Moyano prepara nuevo paro nacional
Pablo Moyano le confirmó a su padre, Hugo Moyano que la mayoría de los gremios del transporte dieron su conformidad para llevar adelante un segundo paro general contra la administración de Cristina Kirchner. La medida de fuerza, según se difundió, se realizaría sobre los últimos días del mes.
Los gremios argentinos del transporte participan esta semana en tierras búlgaras del congreso mundial de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF), que congregó la presencia de unos dos mil dirigentes del sector a nivel internacional, y hasta Sofía, la capital de Bulgaria, viajó Moyano.
Aprovechando el marco que les proporcionó el encuentro, los sindicalistas hicieron anoche un tiempito de rancho aparte para votar qué postura adoptaría cada organización de cara al paro aprobado ya hace más de dos meses por la CGT opositora. La huelga fue respaldada por una amplísima mayoría, de acuerdo con Infobae.
Pese al reclamo contra el Gobierno actual, toda la delegación argentina estuvo de acuerdo en pedir al Congreso del Transporte una moción de apoyo la Presidenta Cristina Fernández y a sus funcionarios en la lucha con los llamados fondos buitres.
También se acordó reclamar desde ese foro que ningún gobierno del mundo considere al transporte como un servicio esencial, de tal modo que el derecho de huelga sufra algún tipo de regulación por ese lado.
"Fecha definitiva no hay porque requiere un consenso mayor, pero quedó claro que se hace en agosto", dijo a Infobae uno de los dirigentes que asistió a las deliberaciones en Sofía.
La resolución final se tomó anoche a última hora en un hotel del centro de la ciudad, donde participaron el número dos de Camioneros, Pablo Moyano, el ferroviario Omar Maturano (conductores de locomotoras), Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento) y Juan Pablo Brey (aeronavegantes). Omar Maturano (La fraternidad), Pablo Moyano (camioneros), , Juan Carlos Schmid (portuarios) y Juan Pablo Brey (aeronavegantes)
La "bronca" con el Gobierno es por el "mal manejo" que está haciendo con el denominado impuesto al trabajo:
"Nadie habla de no pagar, pero no los actuales disparates que impone Ganancias. Los trabajadores no son burgueses o empresarios; hay una distorsión enorme y el malestar de las bases es concreto".

