ver más

Pliegos: los senadores de la UCR renuncian al voto secreto

Harán una conferencia el lunes junto al candidato a gobernador del partido, Alfredo Cornejo, para confirmar que los 16 miembros de la bancada votarán en contra de los postulantes justicialistas para la Corte y los organismos de control.

El voto de los senadores en las sesiones de acuerdo es individual y secreto, pero el bloque del radicalismo ya decidió que renunciará a este derecho. En consecuencia, antes de la votación, avisará que todos sus miembros colocarán bolillas negras a los pliegos de los candidatos del Gobierno para la Suprema Corte y los órganos de control.

El gesto radical, claramente político e incluso enmarcado en la campaña electoral, se producirá el lunes. Ese día, la bancada de la UCR, que tiene 16 miembros, hará una conferencia para confirmar su postura. Pero no ocupará para ello una sala del Senado: el pronunciamiento se realizará en el propio comité partidario de calle Alem, con presencia del presidente de la UCR, Sergio Pinto, y el candidato a gobernador Alfredo Cornejo.

Así lo indicó anoche el jefe del bloque radical, Gerardo del Río. “Vamos a votar en contra de los tres pliegos. Lo dijimos hace 15 días y lo ratificamos ahora. Nada ha cambiado después de la audiencia pública”, expresó Del Río, quien dijo que Cornejo pidió participar en la reunión de bloque derivará en este anuncio.

Del Río dijo que también se invitará al representante del PRO en el Senado, Gustavo Cairo, a participar del pronunciamiento.

La expresión monolítica de los senadores radicales se ha hecho necesaria a partir de la postura de Cornejo, que milita el “no” a los pliegos de los candidatos Fernando Simón (Fiscalía de Estado), Ricardo Pettignano (Tribunal de Cuentas) y Miriam Gallardo (Suprema Corte de Justicia). 

Si Cornejo es el líder de la UCR, tiene que quedar demostrado que sus seguidores respetan su decisión y que no hay quiebres internos que favorezcan al oficialismo, de lo cual hubo varios ejemplos en el pasado reciente.

Cornejo incluso agitó esta semana el fantasma de la compra de votos por parte del Gobierno para que los postulantes pasen el filtro, aunque desde su entorno se aclaró que no hay sospechas de que el oficialismo haya tentado a alguien de la tropa radical. El candidato a gobernador de la UCR simplemente se hizo eco de afirmaciones de Matías Roby, ex ministro de Salud, quien tiene busca convencer al menos a dos senadores peronistas de extracción gremial (José Escoda y María José Ubaldini) para ejecutar una venganza perfecta contra el gobernador Francisco Pérez: que voten en contra y hundan los pliegos de sus candidatos.

Roby también está usando el “no” a los pliegos como un arma de su propia campaña electoral: dice que la nominación de tres dirigentes justicialistas hiere la institucionalidad de la provincia y considera que Pérez debería haber esperado hasta que pasaran las PASO para proponer los nombres.

El suspenso es cada vez mayor respecto del desenlace de esta historia, ya que la oposición de la UCR y el PRO podría sumar 19 votos en total si además hay dos bolillas negras del PJ. Eso haría que la negativa sume 19 de los 37 votos en total (la senadora de la izquierda Noelia Barbeito se abstendría de votar), es decir, la mitad más uno de los votos.

La votación se producirá el próximo martes y está plagada de tensión y sospechas. Desde la UCR se especulaba incluso anoche con la posibilidad de que el oficialismo retire los pliegos antes del 31 para evitar una derrota segura. Desde el PJ se reconoció que esto sería posible a pesar de que el proceso está muy avanzado, pero a la vez se descartó la maniobra.