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El segundo de Zannini en la mira judicial, la pata mendocina

Se trata del subsecretario de Legal y Técnica, Carlos Liuzzi. La denuncia en su contra indica que su patrimonio creció 38 veces desde que ejerce la función pública.

La Justicia investigará a Carlos Liuzzi, subsecretario de Legal y Técnica del Gobierno de la Nación, sospechado por enriquecimiento ilícito. La denuncia indica que su patrimonio creció 38 veces desde que se desempeña como funcionario.

La Sala II de la Cámara Federal, según informó diario La Nación, reactivó ayer una denuncia contra Liuzzi, el segundo de Carlos Zannini secretario de Legal y Técnica de la Casa Rosada. La misma había sido archivada por el juez federal Norberto Oyarbide en 2012.

De ese modo, la Justicia hizo lugar a un planteo del fiscal Patricio Evers, que pidió reabrir el caso después de que Oyarbide declaró por escrito que en diciembre pasado había ordenado levantar una serie de allanamientos luego de una llamada de Liuzzi.

En su fallo de ayer, la Cámara anuló la decisión de Oyarbide de no hacer lugar al pedido de desarchivo que le había hecho Evers. El tribunal dispuso también que el juez fuera corrido del caso.

Lo reemplazará su colega Luis Rodríguez, que deberá investigar si efectivamente Liuzzi se enriqueció de manera ilegal desde que es funcionario. Hasta ahora, nadie investigó su crecimiento patrimonial.

La denuncia que dio inicio a la causa había sido presentada por el abogado Ricardo Monner Sans.

Sostenía que el patrimonio de Liuzzi se había "incrementado en 38 veces" desde su ingreso a la función pública, en 2003.

Ése era el primer hecho por investigar en el expediente. Pero después la denuncia se amplió además a supuestas negociaciones incompatibles de Liuzzi.

El fiscal Evers sólo pidió investigar estos segundos hechos. No incluyó el supuesto enriquecimiento en su requerimiento de instrucción, documento que fija los límites de la causa.

En pocos meses, Oyarbide sobreseyó a Liuzzi por las supuestas negociaciones incompatibles y cerró el expediente. Lo del enriquecimiento quedó entonces en una especie de limbo. Archivado.

En forma paralela, se conoció la admisión de Oyarbide de que había frenado los allanamientos tras la llamada de Liuzzi.

Según dijo el juez, el funcionario se comunicó con él para advertirle que la policía estaba pidiéndoles sobornos a los allanados en un expediente donde Liuzzi no estaba involucrado.

"Tan confiable" era Liuzzi para Oyarbide, según la declaración del propio juez, que esa llamada fue motivo suficiente para suspender de inmediato la veintena de allanamientos que se estaban haciendo ese día, como publicó La Nación.