#LaCalesita: Thomas, sus giros políticos y una vuelta a los orígenes en el INV
Enrique Thomas ha conseguido ser noticia otra vez. A fuerza de saltos partidarios llamativos, pero también gracias a una vuelta a los orígenes: quiere volver a ser a un hombre fuerte en el Instituto Nacional de Vitivinicultura, el organismo desde el cual edificó su carrera política.
El ex candidato a vicegobernador de la concertación kirchnerista está en competencia por convertirse en el nuevo gerente de fiscalización del INV. Es el cargo más importante debajo del presidente del organismo, que es un puesto eminentemente político que él mismo ya ocupó, aunque para llegar allí hay que someterse a un concurso.
No será fácil para él, dado que deberá competir por lo menos con una peso pesado del organismo: Claudia Quini, la actual vicepresidente de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV),
El hecho de que haya un concurso de por medio ha servido para que el INV salga a rebatir denuncias del Partido Demócrata, que en pleno auge de pases a planta en el gobierno de Francisco Pérez, creyó ver una maniobra parecida en la entidad nacional conducida por Guillermo García.
García respondió que los 52 cargos que se concursarán no son nuevos, sino que están vacantes. Es decir, no se trata de designaciones.
Además, un flamante aliado está en esa carrera del INV. En efecto, Thomas, desde la semana pasada, milita para el PRO y para la candidatura presidencial de Mauricio Macri, con quien tuvo foto compartida en una de sus últimas visitas.
Thomas, por otra parte, no depende de este concurso para conseguir trabajo. Ya tiene un cargo de planta del INV y ocupa un puesto en la estructura desde que dejó de ser legislador nacional: figura en el organigrama al frente de la “Subgerencia de Estadísticas y Asuntos Técnicos Internacionales”. Es un hombre del PRO integrado sin dramatismos a una gestión peronista.
A su cargo de planta en el INV volvió Thomas después de dos mandatos como diputado nacional y una alta figuración a ambos lados de la línea que divide oficialismo y oposición.
Los saltos de Thomas
El ingeniero agrónomo Thomas fue desde 2002 hasta que emigró al Congreso Nacional, titular del INV. Las crónicas recuerdan que fue el ex gobernador Rodolfo Gabrielli quien lo presentó en la Casa Rosada y el que allanó su llegada a las listas de candidatos a legisladores nacionales por el peronismo.
Su primer mandato como diputado nacional comenzó en 2005, pero a los dos años, Thomas ya había dado un primer viraje y figuraba como parte de la llamada Concertación que inventaron Néstor Kirchner y el radical Julio Cobos.
Una guerra de nervios en la que tuvo de su lado al propio radicalismo mendocino impidió que, en 2007, Patricia Gutiérrez fuera la candidata a vicegobernadora de la Concertación, a pesar de que eso pedía Cobos. En su lugar entró Thomas.
La fórmula César Biffi-Thomas perdió la gobernación con la de Celso Jaque y Cristian Racconto, pero dos años después, el ex presidente del INV tuvo revancha: consiguió la reelección como diputado nacional por el frente que lideraba el entonces vicepresidente Cobos.
Thomas ya era, para entonces, un antikirchnerista. Durante su segundo mandato fue parte del Peronismo Federal y trabó una relación importante en el Congreso con el líder de ese sector, Felipe Solá.
Cuando terminó su mandato trató de acomodarse en la caótica estructura provincial del massismo y fue mencionado como un hombre del candidato presidencial del Frente Renovador en Mendoza. Hasta que la semana pasada, sorprendió a todos con su inesperado salto a las filas del PRO.
Dicen en los ámbitos políticos que Thomas en un hombre con olfato y que ha sido esa intuición la que lo ha guiado bien en cada cambio de color político. Se verá a partir del 25 de octubre si eso es cierto o no.

