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Los políticos ya tienen en qué coincidir: masivo reclamo

No quieren aceptar un núcleo de temas "intocables" o sobre los que hay que trabajar sí o sí. Pero masivamente la sociedad les reclamó que hagan algo.

 La marcha #NiUnaMenos dejó en claro que sí hay temas que pueden unir a los diferentes sectores políticos: el de la violencia de género es uno de ellos.

La dirigencia política se ha mostrado reiteradamente reacia a realizar pactos para señalar un núcleo de temas sobre los cuales coincidir en un mismo programa y avanzar, gane quien gane y con quien pierda, apoyando desde la oposición.


La marcha realizada en todo el país fue masiva en Mendoza. Todo el arco político estuvo presente. Aunque cada uno con sus matices y agregados al reclamo principal de la movilización, los que tienen la responsabilidad ejecutiva hoy y los que la quieren tener a futuro, estuvieron allí.

Sacando un factor común puede inferirse que por lo que se clama es por que no maten a más nadie porque el Estado no haga lo que tiene que hacer.

En este punto, hay que decir que uno de los tres poderes estuvo ausente y es uno de los que más debería hacerse cargo del rol que le toca: el Judicial. La mayor parte de las críticas están enfocadas en su manejo de los conflictos familiares como si se tratara de la letra fría de los expedientes, y poco más que eso.

Es sabido que la violencia de género se mueve en una espiral que siempre, si no es abordada eficazmente, termina con la muerte de la víctima. En algunos casos, con la del victimario también, ante el hartazgo de la persona sometida. La respuesta institucional ha sido desentenderse de las muertes que ocurren entre "parientes o conocidos", tildándolas de "inevitables".


Sin embargo, si funcionaran las redes de asistencia y apoyo como corresponde, y no en forma burocrática y mecánica; si la batería de leyes que surgen no se contradijera y se aplicara al pie de la letra, con recursos suficientes, esas muertes serían evitables.

La sociedad dio un ejemplo este miércoles en las calles del país, pero también lo hizo en Mendoza.

Y si bien estaba "todo el mundo" presente, los más diversos sectores, el reclamo era también para muchos de los que marcharon y tienen responsabilidades, cada uno en su escala, y fundamentalmente para los que no fueron, los que creyeron que ya hacen todo lo posible y que las cosas pasan solo por una fatalidad.

La humanidad ha resuelto problemas monumentales a lo largo de la historia. Y este lo es. Para eso hacen falta acuerdos y diálogo, lo que comúnmente se llama "política". Y con esta movilización se hizo política, de la mejor: los dirigentes deben unirse y detectar puntos en común que, como es el caso del de la violencia de género, tienen que integrar un núcleo sólido y una meta a cumplir, gane quien gane, pierda quien pierda.