El organigrama de la corrupción municipal
Se torna casi imposible decir algo acerca de la Municipalidad de Mendoza que pueda sorprender a alguien. No después de todo lo que viene publicando MDZ a lo largo de los últimos tiempos.
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Prostitución VIP, coacción a tarjeteros, habilitaciones tarifadas, y muchas otras cuestiones fueron desnudadas por este medio con puntillosidad irrefutable.
Lo curioso es que no se trata de casos aislados, sino de una trama de corrupción que roza siempre a los mismos personajes y que ostenta una metodología aceitada para hacer negocios de todo tipo de la mano de la política.
Para entender cómo es el organigrama de los negocios comunales, MDZ juntó a dos ex altos funcionarios. Ambos tuvieron cargos de relevancia en el edificio municipal y se animaron a contar lo que saben luego de haber leído en este mismo diario las confesiones del inspector Raúl Cuquejo, preso en el marco del expediente por el prostíbulo VIP allanado en la Ciudad de Mendoza hace casi un año. Los llamaremos Carlos y José para proteger sus identidades.
-¿Cómo es el organigrama de la corrupción municipal?
-Carlos: Todo tiene una tarifa, eso es lo que tenés que entender. Cualquier cosa se puede hacer sabiendo a quién tocar.
-José: De arriba para abajo y de abajo para arriba. Está todo maquinado.
-Imagino que hay que saber a quién tocar y también poner dinero…
-C: Sí, eso desde ya. Te doy un ejemplo concreto: la gente del boliche Seven o Picasso no pueden estar habilitados porque no cumplen con las normas que exige el municipio, sin embargo ahí los ves funcionando sin dramas.
-J: Te puedo contar una anécdota hablando justamente de Seven: hace unos años, en el día de la primavera, Pizarro que es el dueño del boliche quería hacer una fiesta y no podía porque tenía una deuda enorme, debía más de 200 mil pesos. Pide ver a De Pascuale (Carlos, director de Comercio e Inspección) y este le resuelve el tema. “Ya regularizó conmigo”, nos dice.
-¿Es una práctica habitual?
-J: Diaria, todos los días pasa. El piso es bien bajo, todos los que deben más de 7 mil pesos van a verlo a De Pascuale.
-C: Lo van a ver para “negociar”, no sé si queda claro.
-¿Con eso se borran las deudas?
-C: En general, no. Pero a esa persona la dejan trabajar sin que nadie la moleste.
-J: Es más perverso que eso. Al quedar la deuda sin pagar, al comerciante se le puede pedir dinero una y otra vez. Cada vez que quiere dar un paso, por pequeño que sea, tiene que ir y ponerla (la plata).
-Ok, queda claro lo que hacen, ahora me interesa quiénes lo hacen.
-C: Ustedes lo saben, lo publicaron varias veces. El más importante es De Pasquale, alrededor de él gira todo. Te lo menciona el inspector que está preso por el prostíbulo VIP.
-Cuquejo lo menciona es cierto, pero me dice que la diferencia más importante se logra a través de la Mesa Coordinadora de Habilitaciones.
-C: Eso es cierto, Juan Carlos Millán es el jefe ahí, uno de los principales hombres de De Pasquale.
-J: Preguntate cómo hizo Millán para pasar de ser un triste inspector a un potentado. Tiene ocho vehículos a nombre de él. Hasta tiene un estacionamiento en San Juan y San Luis que no tiene nada de nada, ni baño. Nadie entiende cómo está habilitado. Nos cansamos de labrar actas de infracción por esas faltas, pero siempre se perdían. Obviamente no sabíamos que el lugar era de Millán.
-¿Es verdad que se pueden recaudar más de 300 mil pesos mensuales con el tema habilitaciones, como dice Cuquejo?
-C: Se pueden recaudar tranquilamente 300 mil pesos.
-Especulo que, como Millán, debe haber muchos otros que están en la joda.
-C: Hay miles de inspectores que, como él, salen y coimean cada día. Emplazan a los comerciantes con que les pueden cerrar sus negocios y así les sacan dinero.
-J: Todo surge en la Mesa Coordinadora. Por ahí ingresan los expedientes. Tenés que investigar a una mujer llamada Laura López, que solía “bajar” información en un pen drive —lo cual no se puede hacer—, después el marido salía a hacer la “cosecha” de plata.
-C: Mirá cómo será la cosa que teníamos reuniones de trabajo en lugares de comida y no nos cobraban un solo peso. Eran lugares donde Millán los tenía coimeados a todos.
-¿Cuál es la relación de Millán y De Pasquale?
-C: Millán es la mano derecha de De Pasquale. De hecho, fijate que no entró por concurso a la Municipalidad, sobrevive gracias a De Pasquale.
