Presenta:

Nisman: Sus últimas llamadas siguen siendo un misterio

Sí se sabe que la última comunicación identificada entre Stiuso y el fiscal es del viernes 16. Revelación de datos forenses.
591533.jpg

A más de un mes de que el fiscal Alberto Nisman apareciera muerto en su departamento de Puerto Madero, los investigadores aún no pueden saber quién fue la última persona con la que habló por teléfono.

Según lo que se ha podido conocer hasta el momento, Nisman intentó comunicarse con Antonio Stiuso vía Nextel tres veces el sábado 17 de enero, pero este no lo atendió, argumentando que “tenía el volumen bajo” del teléfono, por lo que no lo escuchó.

Sí se sabe que la última comunicación identificada entre ambos es del viernes 16, lo que sucedió por intermedio de dos llamadas, una de entre 10 y 15 minutos y otra de 3 minutos, las cuales se realizaron a un teléfono que, según Stiuso, usaba Alberto Massino, otro ex director de la Secretaría de Inteligencia a quien la fiscal Fein planea citar a declarar en los próximos días. Sin embargo, Stiuso declaró que la última vez que habló con Nisman fue para Navidad.

De acuerdo a lo que publica el diario La Nación en su edición de hoy, un funcionario que trabaja en el caso le habría revelado a ese medio que "el sábado 17, [Nisman] tuvo contacto con mucha gente. Menos que el viernes, pero mucha gente. Todos fueron citados”, agregando que todas esas personas fueron citadas, pero de la misma manera indicó que la Justicia todavía no sabe con quién habló el fiscal por última vez.

Entre esos contactos con los que Nisman se comunicó en los días y las horas previas a su muerte, aparecen números asignados a trabajadores del Ministerio Público Fiscal, que bien podrían ser colaboradores de la fiscalía, señala el diario porteño. En la causa ya está acreditado que el sábado habló, por ejemplo, con la secretaria letrada de la UFI-AMIA Soledad Castro, que así lo declaró en el expediente. Ella era una de las pocas personas en las que Nisman confiaba para trabajar y de las últimas que lo vieron con vida, el viernes 18.

El sábado se contactaron por teléfono, declaró ella, desde la mañana hasta las 19, y él le anunció que la iba a necesitar el domingo al mediodía para que lo ayudara a cerrar la presentación que iba a hacer el lunes ante el Congreso. El domingo, como él no la llamaba, ella le mandó un mensaje vía WhatsApp que nunca fue respondido. Hasta ahora, no se sabe de ninguna llamada hecha por Nisman el domingo de su muerte.

Pero además de no poder aún desentrañar con quién ese comunicó el fiscal por última vez, todavía no fueron abiertos ni los teléfonos ni las computadoras, ni la iPad ni la agenda electrónica del fiscal, por lo que no se conocen los mails, mensajes de texto ni WhatsApps, agrega el diario La Nación.

La fiscalía apuesta a que el peritaje que harán sobre todos los aparatos le dé pistas más concretas acerca de la muerte de Nisman, y la demora se debe a que las partes -sobre todo la querella, que encabeza la ex esposa del fiscal, Sandra Arroyo Salgado- presentaran sus puntos de pericia; es decir, sus pedidos de consultas a los expertos, que después debieron ser ordenados para remitirlos a la División Apoyo Tecnológico de la Policía Federal, explicaron los investigadores. Al parecer, ya está todo encaminado y se hará a partir del lunes.

"Lo de los teléfonos y las computadoras es muy importante. Hay que saber qué pasó en las últimas horas de Nisman", dijo Fein en una entrevista publicada esta semana por La Nación, En la que también señalaba que "hay que abrir su agenda personal, cuyo contenido nadie conoce todavía. Apoyo Tecnológico no abrió todo esto. Todo está en la fiscalía. Sólo va a ir a Apoyo Tecnológico cuando se disponga la apertura, y se hará con testigos".

 Datos forenses

En referencia a la investigación que se lleva adelante tras la muerte del fiscal Nisman, en su edición de hoy, el diario Página /12 revela que durante la semana que viene “se analizarán los rastros de sangre que se encontraron en la alfombra del baño y una o más gotas que quedaron en la pileta del baño, frente al espejo. Esos rastros se encontraron gracias a tecnología muy moderna usada por los peritos de Arroyo Salgado: Osvaldo Raffo, Julio Ravioli y Daniel Salcedo. Todo indica que el disparo se produjo ahí, parado frente al espejo. En los próximos días igualmente se estudiarán los rastros genéticos que puedan haberse encontrado debajo de las uñas de Nisman”.

Además, el diario porteño da a conocer datos que surgieron en las últimas horas del informe de la autopsia, según los cuales Nisman tenía sangre por boca y nariz, y cita el siguiente párrafo de dicho informe: “No presenta injurias médicas –dice el informe–. Registra espasmo cadavérico en mano derecha. El orificio es de 6 milímetros, 0,3 centímetros por encima de la inserción del pabellón auricular y a 0,7 centímetros por delante del mismo. Orificio en el hueso temporal de 9 por 7 milímetros, oblongo con el eje mayor en sentido antero posterior. Un proyectil, varios fragmentos metálicos. La trayectoria es de derecha a izquierda, ligeramente de adelante hacia atrás y ligeramente de abajo hacia arriba. Conclusiones: la muerte de Natalio Alberto Nisman fue producida por lesiones craneoencefálicas por proyectil de arma de fuego. Hemorragia interna”.

Como viene sosteniendo desde el primer día, el profesor de Criminalística Raúl Torre, “la distancia y la trayectoria –levemente ascendente y levemente de adelante hacia atrás– son típicamente propios de un disparo suicida. Aun así, faltan pruebas por concretar”, concluye su informe Página/12.