Presenta:

La pregunta: ¿Máximo está a tiempo de ser candidato?

Si bien Randazzo y Scioli vienen haciendo campaña en el oficialismo, el hijo de la presidenta es el preferido del sector más kirchnerista.
606962.jpg

 Máximo Kirchner es noticia. El kirchnerismo lo quiere entronar. Algunos, como sucesor de su madre, Cristina Fernández, y otros, en alguna banca en el Congreso de la Nación. Mientras se habla de esto hace rato que los precandidatos a presidente de todas las agrupaciones políticas -incluidos los del Frente para la Victoria- están haciendo campaña, o bien gestionando alianzas. 

Entonces la gran pregunta es si Máximo está a tiempo de "anotarse".

Por un lado, el artículo 48 de la Constitución Nacional expresa que para aspirar a un cargo legislativo hay que ser “natural de la provincia y/o tener dos años de residencia”. 

El hijo de Néstor y Cristina nació hace 38 años en La Plata, provincia de Buenos Aires, pero desde niño vive en Río Gallegos, Santa Cruz. En esa ciudad realizó sus estudios secundarios en el Colegio República de Guatemala. Luego, en la Ciudad de Buenos Aires, estudió periodismo y abogacía, pero no concluyó ninguno de estos estudios.

Por otro, el Cronograma Electoral 2015 establece que la oficialización de listas de precandidatos por cada Junta Electoral Partidaria de cada partido político es el 22 de junio, mientras que el 9 de agosto es la fecha de las PASO.

Para ser presidente de la Nación se le solicita los mismos requisitos para ser senador nacional (art. 55 Constitución Nacional): tener la edad mínima de treinta años, haber sido seis años ciudadano de la Nación y ser natural de la provincia que lo elija, o con dos años de residencia inmediata en ella. 

Este artículo también dice que el candidato "debe disfrutar de una renta anual de dos mil pesos fuertes o de una entrada equivalente". Se trata de un requisito en desuso. ¿Cuánto vale hoy 2.000 pesos fuertes? Quizás comparando las equivalencias con las monedas que le sucedieron, como el peso moneda nacional, el peso argentino y otros, quizás apenas sean unos centavos. Si fuera así, la realidad es que hace rato que ningún pobre ha jurado como presidente de la Nación argentina. Al menos, ese no es el caso de los Kirchner.