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Topísima y peronista: Karina Rabolini mano a mano con MDZ

Íntima y glamorosa habla de la política, sus deseos y los de Scioli, el apoyo a las mujeres de Pérez y Ciurca, la buena onda con Juliana Awada, los ataques de Malena Massa y lo que le pediría a Cristina. ¿Massa o Macri?
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En calidad de presidenta de la Fundación del Banco Provincia, Rabolini arribó a Mendoza para entregar sillas de ruedas y ofrecer servicios oftalmológicos para niños y niñas de diversas partes de la provincia. Sin embargo, la primera dama de la provincia de Buenos Aires tuvo gestos interesantes, y uno de los principales fue el gran apoyo al trabajo de la mujer en la política. Destacó en todo momento el trabajo social de Celina Sánchez y Verónica Valverde, y hasta las ponderó en medios nacionales, y con periodistas como Jorge Rial.

Fue en el Le Parc en donde alabó el rol de la mujer en la política, al sostener que "el acompañamiento de la mujer es muy importante" y al destacar "la importancia de que un marido te acompañe en las cosas que uno quiere hacer"; a lo cual indicó que "Daniel me ha acompañado siempre en cada una de mis decisiones".

Sus declaraciones políticas, a pesar de que en su mayoría fueron gobernadas por la cautela, también se hicieron notar. Negó que Scioli signifique el fin del kirchnerismo como ciertos sectores han asegurado. "El kirchnerismo es peronismo, soy peronista y ojalá que el peronismo sea el que gobierne durante los próximos años", declaró la presidenta de la Fundación Banco Provincia.   

Justamente, y para mostrar que la visita estaba impregnada de política y rosca más que de desarrollo social, la visita más destacada de Karina fue a "El Pozo", en la radical tierra de Alfredo Cornejo, en la que se interiorizó en los pormenores del espacio que a todas luces es el "niño mimado" de Paco: todos conocemos la sincera emoción que le produce al gobernador cada logro que allí se conquista.

Antes de irse, y a propósito de un encuentro de mujeres militantes en un salón cercano a la redacción de MDZ, nos escabullimos en el lugar y logramos una interesante charla con quien muchos creen que puede ser la primera dama a partir del 2015.  

"Euforia peronista de color naranja". Así describieron a la reunión algunos militantes que poblaban el salón Báltico, en Guaymalén.

  - Karina, estás terminando tu visita en Mendoza. Me gustaría que empecemos charlando por lo que se hace al final: un balance.

- Ha sido un placer venir a Mendoza. Tienen una provincia divina, increíble, disfruto muchísimo cada vez que vengo. En esta ocasión hemos venido con la Fundación y ha sido maravilloso para nosotros poder intercambiar trabajos, conocimientos y experiencias con otras fundaciones y conocer el trabajo altruísta de referentes de la provincia, como Zaldívar. 

Todas las organizaciones que nuclea Verónica Ciurca y el trabajo de Celina Sánchez en el Pozo me han impactado. Estos días aquí para mí fueron muy enriquecedores. Finalizo la visita con un encuentro de mujeres militantes, mujeres de la política, así es que me voy de Mendoza reconociendo el trabajo y la pasión de muchas damas. Por eso he hablado de Verónica y de Celina incluso en programas de radio de Buenos Aires, con Jorge Rial: hay que destacarlas.

La reina de Las Heras Natalia Canone, Rubén Miranda y su esposa, Celina Sánchez, Karina Rabolini, Verónica Valverde y Carlos Ciurca.

 - ¿Cómo fue tu experiencia en El Pozo? Se trata de uno de los emblemas de la gestión de Francisco Pérez...

- Fue muy interesante conocer todo el proceso de cambio que se está llevando. Me mostraron todo el proyecto que continua luego de lo que ya se ha hecho. Esta posibilidad de darle a 300 familias un futuro mejor es increíble. Celina me contaba que no solamente se están abriendo calles para que puedan pasar no solo los particulares, sino también la policía, las ambulancias, etc.; sino también se están ocupando de conseguirle trabajo a esa gente para que empiece una nueva vida. Es realmente una obra extraordinaria.

Noté la emoción en la cara del gobernador y de Celina al llegar a ese lugar. Realmente sentí que trabajaban en equipo Francisco Pérez y Celina junto a Carlos Ciurca y su esposa Verónica.

- Hace un tiempo comenzó la campaña súper fuerte, y de aquí en adelante, recrudecerá. ¿Te parece agotadora? ¿Hay días en los que te despertás y decís “Hoy, no me levantaría”?

- Ya hacen seis años que estoy en esto, con la Fundación y acompañando en esta tarea a Daniel. Pero es cierto, desde el último tiempo a esta parte todo es más visible. Ahora estamos muy expuestos. La prensa nos presta más atención. La Fundación está muy observada, y eso por un lado lo disfruto porque hace que muchas empresas privadas se acerquen y aporten, o aparezcan otras fundaciones y se generen relaciones interesantes y que ayudan a crecer. Por otro lado, tenés otra exigencia más firme e implacable. Sin embargo, lo disfruto mucho.

La verdad es que esta tarea me estimula y me emociona. Si algún día estoy a media máquina, como ahora que estoy bastante resfriada, siempre hay algo que me levanta: ¡Mirá todas estas mujeres que nos rodean, con tanto compromiso social! -refiriéndose al encuentro de mujeres militantes justicialistas en el que se encontraba-. Estas realidades y experiencias hacen que quiera seguir, perseverar.

