ver más

El día después: el Gobierno perdió un aliado y ganó un enemigo poderoso

El paro fue contundente por el apoyo de Sipemom, que era amigo Paco Pérez.

Era una delgada línea parece haberse quebrado. El paro de ayer tuvo como clave del "éxito" la adhesión del Sipemom, el sindicato de los colectiveros conducido por Rodolfo Calcagni, titular de la CGT local. Sin colectivos, no hubo actividad. El problema es que al menos hasta ayer Rodolfo Calcagni, el titular del gremio y de la CGT local, era un aliado del Gobierno y de Paco Pérez.

Ahora todo puede cambiar. Ayer el paro se sintió fuerte; en el cuarto piso de Casa de Gobierno acusaron recibo y apuntaron directamente contra Sipemom.

Hasta ahora el gremio de los colectiveros era aliado del Gobierno local. Ahora esa unión parece rota. Calcagni le paró la Provincia a Pérez en una muestra de poder.

Ahora todos analizan el "día después del paro". Por un lado para determinar si el Gobierno perdió a uno de sus aliados y también para saber cómo se resuelve la interna gremial en la CGT: Calcagni promete escarmiento a los gremios que le quitaron apoyo a la medida de fuerza, a pesar de que en una reunión interna habían asegurado adhesión. Por eso la central gremial quedó al borde de la fractura.

Pérez y Calcagni se han mostrado juntos cada vez que pudieron. En actos sindicales, en el despacho del Gobernador y también en actividades del PJ. Paco consiguió respaldo para su proyecto de reforma de la Constitución y Calcagni y los suyos sumaron el compromiso para construir las viviendas para trabajadores sindicalizados.

"Los análisis los tiene que hacer el Gobierno. Paco nunca me tuvo en la agenda...yo no voy a dejar de defender a los trabajadores por apoyar a un Gobierno", dijo Calcagni.

Ahora la relación está resquebrajada. "Yo no tengo problemas, si el Gobierno quiere romper relaciones conmigo, va a ser un problema del Gobierno", dijo, marcando distancia, Calcagni. Y fue más allá. "Paco nunca me tuvo en la agenda, si me quiere incluir, iré gustoso a donde me diga y allí estaré para tomar un café y hablar. La lectura política la tiene que hacer el Gobierno local. Yo no voy a dejar de representar a los trabajadores para llevarme bien con un Gobierno", aseguró el sindicalista que le rinde fidelidad a Moyano y ya amenaza con medidas similares a las de ayer.

Un día antes del paro una larga lista de gremios nucleados en la CGT salieron a marcar distancia y quitaron su respaldo a la medida. Calcagni asegura que sólo algunas horas antes habían tenido otra posición en la reunión de comisión directiva. "Lo vamos a resolver internamente. Se había decidido una cosa y un par de días después salen a hacer otra cosa, teniendo una actitud distinta", aseguró Calcagni, anticipándose a la ruptura.