ver más

Raquel Blas se mete en política de la mano del FIT

La combativa jefa del ATE anunció su desembarco en el Partido Obrero, una de las dos fuerzas que conforman el frente de izquierda. Ademas ratificó que dejará el año próximo la conducción del gremio. Mientras tanto, va por un cargo en la CTA opositora.

La combativa secretaria general de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), Raquel Blas, comienza a despegarse de la estructura gremial. Pero tanto o más relevante que esta salida de la jefatura sindical, que se concretará recién a fines del año próximo, es su decisión de entrar a jugar de lleno en el terreno político, donde los tiempos parecen correr más rápido.

La sindicalista se siente convencida de los colores que tiene que defender: "Siempre he sido peronista, pero esta es la primera vez que tomo una opción política", indica, antes de sostener que el "único espacio" con el que se siente identificada es el Frente de Izquierda de los Trabajadores (FIT).

"Voy a ser una militante más, pero este es momento de las definiciones", afirma acerca de su alineamiento con el FIT, que según versiones podría traducirse el año que viene en una candidatura a legisladora. Y agrega: "Tenemos que buscar como clase trabajadora un instrumento político que pueda llevar adelante nuestro proyecto de país. No veo una alternativa peronista y tampoco lo es una nueva alianza".

El FIT está compuesto por el Partido Obrero (PO) y el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS). Las dos agrupaciones de izquierda tuvieron una gran elección como frente en octubre, pero mostraron diferencias que casi llevan a los legisladores provinciales electos del FIT a separarse antes de asumir.

Blas está aterrizando en el PO y no dramatiza estas diferencias. "El acomodamiento es complejo, pero veo una fusión en cuanto a principios elementales", asegura.

Del otro lado aparece Nicolás del Caño, la principal figura mendocina del PTS, quien se convirtió en la estrella de las últimas elecciones al conseguir una banca en el Congreso para la Izquierda mendocina.

En marcha

El desembarco activo de Blas dentro del FIT ya está en marcha. De hecho, este martes, la jefa del ATE compartirá una mesa redonda con el máximo referente del PO a nivel nacional, Jorge Altamira, en la sede del gremio, a partir de las 20.

La visita de Altamira tiene que ver precisamente con el fortalecimiento del FIT en Mendoza y la disertación junto a Blas será para intercambiar conceptos en torno a "las tareas de la izquierda y los trabajadores frente a la crisis", según se anunció desde el frente.

Pero hay más puntos de confluencia entre la jefa de ATE y el Partido Obrero. Blas comparte una lista de candidatos para la conducción de la CTA opositora en Mendoza con Soledad Sosa, que también es del PO y que fue compañera de fórmula de Del Caño en las últimas elecciones.

La lista de unidad que Sosa y Blas integrarán en las elecciones del 29 de este mes (la única que habrá en Mendoza) tiene como candidato a secretario general al médico ex Montoneros Guillermo Polo Martínez Agüero. Por su parte, Sosa es candidata a secretaria adjunta; y Blas se postula a congresal nacional.

Blas resalta que detrás de esta fórmula aparece un armado importante con sectores sociales como la Asamblea del Agua.

La central gremial que va a elecciones este fin de mes es la que tiene como referente nacional a Pablo Michelli, aunque Blas y Sosa también proponen en ese ámbito una "renovación dirigencial" y quieren que gane a nivel nacional la médica rosarina Maria Elena Molina, que pertenece al PO.

En esta elección también hay una clara postura política: Michelli está cerca de Hermes Binner y de la alianza UNEN, espacio político con el que Blas y el Frente de Izquierda no concuerdan.

Un gremio politizado

La decisión de Blas de sumarse al Partido Obrero podría tener un impacto en el gremio más batallador de la provincia.

La jefa del ATE inauguró esta etapa antes del 1 de mayo, cuando puso la cara para acompañar en la Legislatura la asunción de los legisladores provinciales del FIT.

Hay quienes aseguran que la politización del la jefa del gremio producirá tensiones en su seno, que podría dividirse entre "combativos" y "moderados" en el camino hacia la elección de un nuevo conductor. Esto ocurrirá en noviembre del año que viene, cuando Blas de por terminado su segundo y último mandato consecutivo de cuatro años al frente del gremio.

Ya se habla en ATE, por supuesto, de los probables sucesores. En el primer grupo, el de los moderados, aparece el sindicalista de Administración Central Carlos Simón, mientras que en el segundo hay que anotar a Roberto Macho, actual secretario adjunto de ATE.

Aunque se cree que Macho sería el heredero natural al frente de ATE, Blas se niega hoy a bendecir a alguien y asegura que "hay muchos compañeros dentro y fuera de la comisión directiva que pueden hacerse cargo".

"La carga de lo colectivo no puede estar en una sola persona. Si me tengo que quedar yo para garantizar el perfil de ATE, todo lo que se hizo no sirvió para nada", afirma la sindicalista, frente a los que se preocupan por el día después de su salida del gremio.