la nación y deslizó que varios gobernadores han comenzado a sentirse desencantados con los resultados de los primeros meses de gestión del nuevo gobierno.
"Creíamos que el camino de aceptar esta reestructuración de esta manera y en estos tiempos no era el más conveniente para el país. Algunos gobernadores apostaron a que este ciclo que se iniciaba iba a ser de desarrollo y expansión económica y a la luz de los resultados -por lo que uno escucha- ha generado en un sector de la población angustia y decepción. Y en el sector de las administraciones provinciales, la respuesta que obtuvieron no ha sido la que esperaban", argumentó.
Mientras tanto, a la hora de analizar la situación que atraviesa el kirchnerismo, Julián Domínguez prefirió hablar de "peronismo". "Los fanatismos no son buenos, porque anulan la razón y el juicio crítico", advirtió.
En este sentido, agregó que sobre las posiciones "cerradas y sin razón de la realidad" no está en condiciones de responder y aclaró que eso se aleja del momento de la política que él pregona.
"Uno no puede tener la misma mirada que hace 10 años tenía respecto del mundo y el país de la que debe tener hoy. Me parece que hay que tener un alto sentido de adaptación de la realidad y llamar a todos los sectores de la sociedad para enfrentar los desafíos de este tiempo", concluyó.