La reunión de mujeres militantes, en el salón Báltico, con Karina Rabolini.

- Sos una mujer más bien silenciosa. Otras mujeres de políticos son más verborrágicas, les gusta opinar y también son más filosas... ¿La opción de ser más cauta, más callada, es a conciencia o es tu forma de ser?

- Cuando sos mujer de un político tratás de hacer lo que puedas: esa es la realidad. La agenda de Daniel es una agenda tremenda, y lo que trato es de acompañarlo y no traerle problemas. Por eso siempre soy muy sensata y cuidadosa en mis declaraciones. Siempre pienso: “A ver si sobre lo que yo digo u opino justo Daniel piensa distinto, entonces lo puedo llegar a comprometer, o a crearle un problema”. Trato de acompañar lo que el dice, y no meter la pata.

- En radio hablaste hace poco sobre tu relación con las mujeres de otros candidatos. ¿Es buena? Algunas, como la mujer de Massa, te han criticado...

- Con la que más me veo es con Juliana (Awada, mujer de Mauricio Macri) porque nos cruzamos seguido. Los exabruptos quedan en el pasado. No soy rencorosa. Pienso en el Papa Francisco, sigo siempre sus palabras que hablan de tolerancia, unidad. Los argentinos debemos estar unidos, no distanciarnos.

- Para las mujeres has sido un referente como modelo, luego un referente como empresaria. ¿Esas facetas de Karina quedaron totalmente a un lado para dejarle lugar a la política?

- Yo simplemente soy una compañera de Daniel. Sigo mi trabajo, lo que pasa es que al ser presidenciable Daniel, mis acciones son más observadas. Yo tengo mi actividad privada en el área de las cremas y los perfumes, y además una fábrica de anteojos donde somos proveedores de una multinacional holandesa y ahora estamos haciendo un acuerdo de una multinacional japonesa en todo lo referente a laboratorio oftalmológico.

Además de lo privado, trabajo en la Fundación porque hay como una tradición en la provincia de Buenos Aires por la cual la mujer del gobernador es la presidente de la Fundación Banco Provincia. A partir de allí implementamos distintos programas que los hemos enfocado de acuerdo a las demandas que hemos ido recibiendo en cuanto a la colaboración en salud, educación y desarrollo social.

- ¿Nunca se te cruzó por la cabeza ser candidata? ¿No vas a entrar en política?

- Haría lo que Daniel me pida, pero hasta ahora nunca me han pedido ser candidata. Sin embargo, creo que nunca me lo pediría: me va bien en lo privado y puedo colaborar desde la Fundación. No necesito un cargo para colaborar.

- ¿Alguna vez te dio miedo la política? Hablo de la tremenda exposición, del cuestionamiento constante, de la connotación negativa que tiene el político para muchos argentinos.

- La política es una herramienta de ayuda importantísima. Cuando me preguntan si me asusta que digan que estoy en política, yo contesto que si hacer política es ayudar a la gente, bienvenida la política.

Yo no tengo una mala imagen de la política. El trabajo de la Fundación viene de hace años, y si algo de lo que hago ayuda a la campaña de Daniel y lo toman como un acto político, lo entiendo. Soy su mujer, es obvio que cualquier cosa que haga va a ser interpretada de esa manera. No me molesta: yo estoy para acompañar y ayudarlo en el desafío que Él tiene.

La política es clara en algo: vos te tenés que ganar los espacios, tenés que discutir, nadie te va a regalar nada, pero es importante que lo hagas con respeto y con tolerancia hacia las ideas que pueden tener otros. Hay que entender que todos queremos lo mejor para la Argentina y tenemos distintas maneras de pretender llevarlo a cabo.

- ¿Cuál fue tu reacción cuando Scioli te dijo que iba por la presidencia de la Nación?

- Al momento supe que lo acompañaría. Yo acompaño las decisiones de Daniel. Nunca se me ocurriría cuestionarle una decisión. Mi mayor ayuda para Él es acompañarlo en las decisiones que tome y haciéndole la vida diaria, la cotidiana, más fácil: no llevarle más líos de los que tiene que resolver. El tiene un entusiasmo tremendo y fue pasando por distintas áreas: arrancó en la política desde abajo, entonces sabe de trabajo. Ojalá que así como está de entusiasmado Él, también se entusiasme la gente.

Me gustaría verlo a Daniel presidente, pero no por el solo hecho de que llegue, sino porque se que tiene mucho que aportar.

- ¿Una virtud de Scioli?

- Daniel es muy prudente: tiene en claro que tiene la responsabilidad de gobernar una provincia y ese es su faro. Además para mí ha sido un enorme sostén: es muy protector.

- ¿Es cierto que le pedirías a Cristina que confíe en Daniel Scioli?

- Sí, por supuesto. Yo hace más de 30 años que confío en Él. Es sumamente protector de las responsabilidades que tiene, de la gente de su provincia, y sería un gran protector de todos los argentinos. Él se hace cargo de los problemas y trata de resolverlos rápido y bien.

- Si Scioli tiene que arreglar con alguien... ¿Elige a Massa o Macri?

- ¿Vos creés que yo tengo injerencia alguna como para opinar sobre eso? Esas decisiones se deciden dentro del espacio político. No puedo contestar esa pregunta.(Risas).