El Estado bobo: el aumento de precios y las demoras multiplican el costo de las obras públicas
Todo sale más caro. Y al Estado algunas veces mucho más. Las obras públicas que se ejecutan en la provincia cuestan mucho más de lo que se anuncia en las licitaciones, por la variación de precios que arrastra la inflación, pero también por demoras en la ejecución, malos cálculos y obras complementarias no previstas.
La situación complica el financiamiento del "plan de trabajos públicos" del Gobierno y por eso buscan achicar las “fugas” que tiene el sistema. En criollo significa acortar los plazos de licitación y de ejecución de las obras. Es que cada día extra, el Estado lo paga y nada barato.
Los contratos se hacen con una pauta de variación de precios que oscila el 20 por ciento. Pero hay casos en los que roza el 50 por ciento del contrato original. Hay otros casos dignos de un libro de récord en cuanto a la diferencia entre lo que se dijo que se iba a gastar y lo que finalmente salió. El Metrotranvía Urbano va camino a ser uno de esos íconos: la obra se licitó por 62 millones, se adjudicó por 79 millones y ya se llevan gastados cerca de 150 millones de pesos sin calcular los mayores costos.
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La variación de precio depende de cada obra, porque hay materiales específicos dependiendo del tipo de obra. "Por ejemplo, pasan 8 meses sin adjudicar una obra, con una inflación del 2 por ciento mensual, de arranque la obra te cuesta un 16 por ciento más cara sin haber movido un ladrillo. Si la licito y la empiezo el mismo día la variación de precios es menor que la inflación. Influye mucho el tiempo que la obra esté parada. Ese es uno de los problemas más grandes que tenemos y queremos solucionar. Lo que queremos hacer es acortar los plazos de las licitaciones y el inicio de las obras", aseguró Rolando Baldasso, ministro de Infraestructura de la provincia.
Para calcular el precio de una obra, explicó Baldasso, se toman los precios de referencia del año anterior. El problema es que se adjudican tiempo después, cuando los costos son mayores y si la obra se demora, todo se paga.
Los empresarios que conocen de obras públicas explican que esa sinergia sólo favorece a las empresas grandes, que tienen respaldo para acopiar todas las herramientas necesarias para una obra antes que el Estado las pague. Y luego pueden exigir igualmente la diferencia de precios según la evolución del mercado.
En el Estado, sacan cuentas y ahora la intención es no dejar paradas las obras, como ha ocurrido en el último tiempo. "Hay que tratar de hacer las cosas rápido donde los precios se mueven constantemente. Te quita recursos para ejecutar todas las obras que querés hacer. Uno de los objetivos nuestros es que no haya obras paradas. Queremos que cuando se inicie una obra esté todo listo. Mi objetivo es tratar de acortar los plazos con curvas de inversión más importantes. Pero tengo que asegurar los recursos", explica el ministro.
La billetera gorda
La variación de precios anual oscila, en general entre un 15 y un 20 por ciento. Pero depende del tipo de obra. La otra variable que hace saltar los presupuestos son las obras no previstas en la licitación.
La obra del Centro provincial de la Cultura, en Guaymallén, fue licitado con un presupuesto original de 45 millones de pesos. Pero en el contrato se pautó un gasto de 50.721.535 pesos, según el decreto 3053. Menos de un año después la obra ya costó 16 millones de pesos más por distintos ítems. Así, tal como se registró en el decreto, 2.911, el presupuesto de la obra ascendía en noviembre del 2010 a 66.726.888 pesos.
El Metrotranvía es uno de los ejemplos más fuertes de desborde presupuestario de una obra. Cobos lo licitó en septiembre del 2007, cuando aún se llamaba "Ferrotranvía Urbano", con una presupuesto de 62 millones de pesos. Pero Celso Jaque lo adjudicó el 31 de diciembre de 2008, con otro nombre por un valor inicial de 79 millones de pesos, de los cuales 15 millones eran por "variación de precios". Hoy los cálculos oficiales hablan que la obra cuesta alrededor de 150 millones, sin tener actualizada la variación de precios. Por eso, el costo podría acercarse a los 200 millones de pesos.
"El metrotranvía estuvo parado dos años. Pero además hubo muchas obras complementarias porque el proyecto era incompleto. No estuvo previsto el tema aluvional, hubo que poner cámaras de seguridad, por ejemplo. La red de alta tensión tuvo un valor importante, casi 7 millones de pesos. Los pedidos que hicieron desde Capital sobre calle Belgrano van a implicar casi 9 millones de pesos más", describió Baldasso.
Pero las diferencias de precios también aparecen en obras más pequeñas. La obra de la red de gas de las localidades Gustavo André y Costa de Araujo, por mencionar un ejemplo, se licitó por 5.436.610 pesos. Pero el contrato se firmó por 7.530.000 pesos, con 2 millones calculados por la inflación.