-Cuando lo entrevisté, Cuquejo me dijo que era el más bueno del mundo, ¿no está metido en esta trama?
-C: ¡Ja ja! Yo iría a hablar con Cuquejo y que me desmienta a mí las cosas que se mandó, no solo es un maltratador sino un corrupto.
-J: Cuquejo es el que iba a recolectar la plata. Esa es la verdad.
-Volviendo al organigrama…
-C: Paco Castillo, ese es otro que trabaja para “cabeza blanca”.
-¿Quién es “cabeza blanca”?
-C: De Pasquale, así le dicen.
-J: Lo importante es otra cosa, vos tenés que entender que en lo que vos llamás “organigrama” aparece De Pasquale y de allí salen dos flechas. Una conduce a Castillo, jefe del Departamento Vía Pública, donde se hacen todos los comercios. Desde allí se controla, por ejemplo, a la Arístides. Ese es un negocios. Te cobran hasta para hacer una baja.
-¿Quién es el otro que está bajo De Pasquale?
-C: Diego “Dumbito” Girón, ustedes lo denunciaron hace unos meses. Se encarga de todo el tema “persas”. Cuquejo te lo dijo cuando lo entrevistaste en la cárcel: vas bien encaminado.
-J: No hay que olvidarse de Gustavo Molina, que está debajo de Girón.
-¿Quién es Molina? ¿Qué hace?
-J: Se dedica a cuidar los negocios más rentables, sobre todo el de los persas A su vez, es socio en un criadero de chanchos que tiene junto con De Pasquale, Girón y Castillo.
-C: Otro que casi nadie menciona y que ustedes embocaron en su momento es Martín Peña y Lillo, jefe de Despacho, Comercio e Inspección General.
-¿A quién reporta?
-C: Reporta directo a la Sandra Gómez.
-J: ¡Ojo! Porque cuando llega Fayad en 2007 a la intendencia el primer tipo que pone es a Peña y Lillo. Lo pone a pedido de un jefe de entonces llamado Fernando Larraya.
-Bueno, aparece finalmente el nombre del intendente Fayad.
-C: ¡No te hagas el bol…! Vos sabés que todo llega hasta ahí. Ustedes mismos lo publicaron.
-J: El Viti está en todas. El tema es que tiene gente pesada, por eso nadie lo nombra.
-En fin, muchos nombres. Hay que ponerse a desanudar la trama.
-J: No es difícil, siempre son los mismos nombres. Fijate, por ejemplo, que entre Peña y Lillo, Girón y Molina hacen girar el tema de la venta ambulante. Con la supervisión de De Pasquale siempre. Después tenés a “Cabrito” Fernández y Diego Lucero que manejan todo lo que es bromatología. Y a su vez tenés a Girón y De Pasquale que manejan los estacionamientos.
-Está clarísimo. Los veo a ustedes y pienso que no hay nada peor que un inspector enojado.
-C: Esto no es nada. Hay algunos que tienen todo documentado, como Bernardo Tejada, alias “Cepillo”. Es un puntero del barrio San Martín, cuya suegra se llama Teresa Castro. A Tejada lo echaron en 2008, a fin de año. Enojado, Tejada lo va a ver a Fayad y lo amenaza con un cuaderno donde tenía anotados hechos de corrupción de todo tipo. Con eso logró que lo vuelvan a tomar, a cambio de entregar su cuaderno. Dicen que tiene una copia igual.
-Hay que ir a buscarlo entonces…
-C: Vive en el gimnasio número 4. A lo mejor tenés suerte.
Colofón
En 2009, cuando llegué a Mendoza para afincarme, una de mis primeras entrevistas fue con un funcionario comunal aún en funciones. “Todo tiene precio en la Municipalidad”, me dijo.
A partir de entonces, decidí investigar la trama de corrupción que envuelve a ese ostentoso edificio público. Publiqué una veintena de artículos de denuncia e investigación que jamás pudieron ser refutados, siquiera a través de las difusas cartas documento que insisten en enviar algunos de los involucrados en esta oscura trama.
Ninguno se animó a iniciar una querella por calumnias o injurias, siquiera por daños. Todo quedó siempre en la amenaza. Es un síntoma de la calidad que ostenta la información publicada por MDZ.
No obstante, la maquinaria sigue aceitada y generando ingresos ilícitos para propios y ajenos, siempre en detrimento de los vecinos de la Ciudad de Mendoza.
Mientras ello ocurra, este diario seguirá denunciándolo, una y otra vez, las que sean necesarias. Como dice una frase del saber popular, “tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe”.
Está claro que aún el cántaro sigue intacto, pero también es real que empieza a mostrar severas y visibles fisuras.

