El próximo objetivo de Moyano
Las CGT opositoras que encabezan Hugo Moyano y Luis Barrionuevo ya acordaron el próximo paso que darán en el marco de su plan de lucha, tras el paro de hoy, al definir una movilización para mediados de septiembre en reclamo de una "reapertura de paritarias".
"En septiembre vamos a movilizarnos a los ministerios de Trabajo y de Economía paras pedir la reapertura de paritarias porque los aumentos que firmamos ya no sirven", anunció Barrionuevo.
Desde el Gobierno la respuesta la dio el ministro de Trabajo, Carlos Tomada: afirmó que "no hay condiciones ni razones que ameriten una reapertura de las
paritarias" y remarcó que "la gran mayoría" de los aumentos
acordados todavía "no se han terminado de cobrar".
En tanto, el Poder Ejecutivo señaló que la
modificación del Impuesto a las Ganancias "no es una prioridad".
Ante este escenario, los gremios de la CGT de Moyano ya comenzaron a enviar notificaciones a las cámaras empresariales de los respectivos sectores para pedir la reapertura de las negociaciones. "Nosotros ya mandamos la semana pasada la notificación. Queremos reabrir la paritaria y lograr un puntos extra de aumento porque firmamos un 32 por ciento y eso ya se lo comió todo la inflación", comentó a NA el secretario general del gremio de Panaderos, Abel Frutos.
La izquierda -a través del dirigente ferroviario Rubén "Pollo" Sobrero, a quien hoy el Gobierno lo hizo responsable de los daños causados en los nuevos trenes de la línea Sarmiento-, adelantó que "si no es escuchado el reclamo va a haber una continuidad de un paro de 48 horas en septiembre".
Juan Carlos Almada, secretario general del Sindicato de Camioneros de Santa Cruz, lanzó un pronóstico: si la Casa Rosada no escucha el reclamo se viene otro en septiembre:
“Si este paro de hoy no sirve para que se abra el diálogo, se revisen las conductas y se implemente una instancia nueva para revisar el impuesto a las Ganancias - principal depredador de nuestro salario, junto a la inflación y la devaluación- , vamos a ir a otro paro en septiembre, pero esta vez será de 48 a 72 horas, tal como lo dijo el compañero Hugo Moyano”.
La huelga de este jueves convocada por las centrales opositoras perdió
adhesión con respecto a la parálisis total del 10 de abril, aunque
paralelamente ganó argumentos sindicales. Hugo Moyano, Luis Barrionuevo y Pablo Micheli, encargados de la
convocatoria, volvieron a ubicar en el centro del reclamo a los
salarios, por la falta de actualización del impuesto a las
ganancias y de reapertura de paritarias.
Sin embargo, asoman más graves ahora los problemas asociados directamente con el empleo, cuyo impacto alcanza a los gremios cercanos al Gobierno como Smata, Uocra o UOM.
La Encuesta Permanente de Hogares del Indec registró, en los dos primeros trimestres, la destrucción de 404.000 puestos de trabajo y este mismo jueves, un informe del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción reflejó que el empleo en el sector bajó 2,4% en el primer semestre del año respecto del mismo período de 2013.
Además, el observatorio de la conflictividad laboral de la CTA disidente reveló que los conflictos aumentaron 37% en el segundo trimestre de 2014 en la comparación interanual y señaló que "las razones de este incremento se encuentran tanto en disputas de recomposiciones salariales a nivel de rama de actividad, como en reclamos por despidos, suspensiones y deudas en las empresas".
Estos conflictos afectaron principalmente a la industria
automotriz y metalmecánica, cuyos ejemplos más conocidos son los
de las empresas Gestamp, Lear y Weatherford.

