A Paco y Costa les alcanza, pero no tanto
El resultado financiero operativo del primer cuatrimestre del año, es decir, la diferencia entre lo que se gasta y lo que se recauda, le dio positivo al gobierno de Francisco “Paco” Pérez. Es decir, tuvo “ahorro corriente” por unos 1.314 millones de pesos, pero se le esfumarán antes de que haya un nuevo campeón del mundo de Fútbol si cumple con todos los compromisos. El resto del año se parecerá más a abril que al primer trimestre, por la simple aplicación de las paritarias. En ese mes, la suma de todos los recursos de Mendoza fue de 2.102,50 millones de pesos, contra gastos por 2.037,90. Es decir, el superávit operativo de abril fue de sólo 64 millones de pesos. Con un año así, no habrá grandes cosas para hacer. En enero de este mismo año el ahorro operativo había sido de más de 560 millones de pesos. El factor salarios ha sido decisivo. El Estado mendocino pagó -en el primer mes del año- sueldos por 860 millones de pesos, centavos más o menos; mientras que en abril el mismo ítem insumió 1.300 millones de pesos de las arcas provinciales. Digamos que las noticias son buenas, para alguien que de terapia intensiva pasó a intermedia con visita del médico cada media hora.
La verdad es que desde el gobierno de Cobos hacia aquí, cargas más o menos, el Estado fue una verdadera fiesta clientelar de gente ingresando por todos lados, que al poco tiempo han adquirido estabilidad laboral y sueldos a prueba de crisis. Mientras la mayoría del empleo privado paga aumentos escalonados, menores al 30 % (la inflación este año podría llegar al 40 %) los estatales con poder de presión consiguen aumentos sin tope, sueldos estrafalarios en algunas escalas, y aplicaciones retroactivas de los aumentos.
El ajuste, al revés de lo que se declama, lo pagan unos pocos y justamente no son afiliados a los gremios estatales. Esta es una discusión de fondo que ningún gobierno ha logrado superar, lo mismo que la calidad de cada peso que se gasta. Son comprensibles las protestas de la oposición ante gastos que pueden discutirse o que parecen superfluos, mientras al mismo tiempo se sale a buscar dinero que pagarán futuros gobiernos, para gastos corrientes del presente. Para comprender la película: Si el Estado mendocino fuese una familia, digamos que está usando la tarjeta de crédito para el supermercado aunque por unos meses más podrá pagar el mínimo. Y que apenas si llega a fin de mes, gastando en lo básico y sin siquiera arreglar las canillas del baño del fondo.
Las conclusiones que se obtienen de las ejecuciones presupuestarias de este primer cuatrimestre y de las del mismo período del año anterior son bien interesantes y permiten conocer el estado real de “la caja” mendocina en un año que será muy complejo. Para ver el cuadro correctamente, debe hacerse click y ampliarlo en una ventana aparte.
Otra conclusión interesante en materia salarial es el peso de la paritaria de este año. Pasamos de 859 millones de pesos a 1.300 millones de gasto salarial en pocos meses y ese nivel de egresos seguirá así hasta fin de año, lo que achicará considerablemente el ahorro operativo conseguido hasta ahora.
2 – El resultado financiero es bueno pero no alcanza. Pérez logró conseguir mes a mes este año un ahorro que totaliza 1.314 millones de pesos, lo que animó mucho a algunos opositores. Senadores de la UCR preparaban anoche una batería de pedidos para que el gobierno no se endeude en función del ahorro conseguido, porque gastó menos de lo que recaudó. Sin embargo, esta cuenta no incluye obra pública, pago de deuda, ni otras erogaciones que tiene el Estado y que están por fuera de los gastos corrientes. Además este ahorro no fue lineal. Registró 566 millones de pesos en enero, 325 millones en febrero, 368 millones de pesos en marzo y sólo 64 millones en abril. De aquí a fin de año habrá que revolver el fondo de la billetera sólo para “la diaria”, mientras se matan por el endeudamiento.
3 – La inflación ayudó al gobierno. Comparando los gastos y los recursos de los primeros meses de 2013 y de este año, se puede ver que lo que Mendoza percibe por recaudación provincial, coparticipación federal, regalías, y el resto de los ingresos de la provincia, creció este año más que el gasto: 42 % contra 34 % del crecimiento de las erogaciones. Ese es el verdadero colchón del ahorro con el que Pérez y Costa pueden “tirar” unos meses. Sólo la recaudación de Ingresos Brutos creció 51 % en el primer cuatrimestre: 1.573 millones de pesos el año pasado, contra 2.377 millones de pesos este año.
4 – La plata de Nación debería ser más. Los recursos de origen nacional (coparticipación nacional más varias leyes y acuerdos que implican gira de dinero a las provincias) alcanzan un poco menos de la mitad de los ingresos. Si Mendoza no recibiera en comparación la mitad o aún menos (seis o siete veces) de "copa" que las provincias vecinas o las consideradas equivalentes, por habitante; las cosas estarían mucho mejor. Imaginen una provincia donde los recursos de coparticipación fuesen de más de 1.500 millones de pesos, en lugar de los 640 millones de pesos percibidos el mes pasado. Lo mismo con las regalías. Los 157 millones de pesos recibidos el mes pasado empalidecen contra los 140 millones que sólo el yacimiento de Cerro Dragón explotado por PAE le genera a la provincia del Chubut cada mes.
Pueden hacerse muchos “juegos” con los números. Por ejemplo, no puede registrarse menos obra pública en los primeros meses del año que en 2013. Las cifras son prácticamente equivalentes. Aunque podría haber subejecución respecto del presupuesto votado en 2013, hasta fin de año. Lo que sí es seguro que en los presupuestos 2012 y 2013 las inversiones en obra pública crecieron aproximadamente un 8 %, contra una inflación mucho más alta. Este año sigue vigente el presupuesto del año pasado, y en función del endeudamiento que se consiga contraer, será mayor o menor la marcha de la obra pública.
Por ahora, vale decir que la alcancía del gobierno alcanzó justito para llegar hasta aquí. Y será mucho más apretada hasta fin de año. Con algo hay que pagar la diferencia: con ajuste, con mayor recaudación, o con más deuda. Lo primero es impensable, si miramos las paritarias, lo segundo es probable porque se presupuestaron aumentos menores a los que sucedieron, y lo tercero –deuda- es el camino que ha elegido el gobierno y que la UCR critica a muerte.
Queda pendiente la discusión de fondo, la calidad del gasto, la modernización del Estado, la racionalidad, la transparencia en las erogaciones, una ley de sueldos en serio, y hacer que cada peso del presupuesto rinda en más salud, más seguridad, mejor educación, y más viviendas. También recuperar el fondo anticíclico, construir herramientas de financiamiento, y en tanto estudiar de qué vamos a vivir en los próximos años en una provincia donde el mayor empleador es el Estado, como se puede ver en las planillas.
Son todas palabras muy republicanas, que se terminan perdiendo en el barro.

