Cuánto nos cuesta la ausencia de Chávez
En la última semana de junio de 2012 Paco Pérez era anfitrión de la cumbre del Mercosur. En ese ambiente internacional el gobernador anunció lo que luego no se concretó. Paco pretendía que la empresa petrolera venezolana PDVSA invirtiera en Mendoza reactivando las estaciones de servicio que estaban abandonadas.
Fue el encuentro donde coincidieron el Mercosur y la reunión de urgencia de la Unasur para tratar la destitución de Fernando Lugo en Paraguay.
La situación política del gobernador mendocino era altamente ventajosa en ese momento y esa posición lo hacía pensar en grande, el antecedente inmediato fueron las declaraciones del ahora fallecido presidente bolivariano Hugo Rafael Chávez Frias. El venezolano recordó que por esos días estuvo Julio De Vido en Caracas, quien revisó con el ministro de Energía y Minería, Rafael Ramírez, los planes para sellar una alianza entre la petrolera venezolana PDVSA e YPF. Esta información fue publicada el 30 de junio de 2012. "Hablamos con Julio De Vido y, tras una serie de reuniones y con el viaje de un equipo nuestro a Buenos Aires, se han firmado documentos de cooperación e inversiones entre la ahora nacionalizada YPF y nuestra PDVSA", indicó Chávez en esa oportunidad.
El episodio demuestra cuánta incidencia tuvo el presidente caribeño en la región y cuánto puede llegar a ser extrañado por la dirigencia del bloque para consolidar la estructura de lo que el mismo Chávez acunó como la Unasur (Unión de Naciones de América del Sur).
La incidencia chavista ha dejado huella en todo el continente eso se notó ni bien se supo la noticia de la muerte del presidente.
De acuerdo al análisis del experto mendocino en política internacional Pablo de Rosas ni Venezuela ni Latinoamérica serán lo mismo y en la misma consonancia por la estructura geopolítica del bloque los 11 países sudamericanos restantes estarán pendiente de la resolución que tomen los venezolanos. Una observación política que hace De Rosas es que Chávez fue el único de los líderes del Cono Sur que no pudo encarar su reelección como ya lo hicieron sus pares de Argentina y Bolivia.
Fijando la mirada sobre la historia reciente Chávez había aumentado su poder cuando que el Mercado Común de Sur incorporó a Venezuela como miembro permanente en detrimento de Paraguay que fue suspendido por haber derrocado a Lugo. Eso hizo que el presidente paraguayo Federico Franco.
El Mercosur es una coordinación internacional donde el principal interesado es Brasil (la quinta economía del mundo). Los países andinos como Chile, Perú y Colombia mantienen sus acuerdos comerciales a favor de los intereses estadounidenses pero no son incidentales frente al Mercado Común del Sur. Por eso se entiende que al caer Paraguay que con esta nueva conducción quiere comerciar con Estados Unidos sin salirse del bloque, Brasil con Argentina hayan promovido el ingreso de Venezuela.
Brasil y... el resto
Debilitar el Mercosur pareció ser uno de los objetivos de la salida de Lugo por parte de Estados Unidos deslizaron desde la Cancillería Argentina por esos días. De este modo Paraguay uno de sus países fundadores se transformaría en una "cuña" o un "tapón", o sea es una movida de jaque para Brasil. Una de las expresiones coincidentes con estas líneas fue la declaración del nuevo gobierno guaraní que ya expresó su voluntad de participar del Mercosur pero que no estaba de acuerdo con la participación de la socialista y bolivariana Venezuela de Chávez.
O sea, Brasil necesita de sus vecinos para sostener su mercado interno de 180 millones de habitantes, Argentina el socio periférico, necesita del gigante verde para sostener sus exportaciones y Venezuela precisa los alimentos que tiene Argentina; y ambos, Argentina y Brasil (más Argentina), esperaban el petróleo bolivariano para paliar el déficit energético creciente.
El proyecto de la sal malargüina y el crudo venezolano
En aquel momento Cristina ya estaba interesada en desarrollar la actividad portuaria de Bahía Blanca, para que salga la sal de potasio con rumbo a Brasil y que entre el crudo venezolano que será destilado en una planta refinadora que ya se proyecta en la localidad de Cangrejales vecina de Bahía Blanca.
El ingreso de crudo sin refinar desde el Caribe tiene como objetivo último evitar la fuga de divisas que se produce por la actual importación de nafta y gasoil. Es decir, la idea era salir del corsé que impone hoy la falta de explotación y de infraestructura para refinar ese crudo que aún se mantiene en reserva especialmente en la cuenca neuquina.
Ya se ha mencionado la necesidad de Brasil de satisfacer a su mercado interno pero a la vez debe mantener una balanza comercial que le permita mantenerse como quinta potencia económica, lote encabezado por la voraz China. Por eso es fundamental la producción de soja brasileña que en gran parte consume el gigante chino.
Claro que Brasil carga con su mochila de desigualdad social, propia de cualquier país latinoamericano y emergente. Su macroeconomía crece sin pausa pero sus falencias internas permanecen, aunque es justo decirlo, en los últimos 20 años comenzó a atenderse a los sectores sociales más castigados al nivel de la miseria donde ahora llegan los servicios de salud y educación.
Aquella misión a Caracas
Volviendo la mirada a Mendoza, finalmente nunca se concretó la inversión de y hasta la misión comercial mendocina a Venezuela en octubre pasado quedó silenciada. Sólo trascendió que algunos empresarios de aquel país se interesaron por el ajo mendocino pero las exigencias fitosanitarias fueron un escollo para la concreción de la venta. En cambio los venezolanos terminaron eligiendo los ajos chinos a cambio de petróleo chavista.