Argentina presentó su apelación en la Corte de EEUU
La Argentina dio hoy un nuevo paso para tratar de resolver el conflicto planteado en la causa judicial contra los holdouts, dando hoy un nuevo giro al caso, cuando en Nueva York el Gobierno, tal como se esperaba, presentó su apelación ante la Corte Suprema de Estados Unidos para revertir el fallo que condenó al país a pagarles a los tenedores de bonos US$1333 millones.
Según publica el diario porteño La Nación, fuentes de Wall Street y abogados relacionados con el expediente señalaron que hoy vencía el plazo para que Argentina hiciera la presentación de un pedido de revisión (certiorari) ante la sentencia de segunda instancia que fue dictada el 26 de octubre de 2012.
Sobre el límite, el Gobierno argentino tenía plazo hasta hoy para apelar, porque luego hubiera estado ante el riesgo de que la Corte Suprema no estuviera de acuerdo con el cálculo de los plazos y perder así la oportunidad de apelar, esto luego de que la Cámara de Apelaciones, que ratificó el fallo de primera instancia del juez Thomas Griesa de febrero de 2012 en contra de Argentina, también rechazara revisar el caso en un plenario de todos los jueces del distrito.
Fue el ministro de Economía de la Nación, Hernán Lorenzino, esta noche, quien informó a través de la agencia Télam que "la Argentina presentó el primer recurso extraordinario (Writ of Certiorari) ante la Corte Suprema de los Estados Unidos de Nueva York, un primer recurso contra la sentencia dictada el pasado 26 de octubre de 2012 (por el tribunal), cuando aún se aguarda un fallo definitivo".
De acuerdo a lo que informa la agencia oficial, la Argentina estiró la presentación del recurso hasta el plazo de vencimiento previsto para hoy, "de manera de no anticipar los argumentos de una futura apelación contra la resolución definitiva de la Cámara", que aún no se produjo, y que de acuerdo al resultado "podrá ser objeto de otro recurso posterior también ante la Corte Suprema", agregaron las mismas fuentes.
En primer lugar, el escrito sostiene que "si una Corte viola la Ley de Inmunidades Soberanas (FSIA), al ejecutar reclamos monetarios contra un país mediante el otorgamiento de órdenes que restringen el uso de sus activos ubicados no sólo en EEUU, sino también fuera de su territorio, (esto) supone ir más allá del ámbito de ejecución que prevé la Ley".
El segundo punto afirma que, "si una Corte Federal puede emitir medidas cautelares con anterioridad a la sentencia, forzando a un país a pagar un reclamo puramente monetario, va así en contra de la jurisprudencia de la Corte Suprema en relación a que los remedios equitativos tradicionales no incluyen órdenes diseñadas para forzar pagos acordados contractualmente o el cumplimiento específico de obligaciones monetarias".
Con el escrito presentado hoy, "la Argentina sigue maximizando los recursos legales que le han permitido rechazar los intentos de los buitres de cobrar por un lado, y por el otro seguir cumpliendo con los pagos comprometidos por los canjes de 2005 y 2010", enfatizaron las fuentes.
En su oportunidad, Lorenzino manifestó, en este sentido, que "recurriremos a todas las instancias legales que sean necesarias, incluida la de la Corte de los EEUU, para cumplir con los acreedores que confiaron y confían en la Argentina".
Para la Argentina, la decisión de la Cámara "justifica ser revisada porque representa una intromisión sin precedente dentro de las actividades de un Estado extranjero dentro de su propio territorio que hace que surjan preocupaciones sobre las relaciones exteriores de Estados Unidos", sostiene el escrito en relación al primer argumento.
El documento agrega que, al comprometer los pagos del canje para abonarle a los fondos buitre, "la decisión también pone en riesgo el proceso de reestructuración de deuda soberana voluntario que cuenta con el apoyo tanto de Estados Unidos como del resto de la comunidad financiera internacional”.
La presentación hace referencia a las intervenciones que el propio gobierno de EEUU ya ha tenido durante el proceso a través de los fiscales de Nueva York.
De igual modo se señaló el efecto negativo que tendrá sobre la plaza financiera de Nueva York como centro financiero internacional, y del efecto sistémico sobre otras reestructuraciones de deuda.
Asimismo, de cara al juicio en curso en Bélgica de los bonistas europeos del canje, que buscan frenar la avanzada del fallo de Griesa en esa jurisdicción, el equipo económico confirmó a Télam que "avanza sobre el escenario de las respuestas que pueden dar otras Cortes fuera de EEUU".
En otro tramo del escrito, Argentina sostiene que “es difícil concebir una cuestión que irrite más a un Estado extranjero y a la comunidad internacional que la orden de una Corte de una Nación a otra Nación sobre asuntos que van al núcleo de la definición de soberanía”.
Argumenta en otro párrafo del escrito que una solución como la de Griesa "no tiene precedentes en ninguna corte" y "contradice" a otros fallos de distintas Cámaras Federales y de la propia Cámara que la emitió, acerca del pari passu (tratamiento igualitario a los acreedores).
Por último, en referencia al segundo argumento esgrimido por Argentina, el texto presentado por Argentina cuestionó aspectos técnicos "referentes a la imposibilidad de las Cortes de conceder remedios basados en equidad cuando existan remedios legales adecuados".
En este sentido, indicaron las fuentes que “las órdenes que, con el objeto de reparar un daño puramente monetario, prohíben que la República efectúe pagos a un grupo de acreedores, a menos que haga pagos pro-rata a otro grupo de acreedores, viola cada uno de estos preceptos fundamentales”.